Como esta semana he tenido vacaciones y Toni estaba aquí hasta el miércoles aquí, hemos estado yendo al gimnasio por las mañanas (por cierto, tampoco hemos visto al lobito… no sabemos que horario tendrá ahora) y por las tardes hemos estado quedando con Toni para ir de cañas. Una vez que se ha marchado, nosotras dos hemos seguido saliendo, por aquello que decía Patri de no perder la forma.

Con Pili no hemos vuelto a quedar desde el domingo pasado porque ella trabajaba, pero hoy nos ha escrito para salir las tres juntas, y le hemos dicho que sí… aunque no sabemos muy bien que concepto tiene esta chica de “quedar juntas”, porque ella se ha pasado todo el rato con Elena por un lado… y Enma y yo por otro.

A media noche más o menos han venido Oliver, Iñigo (el chico que nos enseñó lo que era “hacer el Spiderman”) y el gilipollas de Paco-Will. Y digo que es un gilipollas, porque después de…


Yo es que no lo entiendo, de verdad.Para colmo de males en el bar en el que estábamos, estaban regalando papeletas con cada consumición y luego hacían sorteos… y nos tocó una baraja de póker con dibujos de kama-sutra… lo cual fue la excusa perfecta para Paco-Will para poder abrir de nuevo una conversación más erótico-festiva con Enma, hablando sobre las posturas que a él le gustaban más o las las cosas que se podían hacer en cada una de ellas. Como estabamos con ese tipo de conversaciones, hubo un momento en que Oliver cogió la baraja y dijo:

  • (Oliver) ¡Pero si todos los palos son iguales! Yo pensé que todas las cartas eran distintas, pero solo hay trece posturas diferentes.
  • Y además son unas posturas muy estrafalarias… porque mira, en una están haciendo el pino-puente, en otra la tía le está comiendo la chorra al tío pero ella está debajo y él encima… que es una postura muy rara… y sin embarco no hay ninguna de un cunnilingus o de un sesenta y nueve, que son mucho más básicas.

  • (Oliver) Joder, es verdad. O esta otra, que si tienes una polla tan pequeñita como la mía no llegas ni de coña a poder hacerla…
  • Jajaja. ¡Qué exagerado! Fijo que sí que te llega.
  • (Oliver) Que nooo, que la tengo muy muy pequeña.
  • Mentira. No me lo creo
  • (Oliver) ¿Por qué?
  • Porque si de verdad la tuvieras muy pequeña no lo dirías, o irías presumiendo continuamente de que la tienes muy grande o que eres un pichabrava, que es lo que suele pasar. Además eres un tío sin complejos, muy seguro de sí mismo… Y a mí la experiencia me demuestra que los tíos soléis tener muy asociada una cosa a la otra… no sé por qué. Sois así de gilipollas, lo medís todo en comparación con vuestra polla.
  • (Oliver) Pues yo te digo que la tengo muy pequeña… De siete centímetros. En erección, digo, ¿eh?
  • Jajajaja. Eso no es una polla, es un micropene. Y yo me apuesto lo que sea a que no lo tienes así.
  • (Oliver) Cuando quieras te la enseño y el que no tenga razón paga una ronda de cubatas.
  • Pues venga… ¿a qué baño vamos? ¿Al de chicas o al de chicos?
  • (Oliver) 😳😳
  • (Iñigo) Jajaja. Eso te pasa por bocazas, Oliver…
  • (Oliver) ¡Qué va! Si la bocazas es ella, que seguro que se raja.
  • ¿YOOO? ¿Y por qué iba a rajarme yo? Si yo no tengo que enseñarte nada… solo tengo que mirar. A mí no me pongas como excusa para echarte tú para atrás, que yo no he dicho nada —me puse de pie y añadí—. Te espero en el baño de chicos, que habrá menos gente.