Esta mañana he ido al trabajo en coche, para poder ir con la Bolli al centro comercial cuando saliéramos de currar, porque tenía que ir a recoger una cosa y el suyo está en el taller. Como solo tenía que desviarme un poco, he pasado a buscarla por su casa antes de ir al curro.

Cuando hemos llegado al trabajo he dicho:

 

  • Bueno, pues ya hemos llegado. A ver ahora si encontramos sitio…
  • ¡Mira! Allí al fondo hay uno…
  • ¡Joder! ¡Que suerte! No hemos tenido que andar dando vueltas media hora…
  • ¿Te cabrá?Es un hueco muy pequeño…
  • Sí que cabe, que mi coche también es muy pequeño…
  • Yo creo que no, ¿eh?
  • Ya verás como sí.

Lo metí a la primera, y le dije

  • ¿Ves? Cabía de sobra…
  • ¡Joder! Me has dejado flipada…
  • ¿Por?
  • Porque has aparcado casi sin mirar y a la primera… en un hueco minúsculo…
  • ¿Y?
  • Pues que ya lo había pensado más veces… pero ahora estoy convencida de que en realidad eres lesbiana.
  •  O_o
  • ¿¿Y eso??
  • ¡Porque conduces como un tío! No sé si sabes lo que quiero decir… La manera de agarrar el volante, de ir repanchingada en el asiento… y de conducir así tan… tan… ¡¡¡como un tío!! ¡Conduces muy bien! Y aparcas mejor… Eres lesbiana seguro.
  • ¿Qué pasa que una mujer heterosexual no puede conducir bien?
  • Pshhhhh.
  •  Entiendo que estés continuamente convertir gente al lado oscuro… pero me temo que te equivocas. Lo siento. Bolli, pero no soy lesbiana. Si lo fuera ya le hubiera pedido matrimonio a Enma hace tiempo y seríamos las dos felices. La llevaría en coche de viaje de un lado para otro conduciendo repanchingada y aparcando a la primera… pero no lo soy. ¡Una pena!
  • Yo sigo pensando que sí… y algún día te convenceré para probar.
  • No te digo yo que probar un día tonto no probara, pero hoy no va a ser el día… así que, venga, vamos, ¡a currar!
  • Jajajajaja.

 

El día transcurrió sin ninguna incidencia reseñable, pero cuando salimos a coger el coche para ir al centro comercial, nos lo encontramos completamente cubierto de cagadas del tamaño de puños en hilera, que tapaban medio techo, medio capó… y toda la parte de luna del conductor.

A la Bolli le dio un ataque de risa y no podía parar de reirse.

Yo miré para arriba y me dí cuenta tarde de que había aparcado debajo del árbol más grande de toda la acera, que tenía encima por lo menos tres nidos.

  • Pe-pe-pero… ¿qué clase de pájaros había en este árbol para haberme puesto así el coche solo en una mañana?¿¿¿Una familia de avutardas descompuestas??? Porque yo creo que ni las cigüeñas cagan tanto.
  • Jajajajajajajajajajaajaja. Tíaaaa, ¡¡me meooo!! ¡¡¡Voy a hacerle una foto!!! Esto tengo que compartirlo en facebook. Jajajajajaja.

Me puse a dar los lava parabrisas y estuve casi cinco minutos, porque los dos primeros minutos no conseguí más que extender la mierda por toda la luna.

  • ¡Madre de dios! Esto no sale ni aunque descargue el depósito entero del limpia-parabrisas… ¡¡prfffff!! Pero ¿que cojones había comido el pollo este para dejar cagadas blancas y negras y que no salen ni con agua, ni con nada?
  • Jajajajajajajajaja. Próximamente en cuarto milenio: “¿Con que alimentan los jubilados  a las palomas en esta ciudad?”
  • No sé… pero es que cuanto más le doy al limpia… más se enguarra el cristal… A este paso no podemos salir de aquí hasta mañana. ¡¡¡Prffffffffff!!!
  • Tíaaaaa, ¡¡¡me muero de la risa!!! Es que… quedar contigo es una anécdota continua. Jajajajaja.
  • Ya lo sé. Por eso tengo un blog :-/
Compartir:
Personajes: , ,