A mediodía me ha llamado Enma:

  • ¡Buenos días churri!
  • ¡Buenos días, Enma! ¿Qué tal anoche? ¿Os quedasteis mucho más rato por ahí de fiesta?
  • No. Estuvimos en un bar más y nos fuimos para casa. No estábamos muy cómodas porque, después de que tú te fueras a casa con Javi, las amigas de la rubia nos estuvieron mirando mal toda la noche. Jajaja.
  • ¿Ah sí?
  • Sí. Tú no viste la cara que puso cuando Javi cogió la cazadora y dijo que se iba contigo. Se le congestionó. Si hubiera podido matarte con la mirada, ten claro que lo hubiera hecho.
  • Pues yo no me enteré. Pero vamos… tampoco entiendo por qué se cabrea conmigo si yo no hice nada. Ni estuve calentando a Javi, ni hablando con él, ni nada. ¡Al revés! Como pensaba que estaba con ella ni siquiera me quise acercar para no joderles el rollo. ¿Yo que culpa tengo que que cuando dijera de que me venía para casa, él se quisiera venir conmigo? Desde luego… hay que ver como es la gente. Prffff.
  • Bueno, ¿y qué más te da? Déjala que se pique si quiere. Dos males tiene. Y tú con Javi, ¿qué tal?
  • Muy bien, como siempre. Hoy tengo unos cuantos orgasmos más a mis espaldas, y un tanga menos que ha muerto en acto de servicio… Así que yo diría que es un balance muy positivo.
  • Jajajaja. Pues sí. Yo diría que también.
  • Aunque lo malo es que hoy estoy más cachonda que una mona en celo. Ya sabes que esto es como rascarse… que cuanto más te rascas, más te pica.
  • Sí, ya sé como dices, jaja. Lo que viene siendo un círculo “vicioso” de toda la vida.
  • Y nunca mejor dicho, jajaja.
  • Por cierto, antes de irnos, Pili me dijo que si pensábamos ir hoy al tercer tiempo. Le dije que no teníamos intención, porque la verdad es que cada vez me apetece menos ver a Paco-Will, pero me insistió tanto que al final le dije que si a ti te parecía bien, nos pasábamos un rato.
  • Bueno… pues como quieras. Tú veras… que eres la parte más implicada.
  • A mí me parece bien pasarnos un rato… pero esta vez como Paco-Will empiece a tocarme las narices, le voy a cantar las cuarenta. Bueno… o lo voy a intentar al menos… porque ya sabes que luego a la hora de la verdad me cuesta bastante más hacer esas cosas que pensarlas. Pero es que me parece que la última vez se pasó catorce pueblos.
  • Vale. Pues si quieres vamos un rato. Pero tarde, ¿no? Que yo quiero dormir un rato la siesta…
  • Jajaja. Ya lo suponía porque ya sé que los días que te vas a casa con Javi no sueles dormir mucho. ¿A qué hora quieres que te pase a buscar? ¿A las siete?
  • Perfecto.

Cuando hemos llegado al tercer tiempo ya estaban todos borrachos. Pili nos saludó e inmediatamente después se marchó con Elena y sus amigas. De verdad que cada día entiendo menos para qué quiere esta chica que vengamos si luego no está con nosotras ni dos minutos seguidos. Paco-Will no estaba, pero Oliver sí, y cuando nos ha visto ha venido a saludarnos.