¡Vaya risas que me he echado hoy con una de mis compis de curro!

Resulta que no teníamos ganas de trabajar y estábamos en la ofi sin hacer nada más que suspirar, lamentarnos y perder el tiempo. Y aprovechando que hacía sol, me ha dicho “¿Y si nos piramos y nos vamos a una terracita?”. Y como a mí me falta tiempo para apuntarme a cualquier cosa… ya estaba recogiendo casi antes de que terminara de decir la frase.

Cuando estábamos en la calle me ha dicho: “Oye, ¿me acompañas antes a la óptica? Es que tengo que pasar a mirarme la graduación de las gafas porque me da la sensación de que me ha cambiado, y lo mismo me tengo que hacer unas nuevas”. Yo quería comprar lágrimas porque últimamente me noto los ojos bastante secos, y su óptica pillaba bastante de paso, así que hemos ido para allá.

Al llegar, he comprado unas lágrimas, y después la óptica-optometrista que estaba en el mostrador (que tendría unos 25 años), se ha puesto a mirarle la vista a mi compi, con todos esos los aparatos que tienen y le ha dicho:

  • Me temo que sí que tienes que cambiar de gafas, porque tienes un poco de presbicia, así que tenemos que cambiar de tipo de lente.
  • ¿Presbicia?
  • Vista cansada…
  • ¿¿¿Vista cansada??? ¿¿¿Pero eso no es para gente mayor???
  • Hummm, ¿cuantos años tienes?
  • Cuarenta.
  • Pues eso. 40 años es la edad a partir de la cual se empieza a manifestar. Yo te recomiendo usar gafas progresivas porque bla bla bla…

La otra ha puesto tal cara de susto al oír “gafas progresivas” que a mí me ha dado un ataque de risa… aunque internamente no he podido evitar acojonarme un poco con el dato de que a esta edad ya podemos empezar a perder vista… porque claro, yo voy con mis Converse y mi camiseta de “Triki, el monstruo de las galletas” y me siento muy joven… pero si lo pienso bien, a mi edad, mi abuela ¡¡¡ya tenía a su primer nieto!!!

Mientras yo iba entrando en pánico pensando eso, la chica de la óptica le ha empezado a enseñar a mi compi diferentes tipos y precios de gafas progresivas (que la otra se resistía a probarse porque yo creo que porque estaba en shock), así que me ha dicho:

  • ¿Aguanchu guench guanchu guanchu… a tu amiga?
  • Ehhmmm ¿qué?
  • Aguanchu guench guanchu guanchu guench guanchu… a tu amiga.
  • ¿Qué? Perdona, no te entiendo… (y acercándome más, me repite levantando mucho la voz)
  • ¡QUE PODÍAS VENIR A ECHARLE UNA MANO A TU AMIGA!
  • Ahhh, jajajaja. Es que no te oía.
  • Hummmmm. Cuando acabe con ella, ¿quieres que te revise la audición?

He debido poner tal cara de terror (o de cabreo, o de sorpresa… ¡yo que sé!), que esta vez ha sido mi amiga la que ha estallado en una carcajada.

Estoy segura de que no he perdido oído porque oigo ruidos súper bajitos antes que nadie… pero en sitios con mucho ruido ambiental, no entiendo bien lo que me dicen (debe ser algo así como que mi cerebro no es capaz de descodificar el ruido ambiental respecto a las palabras y se me mezclan). El caso es que no me preocupa porque me ha pasado de toda la vida… pero independientemente de eso, he flipado bastante con que la chica me haya podido considerar tan vieja como para tenerme que hacer yo también una revisión de audición.

Como estaba claro que mi amiga no estaba haciéndole ni puto caso a las gafas que le enseñaba la chica porque estaba en shock, le he dicho que nos fuéramos, la he agarrado por banda y hemos salido de la óptica esa del infierno geriátrico.

Hemos escogido la terraza de un bar en el que la media de edad era de 70 años (incluyendo a los camareros) y, después de cuatro cañas, de que nos hayan llamado “niñas” unas cuatro veces y nos hayan dicho “juventud, divino tesoro” por lo menos otras dos veces, nos hemos vuelto a sentir como dos jovenzuelas. Se nos ha pasado el efecto cuando hemos visto pasar a dos chavalitas con una cazadora ombliguera y las dos hemos pensado que les iban a enfriar los riñones. 🤦‍♀️🤦‍♀️🤦‍♀️

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    5 comentarios

  1. LAURA 27 febrero, 2019 at 12:16 Responder

    Echaba de menos los post del blog!!

  2. jessica flores 27 febrero, 2019 at 12:42 Responder

    ay DIOS los cosas que le toca uno vivir en el diario vivir y por lo que nos cuenta resultas con una consulta muy completa de todo, y si que llevaste un buen susto con un diagnostico bien completo

  3. Shandrixuli 27 febrero, 2019 at 16:23 Responder

    Pero,…en que momento me he hecho vieja??jajajaja

  4. Aroa 1 marzo, 2019 at 09:32 Responder

    Lo que me he reído!Yo, a mis 34, me considero toda una adultescente y muy contenta con ello oye, porque veo x ahí cada un@ con una actitud en la vida… Que tu amiga se compre unas gafas bien chulas y a lucir palmito, seguro que estará guapísima ;)

  5. Elena 14 marzo, 2019 at 08:13 Responder

    Vivimos en una sociedad que venera la juventud… Y realmente ¡Es absurdo!!! Envejecer es mucho más que SEGUIR VIVO…
    ¿En qué momento envejecer se ha convertido en una maldición? Como todo, tiene sus inconvenientes, pero también tiene sus ventajas… (Y no, no me refiero a los descuentos abueriles…) Tiene la ventaja de que se gana en sabiduría.
    Y además, hoy día sabemos mucho más sobre cómo envejecer sin convertirnos en vegetales a los que hay que sacar al sol en un banco del parque. Sabemos que el envejecimiento muscular se puede incluso detener con el ejercicio físico, sabemos que pasa lo mismo con el envejecimiento cerebral… y sabemos que TODO está en nuestra mente. Como ésta envejezca, sí que la llevamos clara…
    ¡Chicas, no os creáis que sois viejas… Creed que sois cada vez una mejor versión de vosotras mismas !!!

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