Esta ha sido mi obra de brico-deco de este finde… y un nuevo pasito en mi nuevo propósito de que mi salón parezca la cabaña de una comuna hippie.

Quería decorar una pared con macetas colgantes, pero como seguimos confinados y con todas las tiendas que no sean básicas cerradas, lo he hecho con cosas que tenía por casa: el último trocito de cuerda que tenía por casa, unos tarros de conservas y un palo que cogí ayer de la calle… en el que ha sido mi primer paseo de desconfinamiento.

La idea de los tarros de cristal y la cuerda la tenía clara pero no sabía de donde colgarlos… y cuando volviendo a casa de paseo vi en el suelo la rama tronchada de un árbol, tuve claro que era el riel-rústico para colgar macetas que estaba buscando. Y la verdad es que, una vez hecho ¡me encanta el resultado! 😊😊😊.


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