¡La de cosas que he aprendido hoy sobre relojes de lujo! Resulta que hay una chica en mi oficina que es la elegancia personificada. Es de esa clase de personas que tendría estilo aunque se pusiera un orinal en la cabeza… y de extraña especie superior a la que eres incapaz de imaginarte en pijama de felpa y con los calcetines por fuera… porque tiene pinta de dormir con un camisón de seda más elegante que cualquier cosa que lleve yo de boda.

No descuida ni el más mínimo detalle de su look: lleva las uñas siempre con una perfecta manicura francesa, cada día se hace un peinado diferente (cualquiera de ellos digno de peluquería), y selecciona cuidadosamente la joyería que mejor le vaya a juego con la ropa que haya escogido… y eso incluye pendientes, pulseras, colgantes, anillos y reloj… Porque, al igual que para muchas mujeres los zapatos son obras de arte que coleccionar, para ella, lo que otorga mayor distinción son los relojes. Tiene una colección más que importante de relojes de todas las clases, incluyendo varios relojes certificados de mujer, que yo no podría pagar ni juntando el sueldo de todo un año.

El caso es que esta mañana, estábamos tomando café, cuando ha venido un mensajero a entregarle una caja de un reloj nuevo que se ve que había comprado en una tienda online. Nos lo ha enseñado muy emocionada y a mí me ha hecho mucha gracia porque yo, que no soy nada observadora para los bienes materiales, no hubiera sido capaz de distinguirlo jamás de la mitad de los demás que tiene… pero he preferido abstenerme de comentárselo para no quitarle la ilusión. Lo que no he podido evitar preguntarle es de dónde le viene esa afición por los relojes y me ha dicho que le viene de familia, porque el tesoro más preciado que tenía su abuelo era un reloj de bolsillo que sobrevivió a la guerra, y que siempre llevaba encima.

Me contaba que en aquel entonces su abuelo era muy pobre y le pidió matrimonio a su abuela comprando un reloj que le costó todos los ahorros que había juntado hasta ese momento. Se lo ofreció diciéndole que un reloj era el símbolo del tiempo… y que por eso había escogido ese regalo… porque el tiempo era lo único que tenía para ofrecerle (¡¡¡me pareció una historia preciosa!!!)

La historia me ha encantado y le he dicho que evidentemente esa simbología del tiempo sí que soy capaz de entenderla, pero más allá de eso me cuesta darle a un reloj el valor que parece que tiene para ella.

  • Pues un reloj indica muchísimo de la personalidad de una persona, al igual que unos zapatos — me decía convencida.
  • Es que creo que a mí si no me viene alguien con unos zapatos de claqué para deducir que es bailarín, el calzado tampoco me dice nada de la gente —le respondí con toda la sinceridad—. Y eso que los zapatos pueden indicar un poco más a qué te dedicas o qué tipo de vida llevas… pero un reloj… ¿qué información te da un reloj?
  • ¡¡¡Muchísima!!! Si ves a alguien con un reloj de “todo a cien” significa que no valora la calidad, si lleva el cristal rayado que es torpe y descuidado, si lleva un reloj demasiado ostentoso que trata de impresionar a los demás, si lleva el reloj en la mano derecha a pesar de ser diestro es porque intenta mostrar rebeldía, si lleva un reloj de esfera rectangular u ovalada es que es inconformista, si es redondo y sobrio que es una persona conservadora y tradicional, si lleva el mismo reloj desde hace 20 años es porque se aferra al pasado… ¿¿¿cómo no van a decirte nada… si incluso los modernos relojes digitales que a mí me parecen horrorosos, te siguen diciendo algo de sus propietarios???
  • Hummm, ¿quieres decir que si ves a alguien con un reloj que cuenta pasos y calorías… sabes que es alguien que se preocupa por el deporte?
  • ¡Ya lo vas pillando!
  • ¿Y de las personas que no llevamos reloj de ningún tipo, qué puedes deducir?
  • Que sois un poco desastrosas, excesivamente prácticas, que no le dais suficiente importancia al tiempo, que no os esforzáis lo más mínimo en causar buena impresión en los demás porque os da igual lo que opinen de vosotros… y, desde luego, que no tenéis ningún apego a las tradiciones.

Joder, con la tía. ¡¡¡Pues lo ha clavado!!! 😂😂😂

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    4 comentarios

  1. Alicia (no sé si en el País de las Maravillas...) 28 junio, 2019 at 20:15 Responder

    ¡Alucinante! Yo no llevo reloj (antes, a veces, si acaso, uno cutrísimo en la mano derecha sin ser zurda). Lo ha clavado también conmigo la tía, sí. Se nota que lleva años estudiando el tema. Una genia.

    La primera vez que escribo, aunque me parece que llevo por aquí toda la vida. Un beso, Sandra.

    • Sandra Broa 29 junio, 2019 at 13:33 Responder

      Jajaja. La verdad es que sí que es alucinante la información que es capaz de sacar la tía solo con mirar el reloj. Un besote muy grande. Alicia.

  2. Yani 29 junio, 2019 at 08:23 Responder

    Yo tampoco uso reloj y le pegó bastante a la descripción!!! Jaja

  3. Cris 29 junio, 2019 at 09:44 Responder

    Llevo un reloj del decathlon, de niñ@, se le ha caído una anilla que tenía para adornar. Está algo rallado, hace años que lo llevo. Pero es que es duro y sumergible. Es cierto que no me interesa mucho la calidad

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