• (Pili) ¡Hola chicas! Perdonad que llegue tan tarde, pero es que me he encontrado con un chico que iba conmigo a clase en el instituto y me ha dado una turra… que me ha hecho perder el autobús.
  • ¡Anda! ¿A quién? ¿Lo conozco yo?
  • (Pili) Sí. A Gonzalo. Un chico muy alto… que siempre llevaba camisetas heavys… ¿te acuerdas?
  • Siiiii. Uno con el pelo muy rizado, casi afro… Que era monísimo…
  • (Pili) ¡Ese ese! Pues si lo ves ahora no lo conoces, maja. Yo porque me ha parado él… ¡que si no no lo hubiera reconocido en la vida! Habrá engordado más de 50 kilos… ¡¡tiene una panza que alucinas!! Y completamente calvo…

  • ¡No jodas!
  • (Pili) Y encima iba con camisa de cuadros y unos pantalones… ¡que parecía un señor de 50 años!
  • ¡Joder! ¡¡Que depresión tía! Pero si era un chico muy mono… A mí en el instituto me parecía que tenía un puntazo…
  • (Pili) Pues si lo ves ahora alucinas. Con decirte que iba paseando a un niño en un cochecito y cuando me paró pensé que era un señor con su nieto que me quería preguntar por una dirección o algo…
  • ¡Joder!
  • (Enma) Ufff, a mí eso me ha pasado ya unas cuantas veces… La última con el chico que me gustaba del colegio… Que tampoco lo conocía de gordo y calvo que se había quedado… ¡No veas que trauma cuando lo ví!
  • (Patri) Es que los tíos a partir de los 26 o los 28 años pegan un bajón de la hostia. Con 30 años no hay casi ninguno decente… ¡están hechos una mierda!
  • (Enma) Jajajajaja, ¡es verdad!
  • (Pili) Sí, es verdad… pero no sé porqué será… A lo mejor es porque se cuidan menos…
  • (Patri) ¿Veis? Otro motivo más para ligar solo con los yogurines… Que están mucho menos cascados…
  • (Pili) ¿Y cuales son los otros motivos?
  • Jaja, es que es justo de lo que estábamos hablando antes de que tú vinieras… De que los yogurines no se asustan tan fácilmente cuando intentamos ligar con ellos… y son más directos…
  • (Patri) ¡Así que a partir de ahora a ligar con yogurines se ha dicho!
  • (Enma) Pero lo malo que yo veo es que no somos competencia para las zorritas de 20 años que andan por ahí sueltas…
  • (Patri) ¿¿Competencia para qué?? Que a mí a putón desorejao no me gana nadie, ¿eh? Que yo cuando me pongo…
  • (Enma) Ya ya… Que se lo digan al cowboy de anoche, jajaja. Pero yo no lo decía por eso… Lo decía porque ¿qué tenemos nosotras que hacer contra una chica de 18 años que tiene un culo talla 36 y todo bien puesto en su sitio?
  • (Patri) Ya. Eso es verdad… Nosotras estamos bastante bien… pero con una chica de 18 años no hay comparación…
  • Bueeeeno… no sé yo que deciros, jajaja. Me acuerdo que cuando estábamos en el instituto, mi amigo Toni siempre decía “Las tías de esta edad sois un coñazo. Solo estáis pensando en enamoraros y forrar la carpeta con nombres de tíos y mariconadas… ¡¡Sois muy pesadas!! Las mejores son las tías de 30 años… que todavía están muy buenas, tienen mucha experiencia, y no se cortan un pelo. Esas si que lo tienen claro… van a lo que van y luego si te he visto no me acuerdo… ¡Esas sí que molan! Y encima tienen casa propia. ¿Qué más se puede pedir?”
  • (Patri) Jajajaja, ¡¡pues tiene razón!!
  • Claro que tiene razón… Anda que no me jodía a mí cuando me decía eso, precisamente porque era verdad. A los tíos de 20 años les ponen mogollón las tías de 30… de toda la vida.
  • (Patri) ¡Joder! ¡¡Pues ahora podemos ser nosotras esos putones de 30 años que se tiren a los tíos de 20!!!
  • Jajajaja. ¡Me parece genial! ¡Propongo que brindemos por eso!
  • (Patri) ¡¡¡Por ser unos putones asalta-cunas!!!
  • (Todas) ¡¡¡Chin chin!!
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