Bueno, pues para aprovechar lo que me quedaba de tarde-noche, he estado terminando los gorros para mis enanitos.

La idea de cómo hacerlos me la dió mi madre el día que fuí a comer a su casa por su cumpleaños:

  • Mira mamá.
    Te voy a enseñar las cabezas de enanitos de papel maché que estoy haciendo para Halloween.
  • Uy, que chulas.
    Pero te falta pintarlas, no?
  • Sí, y ponerles barbas…
    Y los gorritos…
  • Las barbas con qué las vas a hacer? Con algodón?
  • Sí, claro
  • Y los gorros?
  • Pues para los gorros no sé… compraré fieltro de colores…
  • Hija… y vas a andar comprando fieltro de colores solo para esa birria??
    A lo mejor puedes usar bayetas de cocina…
  • O_O
    Joder mamá… que buena idea!!
  • Las amarillas son muy rechiscantes, pero a lo mejor una verde o una azul…

Cuando volví para casa le estuve dando vueltas y se me ocurrió una idea para que quedaran todavía mejor: teñirlas.

Cogí tres bayetas (amarilla, azul y rosa), y las corté a la mitad para hacer 6 triángulos (solo me hacían falta 5 gorros, pero preferí teñirlos todos y luego descartar el que menos me gustara).

Para teñirlas usé tinte para la ropa (vale cualquiera: yo tenía del de Iberia de toda la vida, pero hay de otras marcas, y hasta de marcas blancas).

Las instrucciones para teñir la ropa vienen en el propio paquete. Pero básicamente lo que hay que hacer es hervir agua, echar sal gorda, el tinte y esperar a que la ropa se tiña.
(La cantidad de tinte, agua, sal y el tiempo que hay que esperar se especifican en las instrucciones que vienen en el paquete del tinte.)

tinte

En este caso yo me salté las instrucciones… porque no me hacía falta que se fijara mucho el color, puesto que no es ropa que vaya a lavar después.

Además el tinte que tenía era azul marino… y evidentemente, no quería que los gorros me quedaran todos enteros teñidos de ese color.
Solo quería “matarles un poco el color tan brillante que tenían y oscurecerlas.

Así que cuando empezó a hervir el agua en la cazuela eché una pizca de tinte y metí todas las bayetas.
En cuanto ví que habían cogido algo de color, saqué una de cada color (son las tres de la derecha de la foto que está aquí a la derecha).

Luego eché otra pizca de tinte… para que las que quedaban se pusieran un poco más oscuras… y al rato ya saqué las otras tres (las tres de la izquierda).

Como véis los colores cambian bastante.
Para los que no llevéis muy bien las mezclas de colores:

  • azul +  rosa = violeta/morado
  • azul + amarillo = verde
  • azul + azul = azul (evidentemente)

De ahí el color que salió de las bayetas.
Como en este caso el azul era “azul marino” (que es azul casi negro), pues cuanto más cogía el tono azul… a la vez también quedaba más oscuro.

como-hacer-gorros-para-enanitos

Una vez teñidas y secas las bayetas, las he cosido para que quedaran hechas un cono.
(Para eso se cosen los dos lados más cortos entre sí.)

Luego se les da la vuelta para que quede la costura para dentro.
Y por último se les recorta el pico que sobra, para darle una forma más redondeada en la parte de abajo.

Al final descarté el azul claro, porque era el que menos me gustaba (estaba prácticamente igual que antes de teñirlo).
Y los cinco restantes, los he arrugado, haciendo pliegues, para que tengan una forma más parecida a los gorros de los enanitos de Blancanieves.

Y voilá!!
Ya tengo terminada otra cosa para el disfraz de Halloween!!

Jiji.  Que fin de semana tan productivo he tenido!!
^_^

 

Este post es la III parte sobre “Cómo hacer cabezas de enanitos degollados”.
Puedes ver la secuencia completa:

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    6 comentarios

  1. alecia 2 abril, 2014 at 18:50 Responder

    Gracias

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