Ayer por la tarde volvimos del pueblo. Pocas cosas hay que me den más alegría que ir viendo cómo, según me alejo del pueblo, el móvil va cogiendo más cobertura. Casi hago como el Papa, que al llegar a tierra siempre besa el suelo… solo que yo he estado por besar una antena de telefonía móvil.

Al llegar a casa, Enma escribió en el grupo que tenemos con Pili y Patri para decirles que ya estábamos de vuelta y que nos lo habíamos pasado muy bien. Patri respondió que ella tenía una resaca que sospechaba que le iba a durar un mes… y Pili nos dijo que estaba en un bar tomando unas cañas con Elena y sus amigos y que si queríamos nos pasáramos a tomar algo con ella y así le contábamos qué tal el fin de semana en persona.

Le dijimos que sí (porque todavía era bastante pronto) y allá que fuimos. Cuando llegamos vimos que estaban Paco-Will y Oliver. Los saludamos y nos sentamos las tres solas en una mesa. Le empezamos a contar a Pili lo que habíamos hecho el fin de semana, y al poco rato de habernos sentado, se marcharon los demás.

Nada más irse, Pili nos dijo que antes de que llegásemos nosotras había estado hablando con Paco-Will de lo de Enma, por intentar normalizar un poco la situación, pero que…

… y que era el centro del universo.

 

Como yo esta semana estoy de vacaciones y Toni también estaba aquí, hoy hemos quedado con él a tomar unas cañas por la tarde y Enma le ha contado la historia para que le diera su opinión:

  • A ver si me he enterado bien…

  • Jajajaja.
  • Vamos, que lo que le va a ese tío es el celibato. ¿No?

Jajajaja. Me encanta hablar con Toni porque lo simplifica todo al máximo.

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