Hoy, mientras estaba con Enma en el gimnasio, hemos estado escribiendo en el grupo para poner a las chicas al día de lo que pasó anoche. Pili flipaba porque no se podía creer que con lo tranquilo que parece Paco-Will se pusiera tan fuera de sí como le estábamos contando… así que ha llamado por otro lado a Oliver para contrastar información (¡qué gran cosas es tener una buena amiga que confía en ti, en tu criterio, y en las cosas que le cuentas de primera mano!, prfffff), para reaparecer al rato y decirnos que efectivamente Oliver confirmaba nuestra versión y que le había dicho que cada vez que se acordaba se volvía a morir de la vergüenza y que nos pidiera perdón de su parte (que tampoco entiendo yo muy bien qué culpa tiene él de nada como para tener que disculparse por el comportamiento del otro… pero bueno, es de agradecer).

Patri ha dicho que tiene razón mi hermana en que los tíos según van cumpliendo años no solo están peor de la polla, si no que también están peor de la cabeza y que ha decidido que va a apuntarse a yoga, para ver si gana flexibilidad y en algún momento de su vida llega a lamerse el coño ella misma y no vuelve a necesitar a un hombre para nada. “Para abrir los botes de conservas, si acaso”, ha apuntillado antes de dar la conversación por zanjada.

Al hablar de lo tarados que están los tíos, me he acordado de que todavía no le había contestado al mensaje que me mandó Diego el otro día, así que, cuando hemos salido del gimnasio y he llegado a casa, le he mandado un Whatsapp. He estado un buen rato hablando con él, porque me ha preguntado que si ya me duele menos la rodilla que el otro día, y le he estado diciendo que no, pero que hoy he vuelto a subir otros cinco kilos en la máquina de cuádriceps y que el jueves empiezo rehabilitación. Me ha dicho que espera que me vaya bien, y que el jueves por la noche me escribe para que le cuente qué tal me ha ido.

Cuando he terminado de hablar con él, he visto un nuevo mensaje de Patri en el grupo, diciendo que acababa de decidir que este fin de semana venía, así que ya nos podíamos ir mentalizando para salir a darlo todo, y le ha dicho a Enma que tenemos que salir por sitios nuevos a ver si conocemos a algún chico que le guste porque de toda la vida, “echando un clavo se saca otro clavo”.

En algún momento deberíamos recopilar todas las frases de Patri y hacer un calendario con ellas o algo parecido, porque desde luego que esta chica es toda una poeta de la vida.

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