Si “la primavera la sangre altera”, el verano ni os cuento.

Cuando llega esta época parece que nos calentamos tanto por dentro como por fuera y, aunque en invierno nos hayamos mantenidos fieles al club de las piernas cerradas, en verano nos venimos arriba y nos apetece echar una canita al aire.

Llegado este momento, podemos usar diferentes técnicas para buscar un posible ligue:

Apuntarnos a actividades

Esta es una técnica genial para conocer gente con la que compartes aficiones… Pero, tiene hay algunos trucos que debes conocer:

  • Conviene que selecciones las actividades más interesantes porque hay gente que se apunta a diez actividades diferentes y tienen tal jaleo que ya no saben si están en clase de crossfit o de macramé.
  • En caso de que te gusten varias actividades, intenta optimizar tus recursos inscribiéndote en las actividades en las que haya más miembros del sexo opuesto: si eres una chica apúntate a boxeo, si eres un chico lo vas a petar en una clase de yoga.
  • Pero ojo, ¡Intenta apuntarte a cosas que realmente te gusten y no solo por ligar! porque si eres de naturaleza borrachuza pero te apuntas a running y ligas con un runner, te va a joder la vida haciéndote madrugar para salir a correr todos los días. Mejor apúntate a catas de vinos.

Todo entra por la vista 

Ya que lo haces, lo haces bien. Te niegas a llevar todo el año a barbecho para que la primera persona que caiga en tus redes sea un cuerpo-escombro. Así que te pasas tres meses pasando más hambre que un ángel de Victoria’s Secret, dándote cremas carísimas, yendo al gimnasio para intentar amortizar en cuatro días las cuotas que llevas pagando el resto del año, te das rayos uva y te gastas un sueldo comprando la ropa más favorecedora que encuentras.

Es una estrategia efectiva, pero cuidado porque es una técnica-trampa:

  • Si ligas con alguien solamente por tu físico, luego vas a tener que mantenerlo… y quizá pasarte todo el verano sin poder tomarte unas cervezas con unas patatas fritas o un bol de helado sea un sacrificio que no quieres hacer.
  • Estar con un pibón conlleva que siempre haya gente mariposeando alrededor. Asegúrate de que tu autoestima va a poder con ello… y que no vas a caer en compararte continuamente con tus rivales mientras te comen los celos.
  • Si aparece alguien con mejor físico que tú y te cambia por esa persona, no te quejes. Recuerda que, al fin y al cabo, el pez que pescas depende del cebo que pongas… y tu cebo era meramente superficial.

Bajar el listón, o enterrarlo directamente

Está delante de ti, y parece que respira… ¡así que te vale!

Evidentemente es la técnica con más porcentaje de acierto. Sobre todo a partir de las cinco de la madrugada y el cuarto cubata.

El contrapunto es que esta técnica no suele traer nada bueno porque sueles dar con lo peor de cada casa, así suele tener un efecto “boomerang” que consigue que al día siguiente te arrepientas tanto que decidas volver al ostracismo durante otro año más (o para toda la vida, incluso).

Los amigos de mis amigos son mis amigos

Cuando has conocido a un millón de frikis y pierdes la fe en la humanidad porque te das cuenta de que la gente está realmente jodida de la cabeza, te das cuenta de que la gente más normal que conoces es la que te presenta alguien que ya está en tu círculo de amigos… que para eso es gente que consideras más o menos normal.

Ojo, porque la teoría es buena, pero si abusas de la situación y empiezas a meter a tus amigos en mitad de relaciones que acaben fracasando puedes quedarte sin ligues y sin amigos.

Nuevos tiempos, nuevas técnicas

Si no tienes tiempo que perder, siempre puedes hacer uso de las nuevas tecnologías.

Con la aparición de las apps específicas para ligar y de los chats de citas por internet, puedes conocer gente sin salir de casa, mientras vas en metro, etc.

¡Hay mercado para todo! ¿Quieres un noviazgo formal? ¿un rollo de verano? ¿un polvo de una noche? ¿gente a la que le ponga el sadomasoquismo? ¿parejas abiertas al poliamor? ¿tirarte a una persona diferente cada día del mes aún a riesgo de pillar una gonorrea? ¡¡¡Puedes tener lo que quieras!!! Solamente tienes que decidir lo que quieres conseguir y buscar una app especializada en eso. Aunque cuidado porque, como en todos los sitios, hay infiltrados que se intentan colar diciendo lo que creen que quieres oír en vez de lo que quieren de verdad.

Consejo para evitar esto último: nunca quedes en tu casa. Es más fácil desaparecer de la vista de los indeseables si no saben donde vives.

Por las redes sociales

Las redes sociales son menos efectivas y menos rápidas que las apps de citas, a la hora de buscar un posible ligue… pero también son un buen sitio donde encontrar gente con la que compartes cosas, sin tener que salir de casa… aunque tiene algunas desventajas:

  • Tienes que hacer más trabajo de investigación que para sacar un doctorado.
  • Puede que tenga pareja y no tenga ningún interés en ti más que para sacarte un puñado de likes.
  • Si consigues tener una cita puede que no reconozcas su cara sin filtros.
  • Mucha gente intenta aparentar en las redes precisamente lo que no es en persona, así que ojo con la gente que en Instagram se pasa el día haciendo apología de la autofelicidad porque seguramente en persona sea más amargante que Miércoles Adams.

La técnica de “que me vengan a buscar a casa”

Si esa técnica no te ha funcionado durante diez años, quizá no eres tan interesante como crees.

Cambias de estrategia o morirás en el más completo celibato.

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