Hace un par de semanas, subí a mi canal de YouTube un vídeo en los que os contaba que hay un montón de cosas que hacemos para adelgazar y que lo único que hacen es mantenernos más gordos. Como por ejemplo: dejar de comer grasa, ya que la mejor manera de perder grasa es precisamente comiendo grasa.

De primeras esto nos suena ridículo porque llevamos toda la vida aleccionados para pensar lo contrario… pero cuando te lo explican, todo te encaja. Y es que, el maquillaje graso solo se quita con un limpiador con base aceitosa, o que el propio jabón (que usamos para limpiar la grasa), ¡¡¡se fabrica con grasa!!! En la naturaleza, el resto de animales no restringe el consumo de grasa y se mantienen en forma. Y sin embargo, todos conocemos a gente que vive permanentemente a dieta sin comer nada de grasa y tienen obesidad o sobrepeso. Si lo que engorda es la grasa, ¡¡eso no tendría sentido!!

No os voy a volver a explicar todo lo relativo a comer grasas (si queréis el vídeo, está aquí). Pero os digo esto porque me sirve como introducción para contaros otra cosa igual de interesante.

Para empezar, os tengo que avisar de que tengo una noticia buena y una mala.

La mala es que en un concepto integral de salud NO basta con comer bien. Y para perder la grasa que os sobra y recolocar las carnes en su sitio: tampoco. Sé que no queréis oír esto, pero es IMPRESCINDIBLE hacer ejercicio.

La buena es que el planteamiento de ejercicio que nos vendían hasta ahora como necesario, de tener que pasarnos dos horas al día haciendo ejercicio (entre cardio, levantamiento de pesas, etc), también está equivocado. Con entrenar solo 7 minutos al día podemos tener mejores resultados que con un entrenamiento convencional. ¿No te lo crees? Parece mentira, ¿verdad? Es como lo de las grasas, que de primeras nos suena raro… pero tiene todo el sentido del mundo.

Pensad que en la naturaleza no hay ningún animal se pase dos horas al día haciendo ejercicio. De normal, se pasan todo el día tumbados a la bartola, sin apenas moverse. Pero cuando tienen que hacer algún ejercicio, lo hacen de forma explosiva. Dando todo lo que pueden de sí, como si les fuera la vida en ello.

Y es que, por naturaleza, estás diseñado para cazar o ser cazado. Y, tanto si estás corriendo detrás de un bicho para pillarlo y comértelo, o delante de uno para que no te coma a ti, lo haces a todo lo que das. No te pasas tres horas al día haciendo esfuerzo continuo moderado. Por eso, con el cardio normal tu cuerpo tarda tanto en mostrar resultados: no entiende lo que estás haciendo porque no está preparado para ninguna actividad parecida a eso. Lo natural sería: andar (la mayor parte del tiempo) o sprintar (puntualmente)… pero no estar dos horas corriendo al trote cochinero.

En esto se basan todas las nuevas tendencias de ejercicios para mejorar la salud cardiovascular: en hacer ejercicio muy poco tiempo pero a tope. Por ejemplo: saltar como locos durante 20 segundos y descansar 10 segundos… así, veinte veces. O sea, en total: diez minutos.

Puede parecer poco tiempo, pero está demostrado que quema más grasa, activa más el metabolismo, la circulación… y mejora el rendimiento vascular más que estar montado en una elíptica dos horas al día.

Este tipo de ejercicios se llaman “Entrenamientos de intervalos de alta intensidad” o “HIIT” (por sus siglas en inglés. Y con hacerlos dos días a la semana es suficiente. No hace falta más porque tu cuerpo sigue quemando grasa hasta 48 horas después de haber terminado.

¿Eso significa que si te gusta hacer running es mejor no hacerlo? ¿Que es malo pasarte una hora jugando al fútbol? ¡¡¡POR SUPUESTO QUE NO!!! Si te gusta, hazlo. Ni te lo cuestiones. ¡¡¡Todo lo que sea movimiento es bueno!!! Pero os cuento esto para toda la gente que dice que no tiene tiempo al día para hacer deporte o para las que (al igual que yo) sois unas vagas redomadas y odiáis hacer ejercicio físico. Porque yo si pienso que tengo que estar dos horas en un gimnasio, pierdo las ganas de vivir, pero si solo son diez minutos al día… no es que lo vaya a hacer con ganas, pero es mil veces más asequible. Y más si obtienes resultados taaaan rápidamente (porque eso también te anima a seguir). Porque esa es otra, funciona muuuuuucho más rápido que un entrenamiento convencional.

¿Eso quiere decir que vale con hacer HIIT solo dos veces a la semana). No, tampoco os flipéis y penséis que podéis tener el culo de Naomí Campbell solo con eso. También en importante hacer ejercicios de fuerza… pero la buena noticia es que, de nuevo, es mucho más fácil y más barato de lo que nos vendían.

Para empezar no necesitamos herramientas ni tener que ir al gimnasio. Solo buena ropa de deporte. Y esto sí es importante, porque unos pantalones que nos queden flojos o que nos aprieten de unos sitios sí y de otros nos nos van a dificultar mucho el movimiento a la hora de agacharnos o saltar. No tiene nada que ver usar unas mallas de Primark, que te agachas y te tiran de las ingles y cuando te levantas tienes medio culo al aire, con usar unos pantalones de running de calidad de marcas como asics.

Al igual que no tiene nada que ver saltar con un top que no nos deje respirar y que encima deje que las tetas salten cada una para un lado, con uno que nos sujete bien pero sin asfixiarnos. En la ropa de deporte sí merece gastar un poco. Pero ese es todo el desembolso que necesitamos hacer. No hacen falta herramientas ni aparatos extraños, porque el ejercicio más natural para el que estamos preparados es el que hacemos con nuestro propio cuerpo… o lo que ahora llaman “ejercicio funcional” o “calisténico”: flexiones, burpees, dominadas. Y es que ¿qué sentido tiene coger unas mancuernas de 10 kilos y mover únicamente el bíceps en el mismo sentido una y otra vez? ¡¡¡Estamos diseñados para movernos nosotros enteros!!!

De nuevo, es suficiente con entrenar este tipo de movimientos menos de media hora… tres días a la semana. Eso sí, de nuevo, dándolo todo: recordad que la clave siempre es: poco rato, pero muy intenso.

Vamos, que sumando dos días a la semana de HIIT (de diez minutos cada uno) con tres días a la semana de entrenamiento de fuerza (de media hora cada uno), no llegamos a las dos horas de ejercicio físico.

Yo el primer entrenamiento de este tipo que empecé a hacer fue el BBG de Kayla Itsines, pero ahora hay cientos y cientos de entrenadores personales que suben sus rutinas a internet, y decenas de aplicaciones de rutinas de entrenamiento cortas para hacer en casa.

Así que, vagos y vagas del mundo, ya no hay excusa… buscad la que más os guste y ¡¡¡A MOVER EL CULO!!!

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    2 comentarios

  1. David 30 enero, 2019 at 16:34 Responder

    Correctisimo Sandra, cuanto más complejo (involucre más músculos) , más grasa quemaremos.

    La idea de los entrenamientos HiiT es NO estancarse en una rutina, sorprender al cuerpo cada día de entrenamiento, con esto se consigue sacar a nuestros sistema de la zona de confort, necesitando más energía para poder estar al nivel requerido (si siempre hacemos el mismo ejercicio, cada vez que lo hacemos quemamos menos combustible).

    Sobre ejercicios de fuerza, con tener poco material en casa se pueden hacer muchos.

    Y algo , que yo lamentablemente llevo notando, hacer ejercicio nos mantiene activos, más felices y por supuesto es bueno para la salud (mental incluida).
    Me tengo que reincorporar a la vida activa otra vez…. que estoy en modo ploff, jajaja

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 1 febrero, 2019 at 12:42 Responder

      Yaaaa. Es que va por rachas. A mí cuando hace mucho frío me cuesta un huevo entrenar porque las articulaciones están más frías y me cuesta mucho más arrancar. Tengo que calentar el doble para poder empezar a hacer algo… y me da una pereza que me muero. En verano me cuesta mucho menos (al revés que a la mayoría de la gente), pero es que soy así de rarita…

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