Bueno bueno bueno… ¡qué feliz estoy con los avances del mueble de mi salón! 😊😊😊

Ayer terminé de pintar mi mueble de blanco, y hoy le he dado la pátina de envejecido express para vagos, tal y como os expliqué en el post de “Como pintar un mueble con aspecto envejecido – versión para vagos“.

 

Le quería cambiar los tiradores por otros que le dieran un aspecto más nuevo, así que esta mañana he ido a comprarlos.

Lo bueno que tienen los pomos es que hay muchísima variedad y cambiando el estilo del pomo, se puede cambiar completamente el estilo del mueble… y lo malo que tienen es el precio, que suele ir desde 1,5 euros la unidad para los pomos, hasta los 7 euros para los tiradores.

Y no hablo de tiradores de diseño que se puedan comprar en tiendas de decoración de alta gama, ¿eh? Que hablo de los normalitos que se pueden encontrar en Brico-depot, Leroy Merlin o en Ikea.

 

Echando la cuenta, yo necesitaba 12 pomos para las puertas, y 7  asas para los cajones… lo cual me suponía un presupuesto de unos 50 euros en tiradores… que no estaba dispuesta a gastarme (ni de coña, vamos).

En la web de Ikea vi unos pomos y unos tiradores básicos de plástico blanco que estaban de súper oferta. Como estaban a 0,50 el par me salían por 5 euros todos… y encima eran pomos y tiradores a juego entre ellos… así que ni me lo pensé y los compré todos.

 

Pero los tiradores de plástico, la verdad es que muy glamourosos no quedan. Y en concreto, sobre un mueble de aspecto rústico no pegan ni de coña, porque le dan un acabado como de mueble de “juguete”.

 

Así que, tenía claro que tenía que pintarlos… y desde el principio estaba claro con qué lo iba a hacer: con spray de forja (que cuesta 8,95€ en Brico-Depot), del que ya sabéis que soy súper fan desde que lo usé para pintar las manillas de las puertas cuando hice la remodelación de la cocina.

A parte de que me encanta el acabado que le da a todo la forja, tengo que decir que otra de las cosas que me encanta de la forja es como envejece, porque en mi caso, a día de hoy, las manillas que pinté con forja están exactamente igual que el primer día… cosa que no puedo decir de otras cosas que he pintado con otros tipos de pintura en spray (para aclarar dudas al respecto he escrito un post hablando de “Resultados de pintar manillas de puertas después de unos años”)

 

Lo malo de la pintura en spray (de cualquier color o modalidad) en que mancha muchísimo, porque como es un polvo muy fino que queda suspendido en el aire se mete por todas partes. Así que he ido a los chinos a comprar unos plásticos de estos grandes para pintar y he puesto la terraza como si fuera el garaje de Dexter, para pintar ahí pomos ahí sin machar el resto de la casa.

 

Para poder pintar bien los pomos por todos los lados y no tener que agarrarlos con la mano, los he colocado encima de un trozo de espuma con unos palillos… para agarrar la espuma e ir girándola en todas las direcciones y que no queden las marcas de los dedos.

 

Este es el resultado después de haberles dado la primera aplicación:

 

En la foto se ven bien, pero hay corros que todavía no están bien pintados, así que mañana tendré que darles otras dos manos (otra desventaja de la pintura en spray es que, para que quede uniforme hay que dar capas muy finas y el tiempo de repintado es de seis horas como mínimo… así que puedes tardas dos días en tener que dar tres manos para cubrir toda la superficie).

Como soy ansia viva y tengo muchas ganas de verlo terminado, creo que lo que voy a ir haciendo ya son los agujeros en las puertas para poner las manillas en cuanto estén secas… y así estreno por fin el taladro que me regaló mi hermano por reyes. 😊😊😊

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