Ayer os dije que ya había completado la primera fase de pintar mi mueble del salón, que era darle una primera capa de chalk-paint de color blanco, y hoy quería darle un aspecto un poco más oscuro y envejecido, como este otro mueble que tengo:

 

Normalmente en todos los tutoriales, para conseguir un efecto envejecido lo que recomiendan es:

  • pintar el mueble entero con un color más oscuro
  • pintar de nuevo el mueble con un color claro
  • desgastar la pintura blanca lijando (o retirándola con un paño húmedo cuando todavía está fresca) para que se vea la pintura oscura debajo

De hecho, así fue como lo hizo mi tía, con el suyo que os enseñé el mes pasado:

 

El suyo le quedó precioso (de eso no cabe duda), pero también es verdad que se tiró más de dos semanas para terminarlo.

Aparte de que yo no quiero tener el salón patas arriba dos semanas (porque ella tiene habitaciones de sobra, pero yo no), me negaba a tener que hacer tanta parafernalia porque:

  • el mío es un mueble de mierda, hecho a partir de dos muebles diferentes, los dos de contrachapado que ya están descuadrados por todas las esquinas, llenos de agujeros, con el aglomerado crecido por la humedad en varios sitios… Vamos, que están hecho un asco como para esmerarme demasiado en dejarlo perfecto y gastarme más en pintura de lo que vale en sí el mueble, porque están tan mal (y no es broma), que en cuanto alguien vaya a moverlos a otra habitación, se le pueden partir en veinte trozos
  • es demasiado grande como para gastar taaaaaaaaanto tiempo y tanta pintura
  • y sobretodo porque lijar es un coñazo soberano, y luego encima te queda la casa llena de polvo un mes

 

Así que, pensé una manera de hacerlo más cutre pero más rápida y más lowcost. Y mi idea fue esta:

  • En tres vasos de agua eché agua y cantidades diferentes de tinte oscuro que compré específico para teñir madera (en dos eché “NOGALINA” de color marrón, y en uno tinte NEGRO para darle un tono grisáceo en vez de tan marrón):

 

  • Después fui dando brochazos de los diferentes vasos a la madera previamente pintada de blanco: primero daba la clara, luego la mediana y luego la oscura (CONSEJO: si vais a utilizar tintes os recomiendo hacer antes alguna prueba en la parte trasera o en un lateral que no se vaya a ver). En mi caso este sería el proceso completo:

Madera original

Después de aplicar pintura blanca a brochazos mal dados

Después de dar unos brochazos del agua con MUY POCO tinte marrón

Después de dar brochazos con el agua con MÁS tinte marrón

Después de dar brochazos con el agua con tinte negro

 

Este es el aspecto que tiene ahora mismo mi mueble, después de haberlo pintado tal y como os acabo de explicar (y de haberle dado una capa de barniz mate incoloro para proteger un poco más la superficie):

 

Y este es un detalle, para que se aprecie mejor la técnica de los brochazos de colores al tun-tún:

 

Para el tiempo que me ha llevado yo creo que da bastante bien el pego, ¿no?

 

Ahora tengo que hacer lo mismo con la otra mitad del mueble que me falta, y después… ¡a por la tercera fase! 

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