Como ya es habitual, Enma y Paco-Will se pasaron toda la tarde juntos… pero lo que no es tan habitual es que Paco-Will terminara toqueteando a Enma y metiéndole unas fichas bastante a lo bestia, que no son nada propias de él.

La cosa empezó porque Enma, al igual que yo, había aprovechado el día de ayer para hacer tareas domésticas, y entre ellas (también al igual que yo) se había teñido el pelo. Lo que pasa es que, a diferencia de mí, ella decidió aprovechar la sesión de peluquería para cambiar a un tono de pelo de color fantasía… y eligió uno que estaba entre el rojo, el caoba y el rosa fucsia… que era muy llamativo. Nada más llegar, Paco-Will le cogió un mechón de pelo entre los dedos, y acariciándoselo, le dijo:

  • Vaya pelo tan rojo tienes hoy. Hummm… ¿Sabes?… Nunca he estado con una chica con el pelo tan rojo…
  • E-e-es que como ayer me quedé en casa… aproveché para teñírmelo… p-po-por eso hoy está más rojo que otras v-ve-veces… —dijo Enma súper nerviosa por tener a Paco-Will tan cerca—.
  • Vaya… ¿y por qué no saliste ayer? No me digas que tenías un plan más interesante dentro de casa, que me voy a poner celoso… —dijo poniendo cara de pena—.
  • N-no… Pero Sandra no salía y Pili tampoco… Así que me tocó quedarme castigada s-si-in salir…
  • Pues habérmelo dicho, mujer… Y hubieras salido conmigo… Que yo te hubiera aceptado de muuuuy buena gana …
  • P-pe-pero si no tengo tu teléfono… —Yuhuuuu. La reprimenda y las lecciones de Patri han dado sus frutos—.
    ¡Pues eso no puede ser! Apúntalo ahora mismo y así a partir de ahora me puedes localizar… para cualquier cosa que necesites…
  • V-va-vale… dímelo…
  • Mira, es este.
  • OK. Ya está a-apuntado.
  • Muy bien. Pues ya he guardado yo también el tuyo y ya apareces en mi lista de contactos. ¡Vaya! ¡Qué foto de perfil más decepcionante tienes! Yo que tenía esperanzas de que fuera alguna foto en bikini…
  • P-pu-pues ya ves… es lo que hay…
  • Bueno… mañana tendré que cotillear tus álbumes de Facebook más en profundidad… a ver si encuentro alguna que sea interesante para no quedarme con las ganas…
  • Jijiji, que bobo eres…

Yo me estaba sintiendo como una completa sujetavelas… pero, aunque no me apetecía nada estar en medio de esos dos, no tenía ningún sitio mejor al que ir porque Pili seguía hablando con el guiri viejoven (que a estas alturas tenía la cara tan colorada que parecía que le iba a explotar) y la otra única alternativa posible era juntarme con Elena y el resto de sus amigas… opción que evidentemente ni siquiera contemplé. Así que me quedé allí y decidí entretenerme un poco con el móvil hasta que fuera una hora prudente para marcharme a casa sin que se notara mucho que había ido hasta allí solo para acompañar a Enma.

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