Dicen que las personas necesitamos decir cierto número de palabras al día para no sentirnos frustradas, y que en caso de que un día no podamos decirlas, las acumulamos y las soltamos todas al día siguiente.

Algo así me debe pasar a mí, porque después de llevar varios días afónica sin poder casi hablar, ahora hablo el doble de lo habitual (que ya es decir). Anoche le pegué una turra a mi compi de piso que no la dejé ni ver la tele… y estoy segura de que se fue a la cama con la excusa de que tenía sueño pero que en realidad era porque le había puesto la cabeza como un bombo. Y hoy, al salir de clase de yoga, como hacía tan bueno, he aprovechado para ir a casa dando un paseo… con tan buena suerte que Maca, la chica que empezó nueva hace dos semanas, justo ha tenido la misma idea (y la misma ruta que yo) y hemos ido juntas.

La verdad es que la chica es muy maja y hemos tenido muy buen feeling desde el principio… pero no sé yo si querrá volver a hablar conmigo o si a partir de ahora preferirá evitarme… porque hemos estado una hora de paseo, y ha sido una hora en la que prácticamente solo he callado para respirar y coger aire para seguir hablando. Al terminar el paseo hasta le he pedido perdón a la pobre por la chapa que le he soltado… y me ha dicho “No pasa nada, Salvia… Me lo he pasado muy bien… aunque reconozco que a ratos he desconectado porque no era capaz ni de entenderte de lo rápido que hablabas, jajajaja”.

Al llegar a mi casa he llamado a mi hermana, porque el otro día se le ocurrió que  ya que iba a empezar a hacer bueno, podíamos intentar hacer una casa rural este finde con los amigos que estuvieran disponibles… y ha dado la casualidad de que la mayoría estábamos libres, así que la estamos preparando a matacaballo. Pero el tema de las comidas y la logística de los repartos de coches nos está trastornando. Tanto, que cuando volví de dar el paseo con Maca me encontré unos 150 whatsapps del grupo que hemos hecho para organizar la escapada, de los que no se sacaba nada en claro.

Y eso que los mensajes solo iban de eso, ¿eh? Que no es que la gente estuviera mandando chistes ni mierdas de cualquier otra cosa… que eso en los grupos en los que mi hermana o yo somos administradoras es motivo de expulsión inmediata porque tenemos muchas cosas que hacer en la vida como para estar entresacando la información relevante entre las chorradas en los grupos que tienen un cometido (en los grupos que son grupos de amigos en general sí que mandamos chistes y bobadas… pero si se hace un grupo para organizar por ejemplo un cumpleaños, solo se consiente hablar de la organización del cumpleaños y si no: expulsión inmediata del grupo).

El caso es que, como por whatsapp nadie decidía nada, he llamado a mi hermana y al final, entre unas cosas y otras, hemos estado hablando casi otra hora sin parar.

 

Cuando le he colgado, he visto que tenía una llamada perdida de Espeso… con el que, después de aquella intentona en la que yo tenía la voz tan aguda que el pobre no conseguía entenderme nada, no había vuelto a hablar. Y por supuesto, en cuanto he visto la llamada y he detectado la posibilidad de tener otra hora entera de conversación… lo he llamado yo a él de vuelta. 😂😂😂

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