Al volver de la casa rural, he dedidido seguir con el método Konmari, para ver si consigo empezar el año con toda mi casa en armonía y toda mi vida en orden (de momento llevo mejor lo primero que lo segundo)… así que me he puesto a colocar el salón que es lo que me faltaba.

Tengo una cama de 90 haciendo las veces de sofá, y al ir a moverla me he dado cuenta de que tengo toda la parte de debajo llena con todos los cuadros que quité cuando me vine a vivir aquí y que no me gustaban.

 

Eso me ha recordado, que la terraza que ocupa un lateral de la terraza, también la tengo llena de otras mierdas varias que estaban en la casa cuando me vine a vivir aquí: lámparas de techo de araña (que, aparte de ser horrorosas, abultan un montón), lámparas de pie, manteles, cortinas, tapetes de ganchillo, juegos de té, vajillas, etc.

Como no eran mías no las podía tirar, así que las quité y las guardé para que me ocuparan lo mínimo posible… pero aún así quitaban mucho espacio, y no dejaba de ser más que basura… que no creo que de muy buen feng-shui tener escondida por los rincones.

 

El caso es que, como me llevo muy bien con la casera y desde que hice la remodelación de la cocina y la reforma del baño se fía mucho de mi buen gusto, la llamé para preguntarle si podía llevarse todas esas cosas que yo no quiero, o si podía tirarlas.

Reforma de mi cocina sin obra y con menos de 370 euros de presupuesto

 

Reforma del baño sin obra

 

Me dijo que precisamente estaba viniendo hacía aquí porque venía a una reunión de vecinos, y que si quería, al terminar, se pasaba por mi casa y lo llevábamos todo a un trastero que tiene vacío en mi mismo edificio. Así que le dije que perfecto.

Llevamos toda la mañana llevando trastos de mi casa a su trastero y la mujer al final alucinaba porque se lo he llenado. Me ha dicho:

  • Pero, ¿dónde habías metido todas estas cosas? Si casi has llenado el trastero y yo estando en tu casa no me parecía que tuvieras tantos trastos por ahí.
  • Jajaja. Pues escondidos para que no se vieran. Unos en la terraza… otros debajo de la cama que tengo puesta como sofá…
  • Y este somier y este colchón viejos, que son tan grandes… ¿dónde los tenías?
  • El colchón lo tenía apoyado detrás del sofá, como si fuera el respaldo, y el somier estaba forrado con un mantel blanco de papel gigante y haciendo las veces de cabecero en la habitación de mi compi de piso.

  • Jajajaja. ¡Hay que ver que buenas ideas tienes! Oye… ¿y esta mesa blanca era también mía? No me suena…
  • Es que antes era marrón oscura y la forré con un vinilo blanco, para que quedara más bonita. Pero se puede quitar para dejarla como estaba…
  • ¿¿Esta era mi mesa marrón?? ¡¡Madre mía, qué cambio!! Es verdad que está mucho mejor así. Parece más moderna y más nueva.

  • Uy, y no he pintado el mueble del salón porque como no es mío no me he atrevido. Pero si lo pintara de blanco, quedaría mil veces mejor de lo que está ahora…
  • Pues ¿sabes qué te digo? ¡¡Que píntalo si quieres, porque tienes muy buen gusto!!

¡¡¡Tomaaaaaa!!! ¡¡¡Es el mejor regalo de navidades que me podía hacer mi casera, sin duda alguna, era dejarme pintar ese mueble, porque ocupa una pared entera le tengo ganas desde antes incluso de que tirásemos es tabique!!!

 

El caso es que, independientemente de la ilusión que me hace lo de pintar el mueble… solo con haber tirado la mierda de debajo de la cama y de la terraza ya he ganado un montón de espacio.

Por un lado, debajo de la cama que hace las veces de sofá ha quedado todo el hueco libre, así que ahora he podido meter dos cajas de ruedas (y tengo hueco para una más). En una he metido todas mis cosas para hacer BBG y que no anden estorbando por cualquier sitio… y mi compañera de piso me ha sugerido que en la otra podemos meter las mantitas que usamos para taparnos en el sofá y que tampoco anden todo el día por ahí. Lo que quiere decir que ya no voy a tener que ver continuamente la mantita de rayas de mi compañera encima del sofá todo el día… ¡¡¡y eso es otra alegría casi igual de grande, jajajaja!!! 😍😍😍

 

Y por otro lado, ahora la estantería de la terraza ha quedado vacía, así que voy a poder poner en ella todas las herramientas y los productos de limpieza, y a sí no me van a ocupar hueco en los armarios de dentro de la casa. Aunque antes la voy a tener que tunear un poco, porque según está da un poco de grima. Hasta ahora me daba igual porque la tenía tapada con una cortina para no verla, pero si ahora vamos a empezar a utilizarle, voy a tener que darle otro aire.

 

Vamos, que entre tunear la estantería y pintar el mueble del salón… ¡¡¡se avecina otra época de bricolaje para cerrar el año!!! 😍😍😍