A ver… voy a seguir con la historia del camarero…. porque ya estamos metidos de lleno en el fin de semana y yo todavía no he terminado de contaros el anterior, jajajaja.

Al final, el sábado por la tarde, cuando Olga vino de visita, me terminó convenciendo para que quedara al día siguiente con el camarero que se parecía a Ara Malikian. No se marchó de mi casa hasta que no hubimos concretado una hora.

Al rato de haberse ido, me llamó Espeso para preguntarme si ya estaba mejor de la resaca:

  • Prfffff. Un poco mejor sí, pero todavía estoy bastante jodida. No me atrevo a comer nada… y eso en mi caso es mucho decir…
  • Pues sí, jajaja.
  • Es que esta mañana me he visto morir. ¡¡Te juro que no vuelvo a beber en un mes!!
  • Y yo te apuesto lo que quieras a que del sábado que viene no pasa que vuelvas a beber… ¡¡porque es mi cumpleaños!! Jajajaja.
  • Uy la virgen… ¡si es que no me dejáis hacer propósito de enmienda ni una semana!
  • Jajajaja. Pero ¿tanto bebísteis cuando nos fuimos? ¡Si os dejamos bien! Bueno… prfffff… le estábais metiendo fichas a todo lo que se movía… pero borrachos no íbais.

Le conté lo del camarero que se parecía a Ara Malikian, lo de la historia de “A pelo o a pluma” y lo del mensaje que me había mandado para quedar… y me dijo:

  • Te he dicho mil veces que tienes que tomarte las cosas con más calma porque si no no vas a encontrar a nadie que merezca la pena… Y también te diría que si ves que es un tío decente con el que puedes tener algo serio, deberías contenerte y no intentar acostarte con él el primer día. Pero ya te doy por caso perdido… porque sé que vas a hacer lo que te doy la gana…
  • Jajajaja. Es que, perdona que te diga, pero creo que tampoco tiene ningún sentido tener que hacerme la estrecha, porque si tienes que empezar fingiendo cosas que no eres para hacerte la interesante… vamos mal.

Al final se puso taaaaaaan pesado a darme la chapa con las teorías de los “amores de un solo uso” y la ley de la atracción, que le terminé diciendo que si el tío merecía la pena, intentaría ir despacio.

 

El domingo seguía baldada, así que cuando me levanté era casi la hora de comer, y entre que hice la comida y me duché… ya casi era la hora de tener que prepararme para quedar. Así que no tuve tiempo de hacer mucho más.

Habíamos quedado en un bar del centro. Cuando llegué ya estaba esperando… y tengo que reconocer que al verlo me sorprendió porque no lo recordaba taaaan pibón. ¡¡¡Creo que es la primera vez en toda mi vida que veo a un camarero que gane fuera de la barra!!!

 

Nos saludamos, entramos en el bar, pedimos (él una cerveza y yo un agua), nos sentamos, le pregunté que de donde venía porque no acababa de pillar su acento… y me contestó algo como que qué más da, si todos somos ciudadanos del mundo… y luego empezó a disertar sobre que da igual de donde procedamos físicamente porque todos somos almas errantes perdidas en la vida.

Yo estaba flipando, claro… porque no digo yo no sea una manera de pensar poco válida… pero lo mismo es una respuesta un poco-demasiado profunda, A LA PAR QUE PEDANTE, para una primera toma de contacto, ¿no?

  • Encontrar nuestro camino en este mundo no es fácil porque según tomamos conciencia de la realidad que nos rodea, simplemente por el hecho de ser conscientes de ella, la vamos cambiando… ¿sabes?
  • Hummm, ¿me estás hablando de física cuántica? (Dije, pensando: “Cuando le cuente esto a Espeso, ¡va a flipar!, jajajaja”).
  • ¡SÍÍÍIÍÍ! ¿Sabes de física cuántica?
  • No mucho. Tengo un amigo que es físico y sé lo justo para saber que estabas hablando de ella.

El tío empezó a venirse arriba y (juro que por imposible que parezca, esto es estrictamente cierto): se tiró hablándome de física cuántica y teorías trascendentales de la vida durante más de 45 minutos seguidos, sin callar y sin dejarme meter baza. ¡¡¡Y eso, teniendo en cuenta lo mucho que hablo yo tiene muuuuucho mérito, creedme!!!

Si solo por decirme lo de que “todos somos almas errantes sin procedencia terrenal” ya me había parecido un poco pedante… no os quiero ni contar lo que me estaba pareciendo CUARENTA Y CINCO MINUTOS de disertación más tarde. Entre otras cosas porque a mí, todas esas mierdas de conversaciones místicas me gustan mucho y son temas que me llaman la atención, pero si le llega a soltar esa chapa a otra (a mi hermana mismamente), estoy segura de que al minuto se levanta y se pira dejándolo con la palabra en la boca.

Llegó un momento en el que me dijo “ya de pequeño me gustaba tanto la física que, cuando salía del colegio, dedicaba prácticamente todas mis horas de juegos a investigar el experimento de la doble rendija”… y ya acabé de flipar… porque es como si alguien te dice “me gusta tanto la medicina que con 5 años cultivaba bacterias y las iba modificando genéticamente para inventar diferentes tipos de vacunas”.

¡¡¡Y yo que pensaba que ya no me podía encontrar a nadie más fantasma que aquel tío que me dijo que tenía una fábrica de bombillas en Nueva York!!! Madre de dios… cómo anda la gente. Pero ¿por qué hay personas que tienen que inventarse esas idioteces? Y lo que es peor ¿¿¿POR QUÉ ME LAS ENCUENTRO YO A TODAS???

Como yo no sabía ni que decir…y estaba tan emocionado hablándome del tema, le pregunté:

  • Entonces… ¿eres físico?
  • No. Para mí la física es más bien un hobby. Soy informático. Programador.
  • ¡¡Anda!! ¡¡Como yo!! (Vi que automáticamente se le torció la cara) ¿Y en qué lenguaje estás más especializado? ¿Qué es lo que más te gusta de la programación? (Dije, intentando cambiar de tema, porque ya estaba un pcoo harta de tanta física cuántica)

Me dio unas respuestas que me podía haber dado perfectamente el pescadero de la esquina y cambió de tema lo más rápido que pudo… Vamos, que me quedó claro que tenía lo mismo de informático, que yo de monje budista.

No lo entiendo. Quiero decir que no me cabe en la cabeza porqué la gente se inventa esas idioteces para tratar de impresionar a alguien. ¿Qué quieren ganar con eso? Es más ¿¿que tiene de impresionante ser PROGRAMADOR?? Por lo menos el idiota aquel que me dijo que tenía una fábrica de bombillas en Nueva York, fue original. Pero este ni eso. Ya puestos a inventar podía haberme dicho que era actor porno, como aquel otro fantasma que intentó ligar conmigo el pasado Halloween…

A estas alturas de la vida, ya tengo claro que cuando alguien intenta colarte esas mentiras, por pequeñas que sean, es muuuuuuuuy mal asunto porque eso significa que es una persona acomplejada, insegura, cobarde, llena de taras… Y muchos adjetivos más (y ninguno bueno, jajaja). Así que, en ese punto de la conversación, yo había perdido prácticamente todo el interés. Me pareció una pena, porque LA PERSONA QUE LE GUSTARÍA SER parecía bastante interesante… pero ya estaba clasificado como una “tara” con patas, y sé que ese es un punto de no retorno.

Aún así, nos pedimos otra ronda…  porque la verdad es que, quitando el tema de inventarse su vida, el tío parecía muy simpático y  muy tierno… pero la conversación se me empezó a hacer más cuesta arriba cuando me dijo:

  • Ahora ya casi no leo libros de física… me ha dado más por la música, sobretodo la música clásica y los violines. En mi casa tengo una habitación entera dedicada a escuchar música.
  • “Vaya por dios… ¿Es que no te vas a saltar ni un solo estereotipo del perfecto bohemio?”, me dieron ganas de preguntarle… pero me contuve y solo le dije: “¿Ah, sí? Pues tiene gracia porque precisamente el otro día mi amigo gay y yo decíamos que te tirabas un aire a Ara Malikian”
  • ¿Quién es ese?
  • O_o ¿Te gusta la música clásica y no conoces al que está considerado el mejor violinista del mundo? (Yo estaba flipando…)
  • Pues no… eso no sé quien es. ¡¡Pero tú seguro que sí que conoces a mi compositor favorito!!: es Stradivarius. 
  • O_o ¿¿Cómo?? ¿¿¿Stradivarius, has dicho???
  • Sí sí. ¡¡¡Era un absoluto genio!!! ¡El compositor más grande de todos los tiempos!

Yo no sé mucho de música clásica… pero de lo poco que sé es que Stradivarius no es una persona, ¡¡es una marca de violines!! Es verdad que el tío que los hacía se apellidaba Stradivari, pero no Stradivarius. Y además, ese tío solo se dedicaba a fabricar los violines. No los tocaba (o al menos no de forma profesional)… y desde luego ¡¡NO COMPONÍA!! Vamos, que es como si te dicen “El mejor piloto de Formula 1 de la historia es Ferrari.¡ ¡Vaya técnica tiene el tío cogiendo las curvas… y eso que es ciego!”

Yo no sabía ni que decir, pero el otro seguía:

  • No sé si sabes que además era sordo.
  • Hummmm, ¿no lo estarás confundiendo con Beethoven? (le pregunté, dándome cuenta de lo ridículo que sonaba decirle que si estaba confundiendo el nombre de su compositor favorito con el de un fabricante de violines)
  • No no, Stradivarius. Tengo todos sus discos en vinilo… para escuchar mejor los matices.
  • O_o (Mátame camión)

 

Pero vamos a ver… Ahora en serio… ¿¿¿Por qué la gente se inventa esas idioteces para impresionar??? No sé si todo el mercado está así de mal o yo personalmente tengo tendencia a atraer a ese tipo de personas que se inventan vidas paralelas imaginarias… o las dos cosas (si algún día os hablo de mi ex vais a flipar)… pero no entiendo qué tipo de jodido problema te lleva a decir desde un “tengo coche” siendo mentira, a “tengo una habitación destinada a escuchar música clásica”. Quiero decir:  ¿qué tipo de complejos tiene una persona, para necesitar inventarse esas chorradas por lo no contar lo que de verdad le gusta o lo que hace con su vida?

Y ya que estamos ¿¿¿por qué son tan jodidamente vagos que no se documentan antes un poco sobre la mentira que te quieren colar para que tenga más sentido??? Quiero decir que si llega a decir que es melómano y escucha a Mozart, me lo hubiera creído. O si el otro gilipollas me llega a haber dicho que tenía una fábrica de bolsos de imitación en Taiwan, pues lo mismo también. Pero joder, ¡¡¡es que se hunden ellos solos!!!

Lo bueno de cumplir años y de acumular experiencias con gente (gentuza) parecida, es que cada vez te salta la alerta más rapido y esas personalidades inseguras y los fantasmas te salen de ojo cada vez mas fácil.

A ver, que en este caso era casi imposible no darse cuenta de que el tío se estaba tirando el moco todo el rato… pero otras veces, cosas mucho más sutiles también te rechinan.

 

La cosa mejoró bastante cuando puso a contarme historias de sus compañeros de clase de cuando era pequeño (y que esas sí podían ser verdad porque en ninguna él quedaba como un súper héroe ni nada parecido). En un determinado momento, en el que yo no sé ya ni qué me estaba contando… me pilló desprevenida y me metió morro.

Por un momento no supe ni que hacer… porque es verdad que el tío era bastante fantasma y estaba muy mal documentado… pero por otro lado, quitando esas idioteces, parecía un buen tío, era muy majo y muy gracioso, tenía chispa, teníamos mogollón de química, era un pibón, besaba MUY bien… y lo más importante de todo: yo ya me había depilado.

Así que pensé: “Le prometiste a Espeso que si el tío merecía la pena, irías despacio y quedarías con él otro día. Pero como está claro que con este tío no vas a volver a quedar más, yo creo que te lo puedes tirar hoy tan tranquilamente… sin que Espeso te pueda echar en cara que has incumplido ninguna premisa romántica… y luego a otra cosa, mariposa”.

Así que, con las mismas le dije “Oye, pues podíamos ir a tu casa y así me enseñas esa habitación en la que escuchas a Stradivarius”… Porque si algo he aprendido estos años de soltera-con-imán-para-los-tarados, es que si te vas a liar con un tío que parece inestable emocionalmente, es mejor que lo hagas en su casa… porque así si luego se encoña contigo por lo menos no sabe donde vives.

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