Si los lunes, ya son odiosos de por sí, los de después de puente, son mil veces más odiosos todavía. Y si el puente te lo has pasado en el pueblo rascándote la barriga, atiborrándote a parrilladas y durmiendo todos los días hasta las doce de la mañana, muuuuuuuucho peor todavía.

Mi hermana me ha dicho: “Pues no madrugues, que no te hace falta. Total, para trabajar desde casa ¿qué más te da levantarte pronto y hacer las cosas por la mañana que levantarte tarde y hacerlo por la tarde-noche?”.

Tendría razón si no fuera porque hoy por la mañana tenía clase de yoga. Tal y como le conté a Olga el otro día, me he apuntado a clase un par de días por semana. No para conseguir ponerme de manos (que sigo convencida de que eso lo puedo hacer yo sola en casa poniéndome un rato todos los días), si no por hacer algo fuera de casa y ver gente… porque esto de trabajar en casa se supone que es muy cómodo, pero la única persona que tengo cerca es mi compi de piso y nunca coincido con ella porque está todo el día fuera y tenemos el horario cambiado… así que la persona con la que más hablo a diario es el cartero, y porque siempre llama a mi piso para que le abra el portal… que si no ni eso :-(

El caso es que he madrugado, me he puesto las mallas y para allá que he ido. El resumen de mis pensamientos a lo largo de la clase podría ser algo así:

  • ¿Es normal que en cada una de las posturas sienta que algún tendón está tan tenso que se me va a partir en dos?
  • Cuando la profesora dice que toquemos el suelo, y que las que no lleguemos nos agarremos los tobillos… ¿ qué nos tenemos que agarrar las que no llegamos ni a los tobillos?
  • Con lo maja que me parecía la profesora cuando he llegado, ¿cómo puede caerme tan mal en menos de una hora?
  • ¿Por qué cojones estoy pagando para venir a un sitio en el que no hago más que sufrir todo el rato?
  • ¿Seguro que mis articulaciones están hechas de lo mismo que las de esta gente?
  • ¿Por qué cuando en instagram busco “yoga” me salen cientos de maromazos buenorros haciendo yoga, y cuando yo me apunto a clase, somos todo tías?
  • ¿Puede una persona reventarse un órgano solo por estirarse demasiado? Porque me duele horrores el ovario derecho y tampoco estoy segura de tener e hígado en el mismo sitio que cuando empezó la clase.
  • Ha dicho que hagamos Virabhadrasana, ¿qué es eso? Y ahora Bhujangasana, a mí me suena igual que lo de antes así que haré lo mismo… ¡ah, no! Parece que está haciendo otra cosa. Ahora Adho Mukha Svanasana, Urdhva Mukha Svanasana y Eka Pada Adho Mukha Svanasana. Estas me han sonado diferente pero he hecho lo mismo en las tres. Prffff. Yo creo que va diciendo cosas aleatoriamente y luego les pone la terminación “asana” para hacerse la guay como que sabe sánscrito, porque es imposible que nadie se sepa todos esos nombrejos de memoria. Antes de irme le voy a decir SAYONARAsana, a ver qué cara pone.

  • ¿Seguro que esta tía tiene bien el reloj? Porque cada vez que nos dice que vamos a estar diez segundos en una postura yo creo que nos tiene dos minutos, la muy hija de p***
  • ¿Las demás también tendrán que contenerse para no tirarse un pedo cada vez que nos doblamos, como me pasa a mí?

Una de las finalidades del yoga debe ser hacerse muchas preguntas y reflexiones para adentro, y yo me he hecho muchas… así que creo que el balance de mi primer día ha sido positivo.

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    6 comentarios

  1. Mònica 2 abril, 2018 at 22:40 Responder

    No eres la única que se ha tenido que aguantar un pedo en clase de yoga. En una d e mis primeras clases se me escapó uno y pasé una vergüenza horrible (clase personal, 5 alumnos, me quería morir).
    Los ovarios pueden doler te sí estas con el síndrome premenstrual, y si están mentruando no es nada recomendable hacer ninguna postura en la que ten gas que poner el cuerpo invertido, puede ser malísimo para tu menstruación, de verdad.
    Si te agacha y no te llegas a los tobillos, cógete por detrás de las rodillas, en 3 sesiones ya llegas a los tobillos, y en 8 al suelo, ya lo verás.
    Y lo de madrugar… yo lo comentaba con una amiga hace poco. Llevo en el paro 3 años, y si no fuese por mis perritas me tiraría 1 semana en pijama. Hay que hacer alguna actividad o seguir una rutina para no volverse loca y acabar hablando con las plantas.

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 3 abril, 2018 at 11:15 Responder

      Bueno, yo tengo que decir que efectivamente ya hablo con las plantas o con cualquier objeto que me encuentre por casa… aunque en mi defensa diré que lo he hecho siempre, jajaja ;-)

  2. nilaburn 4 abril, 2018 at 07:47 Responder

    ¿Y no sales mejor de la clase que como entras? ¿No sales con el cuerpo estirado y relajado?
    Mi profe de yoga dice que el yoga aporta todos sus beneficios tanto al que llega al suelo como al que se agarra las rodillas porque no puede mas… siempre que estés dando el 100% de tu capacidad. Los tendones se van acortando con los años y obviamente sentirás como que se te desgarran…. llega a lo que puedas, hay que ir poco a poco.
    Mi mayor logro en yoga fue hacer la media loto sin romperme el tobillo. Jamás había podido y ahora puedo!! El cuervo me sale de siempre, ya ves que hay posturas que a uno le salen y otros tienen que trabajar……
    No lo dejes…. porque estirar el cuerpo esos dos dias por semana te ayudarán a no tener dolores, reforzar espalda y estar sana. ¿Sabes que cada 10 segundos en una postura puedes estirar un poco más.?

  3. JOSE 10 abril, 2018 at 04:43 Responder

    Es muy difícil porque llega un momento en el que llegamos a creer que el mundo conspira en nuestra contra, el transito, los de al lado, el jefe, la profesora….

  4. Sofia Calle prieto 16 abril, 2018 at 09:29 Responder

    Te entiendo terriblemente!!! Yo intenté hacer yoga y el primer día salí que no podía ni andar de los temblores que tenía … Lo de los 10segundos eternos es cosa de todas las profesoras de yoga…. Creo q no saben leer el reloj ni contar hasta diez jajaja. Yo hablo con mis periquitos, es muy triste…pero el día que me contesten flipo jejeje. Ánimo guapa!

  5. RRoberto 28 abril, 2018 at 16:56 Responder

    Hola. Saltando por la Red, he llegado a esta página y me he quedado entretenido a leerla.
    Aunque veo que hay gran mayoría de comentarios femeninos, he querido decir algo, ya que está feo no saludar al entrar en las casas ajenas.
    Supongo que sigues con esas clases de yoga y que, a estas alturas, ya empiezas a ver más cerca los primeros objetivos. Lo digo sin ninguna experiencia en tal cosa, porque yo soy de los que no irían ni atados, prefiero otras actividades deportivas.
    Así que imagino ya tienes respuesta a todas esas oportunas preguntas de tu entrada y, quizás, te hayas planteado otras nuevas y más espirituales, renunciando firmemente a decirle a tu profe sayonara … o pasarte sin escrúpulos al Rage Yoga …
    Siendo malo, que a veces gusta serlo, yo me pregunto qué pensarían los orientales no practicantes, vamos la mayoría, si nos vieran sufrir de esa manera con sus supuestas prácticas hacia el bienestar …

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