Me estoy replanteando seriamente mi condición de mujer deseable después de haber vivido este finde la experiencia más traumática de todo el año…

Así que el lunes retomé el régimen con más fuerza que nunca, y volví al gimnasio.
Me metí en clase de GAP, donde el monitor (que decía llamarse Mónica pero yo creo que era un tío porque no concibo cómo una mujer puede tener semejantes músculos sin llevar un mínimo de 4 años tomando hormonas) se pasó 30 minutos sobrevolando el step y otros 5 haciendo abdominales… como quien está mirando al cielo, oye.
Mientras que nosotras, las pobres mortales, estábamos dando unos ridículos brincos sin levantar casi los pies del suelo, y sudando/resoplando desde los primeros 5 minutos. Claro que nosotras no llevamos 4 años de tratamiento hormonal tomando testosterona…

Así que el martes decidí cambiar de actividad, y volví a danza del vientre.
Nos habían cambiado la monitora y la nueva nos dio una caña… Pero como estaba super-animada con mi nueva condición de deportista, cuando terminó la clase todavía tuve fuerzas para meterme en la clase de aerobic.
Esta vez nos la dio un monitor, que era bastante más femenino que casi todas las chicas que estábamos en clase ese día, y desde luego muchísimo más que la “supuesta monitora” de GAP del dia anterior.
Solo estuve en clase 20 minutos porque a partir del minuto 15 más bien parecía una clase avanzada de ballet y yo no era capaz de seguir ni la coreografía, ni los giros, ni los saltos ni nada…

Y hoy he vuelto a GAP con la vikinga.
Sí sí ¡¡he ido tres días seguidos…!! por fin estoy amortizando el gym!!, jeje.
Estoy orgullosa.
Entre eso, y que esta semana estoy llevando a rajatabla el régimen… veo cada vez más cerca mi objetivo de estar cañón este verano!!!
Al final le voy a tener que dar las gracias a Jaime y todo.
Eso sí, el próximo tío que venga a mi casa me tiene que echar 3 polvos mínimo, jiji

Mañana retomo lo de las cremas anticelulíticas, que ya es la fase que me falta para cumplir con la operación bikini al cien por cien
:-D