Esta tarde me ha llamado Patri:

  • Tíaaaaaaaaaaaa, que ya me ha contado Pili, jajajajajaja. Que fuerte, ¿no? Jajajajajaja.
  • Prffffff, calla calla, no me lo recuerdes… Que creo que voy a tener pesadillas un mes…
  • Jajajajajajaja. Es que es muy heavy, tía. ¿Pero cómo se le puede ir a alguien tanto la olla?
  • No lo sé. Te lo juro que no lo sé. Quiero decir: que te sorprenda un tío al que no conoces de nada y que no sabes por donde puede salirte… vale. ¿Pero quién iba a pensar que este estaba así de mal de la cabeza? Yo es que todavía estoy flipando…
  • Jajajajaja. A mí tampoco me extraña tanto… A esta edad ya están todos como cabras porque arrastran traumas de relaciones anteriores:
    • Uno que acaba de salir de una relación traumática y lo ha pasado fatal y aunque le gustas mucho intenta no pillarse para no volver a pasarlo mal.
    • Otro que pilló a su novia anorgásmica de toda la vida tirándose a su jefe como una poseída y ahora desconfía de que todas las tías son unas zorras y unas mentirosas.
    • Otro que tenía una novia histérica que lo sacaba todo de quicio, y ahora en cuanto tú abres la boca se piensa que le dices todo con doble sentido y se pilla unos cabreos monumentales hasta por “el tono” con el que le has dado los buenos días.
    • Otro al que su novia anterior se pasó diez años tratándolo como un despojo y ahora mea sentado para no manchar, y te pide permiso hasta para sonarse los mocos, por si acaso te molesta.
    • Otro que ha visto como todos sus amigos han ido cayendo uno tras otro y volviéndose unos calzonazos, y en cuanto le dices “Pásame la sal, por favor”, te dice como una fiera “¿Ya me estas dando órdenes? ¿Qué pasa, que me quieres domesticar? Pues cómprate un perro y a mí déjame en paz”
  • JAJAJAJAJAJA, ¡es que es tal cual!
  • Si encima le sumas que les entra el acojone de quedarse solos y se agarran a un clavo ardiendo si hace falta… pues apaga y vámonos…
  • Eso es verdad. La mayoría de los tíos no saben estar solos…
  • Ya te digo… Se supone que los tíos no quieren más que follar sin compromiso y bla bla bla… ¡pero eso es mentira! A partir de los treinta, casi todos están desesperados por encontrar una pareja y asentarse. Y si es una tía que les de todo hecho y les diga lo que tienen que hacer y lo que tienen que dejar de hacer… mucho mejor.
    Al final solo buscan pasar de estar bajo las faldas de su madre a estar bajo las faldas de su novia… ¡Y lo peor es que no lo reconocen!
  • Ya…
  • Es como si tuvieran un mecanismo que a partir de cierta edad los empujara a buscar una “suplente de madre”, que les haga las mismas funciones que la suya, pero echando un polvo de vez en cuando.
  • Jajajajaja. Menuda manera de resumirlo…
  • Pero es que es verdad. Las tías tenemos un reloj biológico que hace que al llegar a cierta edad nos entre el ansia por tener hijos… y los tíos tienen otro que hace que quieran emparejarse y meterse debajo de las faldas de la perfecta maruja. Por eso son mejores los yogurines. Porque todavía están debajo de las faldas de sus madres… así que no les hace falta meterse debajo de las tuyas… ¡¡más que para lo que deben!! Y como tienen sobredosis de hormonas no quieren más que meterse una y otra vez, una y otra vez… como un burro detrás de una zanahoria…
  • Es verdad… ¡que monos, los yogurines! Jajaja.
  • Es que a estos otros por mucho que les digas que no quieres nada con ellos, en cuanto te descuidas ya te están montando la boda…
  • Luego dicen de nosotras, ¡pero ellos son mucho peores!
  • Y si no mira a tu amigo Toni… que desde que está con la tía esa se ha vuelto el calzonazos más grande del mundo y está desaparecido en combate…

¡Es verdad! ¡Ni siquiera me ha llamado en todo el mes para preguntarme qué tal estoy de la rodilla! Como ahora se pasa la vida debajo de la falda de la tía esa que parece una cabra montesa, todo el día haciendo montañismo… Prfffff.

Al final va a tener razón Patri con lo del reloj biológico de los tíos…
:-(

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