Como he vuelto a casa un poco triste por tener que despedirnos de Patri… se me ha ocurrido que podría escribirle al boxeador para ver si la apetecía pasarse por mi casa a estrenar la funda nórdica que me regalo Toni, y así no estar sola y aburrida lo que quedaba de tarde:

  • ¡Pues claro, guapa! Dime cual es tu piso y en media hora estoy en tu puerta y calentito… como una pizza. ¡Tele-polvo a domicilio!
  • Jajajajaja.


¡Este tío es genial! Me río un montón con él.

  • Anda tonta… que no… no te preocupes, jajajajajajaja.
  • Bueno… Visto desde perspectiva, hoy he descubierto que me sale más barato echar un polvo que tomar un café… y yo tengo muy claro cual de las dos cosas prefiero.
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