Bueno buenooooooo, ¡que notición tengo! ¡¡¡Tengo la mejor hermana del mundo mundial!!! ¡¡¡Me muero de amor!!!

Este finde ha venido de visita y, como es nuestra costumbre, el viernes por la tarde salimos a tomar unas cañas. Estábamos tan tranquilamente hablando de nuestras cosas cuando me ha empezado a pitar el móvil:

  • ¿Quién te está escribiendo con tanta insistencia?
  • Un chico de Tinder.
  • ¡Anda! Pensé que ya lo habías desinstalado.
  • No. Lo configuré para que ya no me pueda encontrar nadie, pero lo sigo teniendo para hablar con algún chico que sí que me parecía muy majo. Bueno… principalmente con este que me está escribiendo ahora, porque desde que empecé a hablar con él me pareció majísimo y me meo de la risa con él.
  • ¿Ah sí? ¿Y cuanto lleváis hablando?
  • Pues desde que me instalé Tinder.
  • O_o ¿¿Llevas meses hablando con él y todavía no habéis quedado en todo este tiempo??
  • Es que no hemos estado hablando todo el tiempo. Al principio hablábamos todos los días… y como nos caíamos muy bien intentamos quedar, pero luego a él le surgió un imprevisto y lo cancelamos. Después cambio de curro y estaba muy agobiado y no tenía tiempo para nada, y dejamos de escribirnos. No habíamos vuelto a hablar hasta esta semana pasada…
  • ¡Pero enséñame una foto suya para ver como es!
  • Mira, es este:
  • ¡Hala tía! ¡Pero si es pelirrojo súper-pelirrojo! ¡Y con barbita!
  • Sííííí. Es muy mono.
  • Y tiene una sonrisa muy simpática. Parece muy majo.
  • Sí sí, lo es. Yo me parto de risa con las caídas que tiene. Creo que va a ser lo que me pida como regalo de cumpleaños de este año.
  • Jajaja. Pues a ver si es verdad y por fin consigues liarte con un pelirrojo… porque con la perra que has tenido toda la vida con los pelirrojos ¡y nunca te has liado con ninguno!
  • Ya… es que no me he encontrado con ninguno que me gustara. ¡¡Pero este tiene un puntazo!!
  • ¿Y qué te está escribiendo ahora?
  • Me está diciendo que está de cumpleaños, y que si quiero quedar con él dentro de un rato.
  • ¡Pues dile que sí! ¡Aprovecha! Que además yo estoy cansada y me quiero ir a casa pronto.
  • ¡Vale! Pues le voy a decir que sí. A ver si le viene bien quedar dentro de una hora más o menos…

Al día siguiente, cuando me desperté vi que tenía un whatsapp de mi hermana, diciendo: “Estoy de compras por el centro. Si cuando te despiertes no tienes muchas agujetas, pégame un toque y me cuentas ;-)”.

Me vestí y quedé con ella.

Evidentemente, en cuanto llegué lo primero que me preguntó fue:

  • Bueno, ¿qué tal ayer con el pelirrojo? Pensé que no ibas a amanecer hasta la una…
  • Es que ayer al final me acosté pronto.
  • O_o ¿Cómo? ¿Pero por qué? ¿Que pasó? ¿En persona no os gustasteis?
  • Sí sí. La verdad es que en persona gana bastante más que en foto. Nos pusimos a hablar y era como que nos conocíamos de toda la vida. Es un tío súper majete. Cuando cerraron el bar en el que estábamos nos fuimos a mi casa. Pero al llegar, le empezaron a escribir unos amigos diciéndole que estaban de fiesta en no-sé-donde y que se habían quedado tirados… que no tenían pasta para coger un taxi y no había autobuses… y que por favor los fuera a buscar en coche, que si no no tenían como volver.
  • ¿Me lo estas diciendo en serio?
  • Te lo juro.
  • ¿Se marchó a buscar a sus amigos y te dejó plantada?
  • Sí.
  • O_o
  • Estando ya en el sofá de mi casa… y se piró sin tocarme un pelo. Igual que Oliver el día que vino a mi casa a “desayunar”… y casi igual que Hassan cuando en navidades me dejó a la puerta de casa con un palmo de narices.
  • Jajajajaja. Es verdad, tía. ¡Qué fuerte! ¿Qué les haces?
  • ¿Yo? ¡¡¡NADA!!! ¡Si no me dan tiempo! Pero esto ya está empezando a preocuparme, ¿eh? Yo creo que esto se sale un poco de la estadística.
  • Jajajajaja. Ya te digo…
  • Lo que más me jode es que cuando pensaba que ya me estaba volviendo frígida… me encuentro un tío que me llama la atención… ¡y pasa de mí! ¡Qué puta mierda!
  • ¿Y no te ha dicho nada de volver a quedar hoy?
  • No, pero aunque me lo diga no pienso quedar con él.
  • ¿Por?
  • Pues porque no me moló un pelo que cuando le empezó a sonar el móvil se levantara del sofá de un brinco como si el móvil fuera una bomba. Y que al hablar supuestamente con sus amigos escondiera el móvil para un lado para contestar sin que lo viera yo. Me dio la impresión de que estaba escribiéndose con una tía…
  • ¡Joder! ¡Qué cabrón!
  • Y no me gustan nada esos dobles juegos… Así que paso.
  • Normal.
  • Tengo que aceptarlo: es mi destino. ¡¡Estoy confinada a no poder tirarme a un pelirrojo en la vida!!
  • Es que aquí hay pocos. Hay que ir a buscarlos a un sitio donde haya más.
  • Ya. Ya dijimos hace un par de años que teníamos que ir un verano a Irlanda a hacer turismo sexual, que era el país del mundo con una concentración mayor de pelirrojos por metro cuadrado, jajajaja.
    pelirrojos-por-el-mundo
  • Es verdad… ¿Y por qué no fuimos el verano ese que lo dijimos?
  • Porque luego tú estabas estudiando muy deprimida y ese año gasté las vacaciones yendo a visitarte para animarte un poco por las tardes los ratos que no tenias que estudiar.
  • ¡Ah, es cierto! Y también fue cuando me mudé de piso y viniste a ayudarme con la mudanza.
  • Sip. Y despues te echaste novio y claro, ahora ya no procede ir a Irlanda a tirarnos a unos pelirrojos barbudos.
  • Jajajajajaja. Bueno… podemos ir y tirártelos tú sola. Yo puedo emborracharme a cervezas y practicar el inglés con algún lugareño que esté tan borracho a cerveza como yo.
  • Jajajaja. Tampoco es mal plan.
  • Joder… Es que ahora me siento fatal…
  • ¿¿¿Por???
  • Porque me acabo de dar cuenta de que te debo unas vacaciones por el año en el que las perdiste todas por mí… ¡Pero es que este año ya tengo todas las vacaciones cogidas! :-(
  • ¡Anda anda! ¡¡¡No digas bobadas!!! No me debes nada.
  • Pero es que la única semana que tengo de vacaciones sin haber contratado nada para las vacaciones es la semana que viene, que me la he pedido para irnos al pueblo unos días a desconectar un poco. El resto ya las tengo ocupadas.
  • Bueno, no pasa nada. Si quieres podemos planificarlo para el año que viene ;-)
  • ¿Tú este año  no te vas a ir a ninguna parte de vacaciones?
  • Pues no creo, la verdad. No tengo ni dinero ni con quien irme a ningún sitio.
  • Hummmm. ¿Y por qué no te pides la semana que viene y te vas con nosotros al pueblo? ¿Crees que te dejarían cogerte esos días avisando con tan poca antelación?
  • Sí. En mi empresa no hay problemas para eso. Si llego a mi jefe el lunes y le digo que quiero empezar las vacaciones al día siguiente, me las da sin problemas. Ahora tampoco tenemos mucha carga de trabajo.
  • ¡¡Pues anímate y vente!!
  • Me lo voy a pensar, porque la verdad es que sí que me apetece cogerme unos días, pero ya sabes que yo en el pueblo me aburro como una mona…

Cual no sería mi sorpresa cuando por la noche, cuando quedamos otra vez para tomar algo… de repente me dice:

  • ¡Tengo una sorpresa para ti! Mira lo que he comprado: ¡dos billetes para irnos a Irlanda la semana que viene! Bueno, estos no son los reales, son dos que he impreso solo para dártelos ahora, jajaja.
    billetes-de-avion
  • Halaaaaaaaaaaaa, pe-pe-pero ¿y esto?
  • Pues porque te lo debía y porque me apetece mucho irme de vacaciones contigo… ¡y no quiero esperar hasta el año que viene!
  • ¿Pero y tu churri? ¿No te ibas a ir con él?
  • Ha sido él el que más me ha animado. Me ha dicho “¡No seas boba y vete de vacaciones una semana con tu hermana… que a mi me ves todos los días!”
  • ¡Qué mono mi cuñadín!
  • Así que me he calentado y he comprado los billetes. Como los he comprado con tan poca antelación nos toca ir en primera clase porque eran los últimos que quedaban. 
  • O_o ¡¡¡Pero te habrán costado una pasta!!!
  • Sí, pero seguro que merece la pena. Además no puedes protestar porque es tu regalo anticipado de cumpleaños. Así que venga, coge el móvil y métete en internet. Vamos a planificar el viaje, que tenemos que mirar las combinaciones de tren que hay entre unas ciudades y otras, y buscar alojamiento en todas. Que hay que ir a ver el norte porque debe de haber unos paisajes preciosos, y también hay que ir a ver unos acantilados que bla bla bla… Habrá que mirar alojamientos de esos en una habitación compartida con otras diez personas, porque si no se nos dispara mucho el presupuesto.
  • Joder, con tanto viaje para arriba y para abajo no voy a tener tiempo libre para buscar pelirrojos.
  • Jajajaja, que sí mujer. Que tenemos tiempo para todo. Además, a lo mejor, con un poco de suerte, en una de esas habitaciones comunitarias te encuentras ya a uno en calzoncillos metido en la cama y todo.
  • Pues a ver si los tíos que me encuentro en Irlanda están más dispuestos que los de aquí, porque con la suerte que tengo escogiéndolos veo que si llego a la habitación y me encuentro a uno metido en la cama, al meterme yo se sale él.
  • Jajajajajaja.
  • :-(