(Post correspondiente al jueves 7 de enero)

¡Qué trauma volver esta mañana al trabajo después de llevar dos semanas de completo relax!
No era capaz de mantener la atención en la misma tarea más de 10 minutos seguidos, he mandado dos correos diciendo “Te adjunto el fichero…” sin adjuntar nada y, para rematar, no he acertado a escribir bien el año al poner la fecha ni una sola vez. Al principio ponía 2015, hasta que un compañero me recordó que habíamos cambiado de año, y ya el resto de la semana he estado poniendo 2006 :-S

Menos mal que los demás estaban también parecidos y nos hemos pasado media mañana en la máquina de cafés.

  • Me gusta mucho tu vestido, Sandra. Te favorece un montón. ¿Te lo han traído los reyes magos?
  • No. Me lo he comprado en las pre-rebajas.
  • ¿De auto-regalo navideño?
  • No. Mi auto-regalo de este año van a ser unas tiras para reducir la cicatriz de la rodilla. Las debería haber pillado nada más operarme, pero es que son tan caras que no tenía suficiente pasta para comprar un paquete. Ni que estuvieran hechas con sangre de unicornio, las jodías.
  • Pues hija… no te digo yo que no sean buenas, pero como regalo de reyes lo veo bastante triste…
  • Jajaja. Bueno… pero es que para regalos chulos ya tengo los que me ha hecho mi familia. Este año me han regalado una cazadora de cuero súper molona, dos pijamas, paños de cocina, un jersey y una sartén gigante.
  • Ah, pues muy bien. Eso ya es otra cosa.
  • ¡Y qué práctico todo! 
  • Pues sí. No como a mí, que me han traído uno de esos packs para “una sesión de spa”. Que a ver ahora cuando cojones lo puedo canjear, si con los niños no tengo nunca tiempo de ir a ningún sitio.
  • Ya, jaja. Lo de esos packs es un rollo. En teoría son una buena idea, pero a la hora de la verdad, siempre los acabas usando a desgana justo antes de que se te caduquen.
  • Sí.
  • No os quejéis de regalos, que lo peor es lo de mi marido, que dice que los reyes son para regalar juguetes… y cada año me toca comprarle un juguete nuevo. Y que él me regale otro a mí, claro.
  • Jajajajajjaa. ¿En serio?
  • Sí hija sí. Este año me ha regalado una especie de rompecabezas chino de madera… que ni tan mal. Pero el año pasado me regaló unos patines en línea porque estaba empeñado en enseñarme a patinar, y casi me parto la cabeza al estrenarlos.
  • Jajajajaja ¡Que original! Me encanta el concepto de regalar solo juguetes. Lo malo tiene que ser buscar un juguete diferente cada año que le pueda gustar al otro.
  • Yo antes lo tenía más difícil, pero desde que se compró la PlayStation con regalarle un videojuego nuevo cada año o algún accesorio, está tan feliz.
  • Jajajaja.
  • Por lo menos el tuyo se conforma con un videojuego… El mío este año se ha auto-regalado una tele que casi no cabe en el salón. ¡Yo no abarco a ver los dos extremos a la vez! ¡Tengo que mover la cabeza de un lado a otro! Parece que en vez de una película estoy viendo un partido de tenis.
  • Jajajaja. Los hombres y las teles grandes…
  • Prfffff. Y encima ahora dejará la tele vieja un mes estorbando en el recibidor hasta que se digne a llevarla al punto limpio… porque siempre hace lo mismo. ¡Estoy por poner un anuncio en internet diciendo que la regalo a cambio de que se la lleven y me la quiten de en medio!
  • ¿Lo dices en serio? ¡Porque la voy a buscar yo esta misma tarde!
  • ¡Anda! Pues si la quieres y vas a por ella, me haces un favor. Funciona perfectamente, ¿eh? Que mi marido la ha cambiado por el antojo de tener una gigante. Lo único es que necesitas tener un TDT porque es de las primeras planas que salieron y no lo tiene integrado.
  • Pero eso no es problema. TDT tengo el de la tele de ahora.
  • Pues entonces si quieres cuando salgamos, vamos a mi casa a por ella y te la llevas. ¡Que alegría me das! Que yo ya veía que llegaba el verano y seguía la tele estorbándome en medio del recibidor, jajaja.
  • Alegría la que me has dado tú a mí… que llevo con una mierda de tele de 14 pulgadas casi un año, desde que se me jodió la otra que tenía.
  • Pues mira que bien: año nuevo, tele nueva.

¡¡Que guay!! No me puedo creer lo bien que he empezado el año: primero mi casera me dice que me va a tirar el tabique y ahora me van a regalar una súper tele.

Estaba tan contenta, que se lo escribí en el grupo a mis amigas, y al momento me mandó Maira un privado:

  • Oye Sandra… ¿qué mueble tienes ahora para la tele?
  • Un verdulero.
  • O_O ¡Anda ya! ¿Estás de broma?
  • No. Es súper cutre, pero es que no quería poner un mueble muy grande porque casi no hay sitio. Y hasta que encuentre algún mueble barato y con poco fondo que me encaje ahí, puse la tele encima del verdulero, porque es lo que menos estorbaba.
    television
  • Joder. Es que te iba a decir que yo tengo un mueble que me está estorbando, y que si te viene bien para la tele nueva te lo regalo.
  • O_O ¿En serio?
  • Sí. Es un mueble pequeñito con cajones que me regalaron este verano. A mi no me cabe en ningún sitio pero me da pena tirarlo, porque aunque no es de muy buena calidad, es muy cuco. Llevo un par de meses intentando encasquetárselo a alguien, pero sabiendo que tú tienes la tele en un verdulero, te lo pienso adjudicar sí o sí.
  • Halaaaaaaaaaaa, ¡¡¡pues muchísimas gracias!!!
  • Si vas a coger hoy el coche para ir a por la tele, pásate por mi casa y te ayudo a cargarlo en el maletero.
  • ¿Pesa mucho?
  • ¡Que va! No pesa nada. Menos que una de esas mesas “lack” de Ikea que parece que están hechas de cartón.
  • Jajaja. Vale, pero dime cuanto cuesta que te lo pago, tía. Por lo menos una parte… que esto ya me parece abusar.
  • No no, de eso nada. Que a mi también me ha salido gratis. ¿Cómo te voy a cobrar algo que a mi no me ha costado nada? Te lo doy de regalo de reyes. En realidad si lo piensas bien, me ha costado menos a mi tu regalo que a Olga darte el mapache….
  • Jajajajajajaja. Visto así…
  • Pero si quieres la próxima vez que quedemos te dejo que me invites a una cerveza…
  • ¡Eso está hecho!

¡¡Pero que monas son mis amigas!! Gracias a ellas, a lo tonto y a lo bobo, en una tarde he pasado de mi tele súper cutre puesta encima de un verdulero, a tener esto:

television-plana

Mi compañera de piso está flipando porque dice que nunca había conocido a nadie a quien el regalen tantas cosas… Pero también es verdad que la semana anterior me decía que le parecía exagerada la cantidad de regalos que había comprado yo para todo el mundo, jajaja.

Esperemos que el resto del año siga evolucionando igual de bien que la primera semana… porque desde luego ¡parece que estoy en racha!
^_^