Ya sabéis que el año pasado me dio por desayunar chía con frutas y hacerles unas fotos súper cuquis para subirlas a mi cuenta de Instagram (os conté como los preparaba en el post “healthy breakfast guachis“).

Pero como me aburro de desayunar siempre lo mismo y además me he dado cuenta de que, pese a comer como mínimo 5 raciones de fruta y verdura al día, no llego a tomar la dosis de fibra que recomiendan consumir a diario los especialistas… he cambiado de desayunos y ahora por las mañanas suelo tomar salvado de avena.

 

El salvado de avena tiene una textura como de serrín y un sabor… como de serrín también, jajaja. Por lo que hay que hacer algo para mejorarlo, porque si no al comerlo parecera que estamos masticando serrín (o en el mejor de los casos, comida para pájaros).

La mejor manera para suavizar la textura y mejorar el sabor de la avena, es cocinándola (normalmente es suficiente con cocerla unos minutos). Y además, de esa manera, absorberemos mejor sus nutrientes.

Lo malo es que, pese a mejorar bastante, sigue resultando bastante insípida. Por lo que, para conseguir un desayuno apetecible, tendremos que añadirle más cosas, como cacao en polvo, café, canela, frutos secos, plátano, frutos rojos, etc.

 

Últimamente, mi manera favorita de prepararla es con peras cocidas y canela.

Las peras no me van mucho comidas a mordiscos, pero siempre me han gustado mucho cocidas y con un toque de canela… por eso, cuando hace unas semanas, mi padre me trajo una caja entera de peras y no sabía como darles salida, se me ocurrió esta receta. Y desde entonces es lo que desayuno todos los días.

 

Ingredientes:

  • peras (también sirven manzanas maduras)
  • salvado de avena
  • canela en polvo
  • stevia (o cualquier otro endulzante)

 

Preparación:

  • Cortamos varias peras en trozos y las batimos hasta que quede líquido, y lo ponemos a calentar (si estamos usando manzanas en vez de peras, tendremos que añadir un poco de agua para batirlas puesto que no sueltan tanto agua como las peras)

 

  • Añadimos la avena. Como la avena crece mucho una vez que se calienta, la avena deberá ser entre una tercera y una cuarta parte del volumen del líquido (dependiendo de que nos guste más o menos espesa). Mi recomendación es que si se va a consumir en el momento sean 3,5 partes de líquido por una de avena, y si se va a dejar reposar, sean al menos cuatro partes y media de líquido por cada parte de avena, ya que al enfriarse se cuaja y queda aún más sólida.

 

  • Una vez que empiece a hervir, lo ponemos con el fuego más bajo posible y lo removemos cada poco para que no se queme y se pegue al fondo.

 

  • Después de 15 minutos lo quitamos del fuego y le añadimos la canela y la stevia.  Lo dejamos que se enfríe un poco y ¡¡¡ya está lista para tomar!!!

 

Nota: si al enfriarse queda demasiado sólida no hay problema en agregarle un poco más de agua (incluso justo antes de tomarla), porque al añadirle líquido y removerla en seguida se mezcla y vuelve a quedar homogéneo.

 

Si queremos que tenga una pinta más apetecible (porque sinceramente, apetecible a la vista no parece) podemos ponerlo en un plato cuqui, esparcir por encima trocitos de pera y la canela (en vez me mezclarla antes en el plato)… o, en un grado máximo de locura, recortar una plantilla en papel y ponerla encima del plato antes de echar la canela, para hacer dibujitos molones.

 

Y ahora sí que sí, ¡a disfrutar! 😂😂😂

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    3 comentarios

  1. Rebeca tjdr 26 septiembre, 2018 at 08:29 Responder

    Y esto se puede hacer el día de antes y tomarlo frío o recalentar lo un poco, xq mi fuerza de voluntad no da para cocer avena recién levantado jajajaja

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 26 septiembre, 2018 at 09:26 Responder

      Evidentemente, jajaja. A mi tampoco se me ocurre ponerme a hacerlo por la mañana porque entonces tendría que levantarme una hora antes… y por la mañana cada minuto vale oro ;-)

  2. Ana Belén Castellanos Garrido
    Ana Belén Castellanos Garrido 28 septiembre, 2018 at 15:06 Responder

    A la Mañana siguiente (para mi gusto) gana porque prefiero desayunar frío, pero por si da perezóm, al menos con leche se puede hacer en el micro (minuto y medio a máxima) remueves y otro medio minuto a 600

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