Ayer por la tarde quedé con Rodri, porque aunque volví el viernes de las mini-vacaciones con mi hermana, él estaba fuera el finde así que todavía no habíamos podido quedar.

Se meaba de la risa porque le dije que mi hermana está convencida de que somos novios aunque no lo queramos reconocer… porque nos escribimos todos los días, quedamos todas las semanas un par de veces… y porque hacemos cosas de novios, como hacernos la cena mutuamente o quedar los domingos por la tarde para ver películas en casa…

Le hizo mucha gracia y me dijo “Pues si por eso se piensa que somos novios, entonces mejor no le cuentes lo que voy a hacer ahora… porque te he comprado un regalo”… y sacó una cajita.

Debí poner tal cara de sorpresa que en seguida me dijo “No es un anillo de compromiso, ¿eh? No te asustes. Que solo es una pulsera”.

Tampoco os penséis vosotros que era una pulsera de compromiso o de diamantes, o algo parecido, ¿eh? Que ya nos conocemos. 😏

La verdad es que no me imagino a nadie que me conozca mínimamente regalándome una joya, porque no me gustan los complementos ni las cosas que brillan y a parte de que ni siquiera me gustaría, no me la pondría jamás… (por no gustarme no llevo ni pendientes desde los 8 años). Pero me hizo mucha gracia la puntualización.

 

La pulsera en cuestión es una de esas que miden las pulsaciones, los pasos que das al día, las horas de sueño profundo que duermes, etc. porque él tiene una desde semana santa y siempre le estoy pidiendo que me enseñe sus registros diarios porque me llama mucho la atención ver las estadísticas del sueño y la actividad física que tiene a lo largo del día.

 

Así que, como últimamente me ha dado por cuidarme más y hacer deporte, le pareció que sería un buen regalo para mi cumpleaños y la pidió para asegurarse de que le iba a llegar a tiempo. Pero cuando la ha recibido, no ha podido aguantarse los casi dos meses que quedan hasta el día de mi cumple… y me la ha dado nada más verme, jajaja.

Casi lo que más me ha sorprendido ha sido que me la haya dado sin envolver en un papel de “Hello Kitty”, de “Coca-cola”, o de algo corporativo que le regalen con las cosas que compra… si no que me ha dado directamente la caja.

Aún así, a pesar de no haberse ni molestado en envolver el regalo, creo que es el no-novio más detallista que he tenido en muuuucho tiempo, si no en toda la vida. 😂😂😂