Bueno bueno… hinchada de orgullo estoy con esta pedazo de cena que me acaba de salir!!!!

calabacines al horno

Si es que no tengo termino medio… o quemo dos cazuelas y estoy a punto de morir asfixiada por el humo, intentando hacer palomitas de maíz… o hago un plato casi-digno de masterchef!! Jajajajajjajaaja.

Yo creo que va a ser el amor por Héctor… que está haciendo que me entren ganas de volverme una buena ama de casa y todo (jajajjajaja, no me lo creo ni yo!!!!)

Como ya nos conocemos y sé que sois unos antojicas, os voy a poner la receta por si alguno queréis copiarla (aunque es cutre… pero cutre de narices, eh? Ya os lo aviso)
Eso sí… fácil, también es muy fácil… Que ya sabéis que el lema de mis recetas es “Si a Sandra le sale bien, lo puede hacer hasta un chimpancé”

Ingredientes (yo he cogido los que tenía por casa):

  • una bolsa de setas congeladas
  • un rulo de queso de cabra
  • 90 gramos de jamón serrano
  • pimienta
  • salvado de avena

Preparación:

  • Echar en la sartén aceite de oliva, y cuando esté caliente rehogar el jamón, previamente cortado en trocitos pequeños
    Supongo que si le añadís otros ingredientes como ajo, cebolla, pimiento… también esté bueno… pero yo es que soy muy minimalista para cocinar… (o muy vaga para andar picando las cosas, como queráis llamarlo)
  • Añadir las setas congeladas
    Como las setas sueltan mucha agua… cuando estén más o menos hechas habrá que añadir algo para espesar la salsa.
    Yo eché salvado de avena, porque soy intolerante al trigo y no uso harinas refinadas, pero vosotros podéis echar harina o maizena
  • Sazonar con sal y pimienta
  • Por otro lado, coger el calabacín, cortarlo por la mitad y vaciarlo con una cuchara
  • Cuando el relleno esté listo, lo colocamos en el calabacín y lo metemos en el horno (previamente calentado a 180º) durante 50 minutos
  • Cuando ya esté hecho, apagamos el horno, sacamos la bandeja, colocamos el queso por encima y lo volvemos a meter para que se funda el queso por encima con el calor que queda en el horno.

Y eso es todo… de momento!!
Porque con la cantidad de calabacines que me ha traído mi padre (y con lo pequeñitos que son) creo que voy a tener que hacer calabacines rellenos para cenar todos los días… hasta fin de año!!