Hoy, he salido a dar un paseo, y cuando volvía para casa, me he encontrado con una amiga a la que hace que no veía muchísimo tiempo. Nos ha hecho mucha ilusión encontrarnos y, como las dos teníamos tiempo, nos hemos ido a tomar un café juntas.

Hemos estado hablando de mil cosas y, en un determinado momento, me ha dicho:

  • ¡Jolín Sandra! ¡Qué bien te veo! Estás más delgadita y más joven. No sé… como más sana. ¿Qué has hecho?
  • Jajaja, creo que es desde que empecé a hacer un poco de ejercicio.
  • ¡Anda! ¿Y qué ejercicio haces? Porque yo ya he desistido de ir al gimnasio porque estaba aburrida de ir al gimnasio, y estar allí metida dos horas corriendo en la cinta y sufriendo… para no notar prácticamente nada.
  • ¡Te entiendo perfectamente! Porque yo cuando iba al gimnasio tampoco notaba prácticamente nada y también me cansaba de sacrificarme para nada. Solo me notaba un pelín más tonificada, pero nada que llamara la atención. Cuando noté el cambio fue cuando empecé a hacer un programa de ejercicios que se llama BBG… (le expliqué todo lo que ya os he contado sobre él).

  • ¡Halaaaaaaaaaa! ¡Pero qué pasada! ¿¿¿Pero cómo vas a pegar ese cambio en un mes, haciendo solo media hora al día??? Si yo me pasaba dos horas y pico entrenando al día y estaba igual. ¡¡¡Es imposible!!! Estarás haciendo algo más…
  • Jajaja. No. Pero es que ahora hay muchos estudios que demuestran que 7 minutos de actividad intensa al día pueden ser mucho más beneficiosos y dar mejores resultados que dos horas de entrenamiento tradicional.
  • ¿¿¿Solo siete minutos???
  • Sí. Yo me puse a leer sobre ello cuando el año pasado empecé a buscar actividades qué hacer en casa, y me llamó mucho la atención, porque parece imposible que puedas adelgazar y tonificar más en 7 minutos que en dos horas… pero la teoría es que, con el cardio tradicional quemas muy pocas calorías porque tu cuerpo no sabe lo que estás haciendo. Date cuenta que estamos preparados para vivir en la naturaleza, y si haces una carrera explosiva durante unos segundos (o bien para cazar un bicho, o bien para que un bicho no te cace a ti) tu cuerpo entiende que necesitas potencia y quema calorías para conseguirla… pero no entiende que estés corriendo al trote cochinero una hora, porque en ningún momento tienes necesidad de hacer semejante cosa… porque si tienes que correr, corres a todo lo que das de sí, y si no, vas andando. Por eso, el cardio convencional tarda tanto en dar resultados, porque no es lo óptimo.
  • Me dejas loca, no lo había oído jamás.
  • Ya. Yo tampoco. Se llaman entrenamientos “paleo”, creo, que se basan en la lógica de para lo que estamos diseñados a hacer viviendo en el paleolítico. También intentan hacer movimientos en los que se use todo el cuerpo y no moviendo solo un grupo muscular como en las máquinas de gimnasio. Estos ejercicios son: saltar, hacer flexiones, subir y bajar de un escalón… quemas muchas más calorías moviendo todo el cuerpo que solo un trocito… y ganas en agilidad y funcionalidad. Y más teniendo en cuenta que los tienes que hacer a toda la potencia que puedas, aunque sea durante poco tiempo.
  • Ya, pero… ¿durante taaaan poco tiempo? Es que lo que dices tiene sentido, pero siete minutos me parece taaaan poco tiempo…
  • Bueno, hay rutinas de 7 minutos o más largas. Por ejemplo el BBG se basa en lo mismo pero las rutinas son de 28 minutos. Pero ya te digo que parece ser que con 7 es suficiente. Yo, en mí misma, desde luego he comprobado que este tipo de entrenamiento es mil veces más efectivo que el tradicional. Y si buscas en internet, flipas con los cambios de la gente.
  • Joder. Pues que sepas que me estás abriendo un mundo. Porque claro, para alguien que odia hacer ejercicio como yo, no es lo mismo pensar en meterse todos los días dos horas en el gimnasio, con todo el tiempo que pierdes entre medias… el ambiente que hay allí de gallitos de gimnasio que a mí no me gusta nada, y de tener que pasearte de un lado para otro siendo la más gorda del gimnasio y sudando como un pollo mientras los demás te miran con cara entre pena y asco… que ponerte a hacer algo en tu casa cómodamente a tu bola… ¡¡y solo siete minutos!!
  • Ya. A mí me pasaba lo mismo. Por eso con el BBG me motivé un montón: porque era poco tiempo al día y notabas en seguida los cambios.
  • Pues ¿sabes qué te digo? Que en cuanto llegue a casa lo miro y esta misma noche hago mis primera rutina.¿Algún truco más?
  • Hummmm, sí. Ponte mona.
  • ¿¿¿Qué???
  • Que no te pongas a hacerlo en pijama y de cualquier manera. Si no que te pongas ropa de fitness con la que estés mona.
  • ¿Estás de coña?
  • Que no, que no. Que puede parecer una idiotez si vas a hacer ejercicio en casa sin que te vea nadie, pero créeme, ¡es muy importante! Yo al principio cuando empecé a hacer las rutinas, las hacía en chándal y camisetas viejas… y ahora me doy cuenta de que era un grandísimo error.
  • ¿Por qué?
  • Pues para empezar porque es más incómodo porque para hacer ciertos ejercicios el chándal me estorbaba: me lo pisaba, o se me trababa, o no cedía bien al hacer sentadillas… así que me compré unos leggins. De repente, al verme en unas mallas que me recogían la pierna y un top chulo, me sentí como si fuera Lara Croft. ¡¡¡Me sentía mucho más poderosa!!!

  • Jajajajajaja.
  • No te rías, que es verdad. No es lo mismo verte en leggins, bien equipada, que con un chándal viejo como si fueras una matada que no ha hecho deporte en la vida. No sé cómo decirte. La sensación es completamente distinta. Es como quedarte en pelotas delante de un tío con un conjunto de ropa interior sexy, a llevar un sujetador de abuela y una braga-faja color carne. ¿A qué no te ves igual de atractiva, aunque lo que haya dentro sea lo mismo?
  • No, está claro. Nunca lo había pensado así. Yo soy de las que se pone ropa vieja para ir al gimnasio…
  • Pues cómprate ropa de deporte chula, hazme caso.
  • ¿Y eso dónde se compra? ¿En Decathlon?
  • Ufff, en mil sitios. Ahora, con la moda del running y del fitness, puedes comprarla en prácticamente cualquier tienda. Yo los primeros conjuntos, los compré en el mercadillo, no te digo más. Luego, para tener más variedad, compré algunos leggins más en Amazon, que tienen miles diferentes para elegir y los puedes encontrar súper baratos. Pero claro, el problema es que luego, aunque tengas muchos, solo usas uno de cada cuatro, porque los otros: o te cortan la circulación de la pantorrilla, o al hacer una sentadilla la cintura se te baja hasta medio culo, o son plástico puro y no transpiran, o no ceden. Y si ya te cuesta ponerte a hacer ejercicio, ponerte y hacerlo incómoda, pues ya ni te cuento…

Imágenes sacadas de Amazon

  • Vamos… El clásico “lo barato sale caro”.
  • Sí. A ver, que algunos sí que están bien, ¿eh? Pero te la juegas…
  • Ya supongo. 
  • Yo me di cuenta de la diferencia entre usar unas mallas malas y unas de buena calidad, cuando, por mi cumpleaños, mi cuñada me regaló unos leggins de Oysho, porque decía que ella flipaba al ver a las chicas de su gimnasio en las duchas… porque algunas chicas parecía que estaban buenísimas en mallas y luego desnudas estaban fofas y mucho más gordas… hasta que se dio cuenta de que las que ganaban tanto vestidas era porque usaban mallas buenas de esas que hacen efecto reafirmante. ¡Y se nota un huevo! Porque sí que estilizan más, te suben más el culo y se llevan muchísimo más cómodos al hacer los ejercicios, porque no se te mueven tanto las carnes.
  • Jajajajaja.
  • Sí, a mí también me hizo mucha gracia. Pero desde que me puse esas, me he vuelto mucho más exigente, y ahora prefiero comprar unas solas mallas buenas que cuatro malas. Y también tienes muchísimas tiendas donde elegir. A parte de las que ya te he dicho, por ejemplo, Esprit es otra tienda online donde también puedes encontrar ropa de deporte chula que tampoco tiene nada que ver con la que puedas comprar de baratillo.

    Imágenes sacadas de Esprit

  • Yo donde no escatimo calidad es con los sujetadores deportivos, porque yo tengo mucho pecho y si no los compro buenos, no me lo sujetan.
  • Yo como no tengo nada de pecho, no tengo ni idea de lo que hablas, jaja.
  • Eso es una ventaja de tener poco pecho.
  • Sí, pero una desventaja de los baratos también es que normalmente tienen pocas tallas y  los hacen con el contorno proporcional al tamaño de las tetas, así que yo los tengo que comprar pequeños, y ya he tenido que tirar unos cuantos porque la goma del contorno me apretaba tanto que me costaba respirar…
  • Jajaja. ¡Venga! Me apunto lo de la ropa. Dime más trucos para motivarme, que me está gustando esto…
  • Pues otra cosa que a mí me parece fundamental es ir midiendo los resultados. Si quieres correr más, apunta cuanto corres el primer día y vete viendo lo que mejoras, si quieres perder grasa mídete en una farmacia la que tienes al principio y la que tienes después, si quieres verte mejor, hazte fotos del antes y del después… Aunque el resultado del primer día te de vergüenza apuntarlo porque no te guste nada, hazlo… porque si no después te vas  a arrepentir. Porque día a día no vas a ver evolución porque es muy poca, pero si tienes un punto de referencia, al cabo de un tiempo, mirando para atrás verás que has logrado mucho. Así que tienes que dejar constancia del punto de partida.

  • Hummmm, ¡vale!
  • Otra cosa que puede venir bien es ponerte pequeñas metas que te motiven, como volver a ponerte unos pantalones viejos, correr media maratón, perder tres kilos o que no te de vergüenza quedarte en bikini en la playa. Da igual que al principio la meta sea muy superficial o no parezca gran cosa… pero tiene que ser algo que veas alcanzable y que te haga ilusión conseguir, para que cuando te cueste ponerte a ello, pienses por qué lo haces y te animes a seguir los días que no estés motivada.
  • Hummm. Yo no sé que meta ponerme.
  • O también vale ponerte pequeñas recompensas, en plan: cuando consiga mi primera meta, me auto-regalo algo que me haga ilusión.
  • Vale.
  • Y lo más fundamental de todo: quiérete y anímate mucho… como si la que lo estuviera haciendo no fueras tú y fuera tu mejor amiga.
  • ¿Qué quieres decir?
  • Que muchas veces nos pasamos de auto-exigentes y cuando nos ponemos a hacer ejercicio, al no hacerlo todo nos castigamos con “Joder, soy un saco de patatas”, “Solo he hecho la mitad”, “Para hacer esto mejor no hago nada”, “soy una inútil”… Tienes que mirarte al espejo y animarte como animarías a una tercera persona que acaba de empezar a hacer algo nuevo y no le sale, y decirte “Muy bien, por lo menos ya has empezado”, “Mañana lo harás mejor”, “Nadie nació enseñado”, “Poco a poco lo conseguirás”, “Ánimo, yo confío en ti”, “¡Eres la mejor!”.
  • ¿Sabes? ¡¡¡Me has ayudado mucho!!! Me ha encantado lo de las rutinas de siete minutos, el consejo de verte como Lara Croft hasta para estar por casa y lo de auto-motivarte en positivo. Ahora mismo voy a mirar un conjunto de ropa de deporte chula… y a buscar lo de las rutinas esas de siete minutos, a ver si siendo tan poco tiempo, y diciendo que da tantos resultados, consigo sacar la fuerza de voluntad suficiente que tanto me falta.
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    3 comentarios

  1. Sonia 19 marzo, 2018 at 19:17 Responder

    Completamente de acuerdo, yo llevo años haciendo el 5BX en casa, que son 11 minutos al día, y se nota. Además nunca puedes poner la excusa de que no tienes tiempo jaja

    Ahora me he puesto otra vez, porque perdí el hábito, y son varios tipos de ejercicios para todo el cuerpo, vas aumentando progresivamente el nivel hasta llegar a tu “target.”

    Por lo menos nunca te quedas con nada por hacer, si eres un saco de patatas lo peor que te puede pasar es que te quedes atascado en un nivel durante más tiempo, porque tienes que ser capaz de hacerlo en 11 minutos, si te llevas más, tienes que quedarte en ese nivel hasta que lo consigas.

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 19 marzo, 2018 at 20:51 Responder

      Sí. Es que por lo que veo es también una cosa parecida ^_^

  2. modelos madrid 18 abril, 2018 at 11:26 Responder

    Me ha encantado el artículo…tiene verdades como templos…yo por ejemplo lo de usar ropa sexy en vez de un chandal ruinoso puedo decir por experiencia que es como lo decribes.

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