La última brico-chapuza que he hecho han sido unos cajones extraíbles para la cocina, que he hecho aprovechando los listones que me sobraron de hacer las mosquiteras.



Mi cocina tiene muy poco almacenamiento, y el poco que tiene no está bien aprovechado porque, como es un piso de alquiler, los caseros no se quisieron gastar demasiado en muebles y, en muchos de los huecos que hay para colocar cajones, no los pusieron (podéis ver cómo estaba la cocina cuando entré en este piso y cómo quedó cuando la reforme, en este post: REFORMAR LA COCINA CON POCO DINERO)

Los huecos horizontales los he aprovechado poniendo bandejas para cubiertos, pero el hueco vertical que quedaba entre el horno y el lavavajillas tenía peor solución.

Hoy, me he calentado y: con trozos de
listones que me sobraron de hacer las mosquiteras, cola blanca, unas cuantas puntas y pintura de pizarra de la que me sobró de pintar mi salón… He hecho dos cajones a medida para aprovechar ese hueco.

No tengo ninguna duda de que un cajón a medida quedaría mejor, peeeeeero estos me han salido literalmente a coste CERO 😉.

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