Cuando subí los posts contándoos la reforma del mueble de mi salón, ya os dije que había tenido que hacer agujeros nuevos con el taladro en todas las puertas y cajones para cambiar los tiradores.

 

Pero el otro día, hablándolo con una amiga, me di cuenta de que hay un par de trucos que yo hago siempre que tengo que dar taladros y que daba por hecho que los utilizaba todo el mundo, pero que ella no conocía… Así que, os los cuento por aquí, por si a alguien más le pueden venir bien.

 

Truco 1: poner un tope a la broca con cinta.

Cuando queremos dar un taladro de una determinada profundidad (como por ejemplo para meter un taco en la pared o si queremos hacer un agujero en una tabla sin atravesarla), una de las cosas más sencillas que podemos hacer es dar un par de vueltas con cinta de carrocero o cinta aislante en la broca a la altura hasta la que queramos hacer el agujero… para que el taladro pare al llegar a esa altura.

 

Truco 2: para hacer un agujero gordo sin desviarnos lo mejor es usar primero una broca fina para abrir el camino, y luego terminar de hacer el agujero la broca gorda de la medida que necesitemos.

A veces, a la hora de dar un taladro, es difícil mantenerlo completamente recto y que no se mueva mientras va entrando la broca. Sobretodo si hacemos el agujero en superficies muy duras, o si tenemos poca fuerza en los brazos (como es mi caso).

Un truco para que no nos pase eso y dar los taladros perfectamente recto es usar primero una broca fina para hacer el agujero (porque las brocas finas entran mucho mejor sin tanto esfuerzo y sin desviarse), y después ya poner la broca gorda para hacer el agujero del grosor que necesitamos… porque el agujero fino anterior sirve de guía para el segundo y así conseguiremos hacerlo recto sin ningún esfuerzo.

 

Truco 3: dar un taladro sin llenarlo todo de polvo.

Cuando damos taladros (sobre todo en la pared), se suelta polvillo que luego hay que limpiar. En muchas ocasiones además es polvo naranja de los ladrillos que deja una escorredura en la pared y que luego cuesta quitar.

Para evitar tener que andar limpiando tanto, se puede pegar un sobre abierto en la pared con un poco de cinta de carrocero, justo debajo del agujero que queremos hacer, para que el polvillo que caiga quede ahí y no manchemos nada.

Ya sabéis lo que dicen: no es mas limpio el que mas limpia, sino el que menos ensucia.

 

Si se me van ocurriendo más trucos de bricolaje que os puedan ser útiles, ya os los iré contando. Y si vosotros tenéis alguno más, también los podéis comentar aquí… y un día los recopilo y los comparto, para que cada día nos sea a todos un poquito más fácil. 😉

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    3 comentarios

  1. Rocio 13 marzo, 2018 at 00:26 Responder

    Hola! Quizás es interesante añadir el de medir la distancia de los agujeros que necesitas con cinta de carrocero también. Mucha gente no lo sabe y puede resultar engorroso medir y pasar el nivel a cada rato. Con la cinta de carrocero es super sencillo y como además está pegada a la pared también protege el material que estés taladrando.
    Saludos!

  2. Mònica 26 marzo, 2018 at 18:14 Responder

    Yo he utilizado el truco de sobre varias veces. También puedes poner la boca de una botella apoyada en la pared. Quiero decir: coges una botella de plástico, le cortas la parte que hace de embudo, taladra el tapón y la fijas a la pared con cinta de carrocero. Ayuda a no hacer mucho polvo cuando taladras algo muy polvoriento.
    También está el de poner cinta de carrocero sobre el agujero que vas a hacer, de esa manera no se desconcha la pared o la madera que vas a taladrar.

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 26 marzo, 2018 at 21:18 Responder

      ¡UY! Lo último que has dicho no se me había ocurrido jamás… ¡¡¡¡me ha encantado!!!! A partir de ahora lo haré así también. ¡¡¡Gracias y un besote!!!

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