Desde que me fui de casa de mi madre no he conseguido volver a tener realmente blanca mi ropa blanca, más que el día que cuando está recién estrenada.

No tengo claro si el hecho de saber cómo lavar ropa blanca en lavadora para que quede refulgente es una habilidad generacional que solo se tiene si has nacido antes de los ochenta, es un conocimiento que se adquiere por ciencia infusa solo una vez que tienes descendencia, o qué… pero me consuela bastante ver que es un problema general porque en mi círculo de amigos todos llevan la ropa blanca completamente apagada.

Me ha costado años ir recopilando trucos que funcionen, para conseguir que la ropa blanca quede más blanca sin necesidad de aplicar el primer y principal mandamiento de “madre” de lavar a mano y frotar… porque no estoy dispuesta a emplear semejante cantidad de tiempo.

Tengo que decir que aún así no he conseguido dejar nunca la ropa tan tan tan blanca como la de mi madre… pero al menos ya se aproxima mucho ;-)

1 – Blanqueantes

En el mercado podemos encontrar un montón de blanqueantes que se pueden añadir como aditivo en las coladas para conseguir blanquear la ropa.

Ayudan tanto a mantener la pureza del color blanco de las prendas, como a devolver el blanco original de las prendas que se han vuelto amarillentas o grisáceas.

Hay muchos que no son nada agresivos con nuestra ropa. Pero no obstante, si son totalmente blanqueadores hay que tener cuidado de usarlos solo con ropa totalmente blanca, puesto que si lo añadimos a una colada con ropa clara o de color, la decoloraría.

2 – Jabón tradicional

Hace un par de años tuve una crisis con unas cortinas que se me habían puesto grises. Las lavé con detergente con oxígeno activo, añadiendo lejía, metiéndolas en lejía PURA… y aún así seguían igual de grises. Si no fuera porque estaba segurísima de haberlas comprado blancas, hubiera pensado que eran de ese color.

Hasta que usé el primer truco mágico de mi madre: mojarlas con agua tibia, untarlas bien con jabón tradicional (como jabón Lagarto, jabón Chimbo o cualquier otro similar) y dejarlas en remojo toda la noche. (¡Ojo!, NO hace falta lavarlas a mano ni frotarlas dos horas hasta que queden limpias… solo hay que dejarlas bien impregnadas de jabón y dejarlas en remojo para que haga efecto).

Al día siguiente, se cogen tal cual están (llenas de jabón), y se meten en la lavadora. Se lavan según el procedimiento habitual y ¡¡¡salen blancas blanquísmas!!!

3 – Bicarbonato y vinagre

Es curioso como nos solemos complicar la vida comprando innovadores productos en los que se supone que han aplicado las últimas tecnologías en laboratorios para conseguir productos que consigan mejores resultados de limpieza… cuando los productos más eficaces los solemos tener en casa al alcance de la mano ¡y son más baratos y más inocuos para el medio ambiente que cualquiera de última generación!

Es el caso del bicarbonato y el vinagre.

Yo ya sabía que añadir un vasito de vinagre en la caja del detergente elimina los olores de la ropa y la deja muy suave (lo hago desde hace años para reducir el uso de los suavizantes normales que son súper contaminantes). Pero hasta hace poco no supe que, si antes de echar vinagre añado bicarbonato, consigo que la ropa quede mucho más limpia y con los colores más brillantes.

Barato, ecológico y totalmente inocuo con la lavadora (de hecho esa fórmula limpia los depósitos de cal y de jabón).

4 – Agua oxigenada

¿Te sorprende que el agua oxigenada se pueda usar para blanquear la ropa? No es tan raro si piensas que ahora la mayoría de los productos que se comercializan para blanquear la ropa de forma no agresiva llevan oxígeno.

Para conseguir ese extra de limpieza es suficiente con añadir medio vaso de agua oxigenada al cajetín del detergente. O aplicándola directamente si lo que queremos quitar son manchas o cercos.

5 – Bórax

Mi último y más brillante descubrimiento. Yo no lo conocía pero resulta que es uno de esos productos mágicos que sirve para un montón de cosas (como el bicarbonato, el vinagre blanco o el jugo de limón).

El bórax (borato de sodio o tetraborato de sodio) es un mineral natural con un gran poder de limpieza, bactericida, desodorante, desincrustante o desintoxicante. Por lo que es muy frecuente encontrarlo en detergentes, jabones, suavizantes, productos desinfectantes, alguicidas o pesticidas.

Por si tuviera pocas propiedades, además ¡¡¡es inocuo para el medio ambiente y no es contaminante!!!

Se comerciza en forma de polvo y tiene un precio de aproximadamente 7 euros el paquete de un kilo, pero cunde muchísimo porque para conseguir efecto blanqueador solo necesitamos diluir 1 o 2 cucharadas de bórax y agregarlo al ciclo de enjuague de la lavadora.

6 – Sol

Otro truco que se usa para que la ropa quede más blanca (y ya de paso higienizarla) es secarla al sol.

Se puede colgar la ropa estando ya limpia o en caso de estar muy amarilleada o muy grisácea, podemos ponerla al sol estando untada del producto blanqueador que hayamos aplicado (jabón tradicional, agua oxigenada, vinagre con bicarbonato, bórax… o incluso lejía) para potenciar su efecto todavía más.

Una vez conseguida ese efecto blanqueado, podremos volver a lavar la prenda con un lavado corto para que quede como nueva.

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    2 Comments

  1. Carmina Nadal at Reply

    Mi madre también la blanquea pero que se queda impecable. La pone a remojo (recién lavada) en agua con lejía y un buen chorro de agua oxigenada (eso hace reacción como el vinagre con el bicarbonato) la deja un buen rato y luego la pone en un lavado corto para enjuagarla bien. Yo cuando lo he intentado no me queda igual.
    ¡Va a ser cierta la teoría pre-80’s!

  2. Arrate at Reply

    También se comercializa el percarbonato de sodio, que es como el bicarbonato pero más efectivo. Desde que lo descubrí lavar la ropa me da mucho menos trabajo! Sobre todo los paños de cocina y discos desmaquillantes de tela.

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