El domingo os conté que el fin de semana había estado recopilando cajas para ordenar mi armario y usarlas como cajones (tal y como recomienda el método Konmari)  ya que no tenía ninguno.

 

Después de conseguir cajas suficientes y de recortarlas para que me encajaran lo mejor posible en los huecos del armario, decidí tunearlas un poco porque tal y como estaban quedaban horribles.

Para forrar la parte de dentro compré un mantel de papel blanco y lo pegué con cola blanca diluída en agua. O sea: mezclando en un vaso cola blanca y agua a partes iguales, aplicándolo con una brocha gorda por toda la caja, y luego pegando el mantel encima.

 

Para forrar la parte de fuera compré unos cuantos rollos de vinilo adhesivo que imitaban madera de color claro.

 

Si os estáis preguntando por qué no forré la parte de dentro con vinilo os diré que es por los siguientes motivos (en orden de relevancia):

  • no me gusta usar tanto plástico
  • los rollos adhesivos se manejan FATAL cuando hay tantos recovecos y se tarda mucho más que forrándolos con cola y papel pintado (o en este caso en vez de papel pintado, un mantel)
  • es bastante más barato

 

Como tenía nada menos que 15 cajas que recortar y que forrar, al final me he tirado cuatro días enteros pringada con el tema de las cajas de las narices… porque me he pasado un par de tardes recopilando cajas, otra tarde entera recortándolas, otra forrándolas, y un buen rato colocando las cosas dentro… ¡¡¡Pero por fin he terminado!!!

 

¡Madre mía! Y parecía mentira cuando hace unas semanas tenía la habitación tan desordenada que no podía encontrar ni las bragas y tenía que dormir solo en una mitad de la cama porque la otra estaba llena de montones de ropa.

 

¡Pero ha merecido la pena! Es verdad que ahora que he terminado tengo mucho más espacio y da mucha más sensación de orden y de tranquilidad abrir el armario y verlo todo tan armónico y tan colocadito. ☺☺☺

 

La verdad es que mi idea inicial era forrar las cajas con papel que imitara listones de madera vintage pintada de blanco y desgastada (que hubiera quedado mucho más cuqui). Peeeero desafortunadamente en los chinos no tenían tanto glamour, y yo estaba demasiado ansiosa por terminar como para comprarlo por internet y esperar una semana a que me llegara la que me me había gustado. Sobre todo porque hasta entonces hubiera tenido que tenerlo todo bien colocadito en las cajas feas, y cuando recibiera el pedido tendría que volver a sacarlo todo para poder forrarlas, perder otro día forrando las cajas, volverlo a colocarlo todo dentro… y ya estoy hasta el mismísimo coño de andar todo el día perdiendo tiempo con la ropa para arriba y para abajo, la verdad. 😩😩😩

Reconstrucción de como hubiera quedado el armario con el papel que imita listones de madera vintage

 

Lo malo es que cuando una idea se me mete en la cabeza… es más fácil arrancarme la cabeza que la idea. 😂😂😂 Así que estoy segura que en cuanto pase algo de tiempo y ya se me haya pasado el trauma de ver continuamente pilas de ropa espantajadas encima de la cama, me voy a terminar comprando unos cuantos rollos de ese papel vintage por internet y volveré a forrar las cajas para que quede bien de verdad.

Aún así, de momento estoy más que satisfecha con el resultado.  Lo que más me chirría ahora al mirar el armario es que las perchas en las que tengo colgados los vestidos sean cada una de un tamaño y un color diferente, y me estoy viniendo tan arriba con la armonía visual que estoy consiguiendo… ¡¡que mañana voy a ir a comprar unas nuevas para que sean todas blancas!! 😂😂😂

#asíAndamos #comoUnaCabra #peroUnaCabraOrdenaditaYMonocolor #blancoQueTeQuieroBlanco