• La verdad es que es verdad que Oliver, a pesar de ser lo que sea, hay que reconocer que es un tío muy atractivo. Y lo hace todo con una gracia especial, porque anoche un momento en el que Patri se le estaba acercando demasiado y él le puso la mano en la cara y la separó… Fue un gesto que si lo hubiera hecho otro hubiera podido quedar bastante violento, pero según lo hizo él quedó tan simpático que hasta Patri se reía.
  • Sí. La verdad es que a mí me encanta cuando viene, porque entre que Pili que anda pululando por ahí con cualquiera menos con nosotras y que Enma la mitad del tiempo solo tiene ojos para Paco-Will… al final con el que mejor me lo paso es con él.
  • Por cierto, esos dos también hacen muy buena pareja. ¡Ayer se veía muy buen rollo entre ellos!
  • Síííííí. Yo me alegro mucho por Enma porque estaba muy parada. Como es como una princesa Disney, que solo cree en el amor de cuentos de hadas y no es capaz de fijarse en un tío si no pensando en terminar en boda… Pues al final se pasa la vida a verlas venir.
  • Es que lo de encontrar un príncipe azul está jodido. A mí cada vez me cuesta más encontrar hasta simples sapos a los que besar un rato…
  • Ya, jaja. A ver si con este le va bien… Lo que pasa es que no parece que estén avanzando nada últimamente… Pero bueno, yo tengo muchas esperanzas puestas en mañana…
  • ¿Por qué? ¿Qué pasa mañana?
  • Pues que es el cumpleaños de Enma y, como este año hay puente el lunes y estamos aquí todos, va a hacer una fiesta en su casa para celebrarlo. Así que espero que se ayer se le ocurriera invitarlo… o que por lo menos le pidiera el teléfono, ya de una vez, con la excusa de llamarlo para tomar algo por la noche, cuando salgamos de su casa…
  • ¿¿¿Pero cómo??? ¿¿¿Que todavía no se han dado los teléfonos???
  • No hija, no. Dice que no ve el momento de pedírselo. Yo no lo entiendo, porque teniendo en cuenta que están todos los días hablando por el chat de Facebook, a estas alturas me parece más difícil no haberse intercambiado los teléfonos que sí haberlo hecho.
  • Pues sí que es verdad que avanzan despacio, sí. Desde luego, si le gustan las historias de amor tradicionales no podrá quejarse… porque parece un cortejo a la vieja usanza en toda regla.
  • Lo cambia respecto a hace cien años es que en vez de palomas mensajeras se mandan mensajes por Facebook, pero sí. Casi casi.
Compartir: