Seguí diciéndole a Espeso:

  • El caso es que yo siempre he considerado que estoy entre las que eligen fatal y las que están muy cómodas solas… pero ahora cada vez también voy entrando más entre las que no encuentran a nadie que ni siquiera les interese. ¡¡¡Es que no tengo gana ninguna de conocer tíos nuevos!!! Solo de pensarlo me da una pereza que me muero…
  • Ya veo, ya.
  • Creo que me estoy volviendo asexual. ¿Y sabes que es lo peor? Que no me preocupa absolutamente nada…
  • Hummm, no creo que sea para tanto, jajaja.
  • No sé yo. Ya te lo contaré. Porque si cuando quede con Héctor ni siquiera me pone él… es que se me ha cerrado completamente el chiringuito.
  • Jajajajaja. Es verdad, que ibas a quedar con él esta semana, ¿no?
  • Jajajaja. Bueno. Dije que le pensaba escribir. De ahí a que lleguemos a quedar… prfffff. Además depende de si tengo que hacer otras cosas o no, porque tengo mucho trabajo retrasado y lo que no pienso hacer es dejar de hacer mis cosas, por quedar con un tío que me escribe una vez cada tres meses y cuando a él le viene bien. Si me dijeras que es que él en cuanto puede quedar conmigo hace todo lo posible… como tú, por ejemplo… pero no. Este más bien lo contrario, así que paso.
  • ¡Madre mía! Pues sí que estás aperezada, sí.
  • “Frígida”, querrás decir.
  • Yo prefiero pensar que por fin te estás centrando en las cosas importantes, y que ya pasas de tontear o de follar con tíos que sabes que al día siguiente no te van a aportar nada y prefieres buscar uno por el que de verdad sientas algo más profundo.
  • Hummmm. No. En realidad no se trata de eso. Creo que el problema no es que ningún tío me ponga lo suficiente como para tirármelo o que no me apetezca tener un polvo de una noche sin que signifique nada más… Más bien es que con los últimos tíos con los que me he liado me ha pasado una cosa muy curiosa y es que cuando me los tiro tengo la sensación de que no están ahí. De que están conmigo por meterla en caliente pero que lo están haciendo conmigo porque les he pillado más a mano pero que les daría exactamente igual que fuera cualquier otra. Y que ni siquiera les gusto. No sé cómo decirte… Y por eso creo que se me han quitado las ganas de liarme con alguien. No porque ya no me apetezca el sexo por el sexo… si no porque no me apetece pasar por esa desgana y esa impersonalidad del sexo ocasional que he tenido últimamente

  • Jobar. Qué cosa más rara me parece eso que me cuentas. No concibo como puedes estar liándote con alguien sin estar implicado.
  • Es raro de explicar, pero esa es la sensación que tengo. Lo curioso es que hay gente a la que liarse una noche con un desconocido le despierta siempre esa sensación de frialdad… pero ya sabes que no es mi caso porque a mí nunca me ha importado liarme con tíos que en realidad no significaran nada para mí ni yo para ellos, o que ni siquiera tuviéramos intención de volver a quedar… pero por lo menos que el rato que nos estábamos liando sí que tenía la sensación de que estaban allí… ¡CONMIGO! Que se involucraban… No sé cómo decirte. Pero últimamente… no es así, no sé. Me siento como un trozo de carne, y no me gusta.
  • Bueno, es que no creo que eso le guste a nadie, la verdad.
  • Ya. Pues creo que ese es el problema y que por eso de repente tengo ese escudo de frigidez mental.
  • Vamos, que centrada, lo que es centrada en buscar un novio que te aporte una relación profunda, tampoco estás.
  • No. Solo estoy desganada, que no es lo mismo.
  • Ya veo, ya. Yo que esta vez sí que veía ya claro que te centrabas y te echabas novio, pero al final… mi gozo en un pozo.
  • Creo que la que tiene el “gozo” bien enterrado en el “pozo” soy yo.
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