El otro día, publiqué en mis redes sociales una viñeta en la que una señora me decía “Se te va a pasar el arroz” y yo le contestaba “Al menos no se me ha pasado el conejo”, para dejarla con un palmo de narices.

Alguien me decía que esa respuesta le parecía una grosería. Pero más grosero me parece a mí que alguien se considere en el derecho de meterse en si quiero tener hijos o no.

Hay gente que es organizadora de vidas profesional. Cuando estás soltera, te dan la paliza para que te eches novio. Cuando tienes novio, que cuándo te casas. Cuando te casas que cuando tienes un niño. Cuando tienes un hijo, que cuándo le das un hermanito… El caso es intentar organizarte la vida para llevarte por donde creen que tienes que ir (como si les afectara en algo a las suyas). Y lo peor es que muchas veces lo hacen sin saber ni siquiera tener conocimiento de causa.

Sin ir más lejos, ayer me llamó una de mis ex-compañeras de curro (de mi trabajo anterior) con las que mejor me llevaba, para tomar café. Cuando quedamos me dio la noticia de que estaba embarazada y me dio muchísima alegría, porque es una chica que siempre ha tenido muchísima ilusión por tener niños, y ella y su marido llevan intentando tener un bebé desde hace más de seis años, y no pueden.

Probaron un tratamiento de fertilidad…y después de estar hormonando y pinchándose un montón de tiempo, no le sirvió para nada. Le cambiaron de tratamiento y tampoco. Al final, después de casi un año de experimentos consiguió quedarse embarazada… y a los dos meses abortó.

Tuvieron que esperar otro año para volver a intentarlo y ahora están yendo de nuevo a una clínica de reproducción asistida en la que le han ofrecido otras alternativas (no os sé decir si es inseminación artificial, fecundación in vitro o qué, porque me ha contado mil cosas y nunca me entero de cual es cada una) . El caso es que parece que la última le ha funcionado y ya está embarazada de cinco meses (¡yuhuuuuuu!).

Aunque está superfeliz, tiene pánico a ir contándolo alegremente porque el primer trimestre ha tenido que estar en la cama de reposo absoluto y le aterroriza volver a pasarlo tan mal como la vez anterior… sobre todo porque ya se ha metido en los cuarenta años y, si aborta, además del disgusto y del trauma terrible que tiene que ser eso, ya se metería en una edad muy mala para seguir intentándolo. Por lo que han decidido que esta va a ser su última intentona y si no, se planterían la adopción.

Evidentemente ella está feliz e ilusionadísima con el embarazo y no quiere pensar en esa opción, pero no puede evitar pensar en la posibilidad de que algo salga mal y sentir pánico.

Tomamos una caña y nos pusimos al día, y cuando estábamos tan felices de charla (le conté el caso de otra amiga mía que estuvo exactamente en el mismo caso que ella y ahora tiene una feliz y sanísima niña de tres años), entró en el bar una chica que debía ser conocida de ella, y la saludó.

Al verle la barriguita (porque es una chica muy delgadita y se le nota bastante), le dijo “¡Anda! ¡Estás embarazada! ¡Ya era hora, hija, porque no sé a qué estábais esperando para decidiros. Poco más y se te pasa el arroz. Que os creéis muy jóvenes pero se seca el tiesto y luego cuando lo quieres intentar ya no puedes, y te arrepientes toda la vida pensándo por qué no lo has hecho antes”

La cara de mi compi fue un poema, y yo pensé que qué guapa estaría la otra si se hubiera metido la lengua por el culo.

Y es que, con estos temas hay que tener mucho cuidado, porque nunca sabes la situación de la persona que tienes delante para juzgar lo que está haciendo con su vida tan alegremente.

Imagen sacada de www.planetamama.com

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    5 comentarios

  1. Mamacorrecaminos 7 febrero, 2019 at 17:51 Responder

    Joer,es q decir eso me parece de muy mala educación. Das la enhorabuena y no sueltas ese sermón sin sentido y q además puede hacer daño

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 7 febrero, 2019 at 18:59 Responder

      La otra se lo decía toda feliz, ¿eh? En plan “¡Que bieeen! ¡Ya era hora! Tenías que haberte decidido antes que casi se te pasa el arroz, jajajaja”. Pero independientemente del tono, el mensaje era para matarla.

  2. Raquel 7 febrero, 2019 at 22:58 Responder

    A este respecto os recomiendo escuchar el postcad de Cristina Mitre, episodio “La vida sin hijos”, ya tengais hijos o no, es maravillo y esta muy en relacion con lo que Sandra comenta aqui.

  3. Aroa 8 febrero, 2019 at 12:57 Responder

    La última vez que me “animaron” a tener hijos les dije que si no se habían planteado que a lo mejor no puedo tenerlos. Me alcanzaron a decir: Bueno mujer, si no pudieras nos lo dirías…
    No sabía que hay que pregonar si eres fértil o no, , o si no t sale del mismísimo tenerlos…

    • Elena 1 abril, 2019 at 17:52 Responder

      Pues sí, por lo visto hay que imprimirlo en una camiseta y lucirlo por ahí a todas horas… Hay gente que de verdad… es para derivarlos a psiquiatría a la primera ocasión…

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