Hoy, después de comer, una compañera de trabajo me ha dicho:

  • Oye Sandra… ¿qué te parece si nos vamos de compras cuando salgamos de currar?
    Que este año todavía no he ido de rebajas!!

Como últimamente apenas he salido de casa, y no tenía un plan mejor… le he dicho que sí.
Con lo que mola ir de tiendas y volver a casa contentísima… y sintiéndote divina con un montón de ropa que te queda ideal!!

Espera… he dicho “ropa ideal” y “rebajas” en la misma frase?
He dicho que vuelves contentísima???
Contentísima, los cojones!!
Ir de rebajas siempre es lo mismo.
Entras en una tienda… en la que está todo amontonado encima de las mesas.
Y todo es absolutamente horroroso:

  • No me extraña que esto no lo hayan vendido, prffff
  • Ya te digo, tía…
    ¿Y esa otra camisa??? ¿Has visto que horterada???
  • Pues yo la tengo en color naranja…
  • Ahmmmm. Sí bueno… es que… yo no me la pondría… pero a tí si que te pega…
    :-S

Rebuscar media hora para encontrar algo que no sea un esperpento.
Encuentras un jersey absolutamente precioso.
Te enamoras!!!
Solo está en la talla 34.
Preguntas a la dependienta que si tiene más:

  • Sólo lo Lo que esté expuesto
  • Prfffff!!!!

Sigues buscando ropa por la tienda…
Pero mientras te llevas el jersey colgado del brazo… por si acaso.
Que digo yo… ¿¿¿Por si acaso qué???
Acaso crees que va a ensancharse tres tallas milagrosamente por llevarlo colgado media hora del brazo? O piensas que vas a perder 10 kilos paseando por la tienda y ya va a sentarte bien?? O lo paseas por si hay otro jersey igual y atraen… como si fueran los dos últimos mammuts en la tierra??
“Sorprendentemente” (ya ves tú que cosas) ni el jersey se agranda ni tu encojes. Así que desistes… lo dejas en su sitio con resignación… y te vas a otra tienda.
Otra vez media hora rebuscando entre “mierdecillas”.
Encuentras un pantalón que te medio-gusta y no es una talla 34 o 36…
Te lo pruebas:

  • Joder… no me caben las piernas de estrechísimo que es abajo!!
    No lo puedo subir más porque no me pasa del gemelo!!!
  • Pues de cadera te sobra medio metro… te hace arrugas y el culo caído…
  • Pero cómo puede estar tan mal hecho como para que no me quepan las piernas y me sobre tantísimo de culo???
  • Prfffff, no sé

Empiezas a cabrearte:

  • Pero vamos a ver… si yo solo quiero una minifalda vaquera y una camiseta negra básica!!! Lisa!! Sin tachuelas, sin purpurina, sin lazos!!! Tan difícil es de encontrar eso????
  • Pues ya te lo digo yo: “Si no es lo que dice Amancio Ortega que se tiene que llevar esta temporada, sí. Estás muy, pero que muy, jodida”.

Y ya os lo digo yo… que este verano intentaba buscar un pantalón que me tapara el culo (ya véis vosotras… que locurón de cosa rara de pedir es esa…), y me fué imposible.
Porque alguien había decidido que los únicos pantalones que se vendían eran así:

cumplir_treinta

 

Y… ese mismo día, al intentar ir a comprarme un bikini… descubrí que es que en realidad… alguien debió confundir los diseños de las cosas… porque los bikinis tapaban bastante más que los pantalones…

cumplir_30

O_o
No es por nada… pero el último negro es igualito que la braga-faja que me pongo yo para dormir cuando tengo la regla…
El caso es que después de repetir la operación en 5 tiendas más… empiezas a estar cada vez más frustrada y empiezas a perder la perspectiva. Y de repente dices:

  • Mira!!!! Una camiseta negra lisa!!
    Me la voy a probar!!!
  • Pero si tiene tachuelas y brillantitos…
  • Pero es negra!!! Y tienen mi talla!!!
    (Repito: pérdida completa de la perspectiva)
    Vamos al probador!!!
  • O_O

Yo creo que lo hacen a posta… para hacerte comprar ropa que no quieres.
Porque después de llevar 3 horas rebuscando entre prendas absurdas: que son horribles o del tamaño de un feto antes de nacer… o sientan fatal… ¡¡cualquier prenda normal te parece una maravilla porque has perdido ya completamente el norte y el objetivo de ir a comprar ropa…
Yo me he llegado a sorprender a mí misma planteándome si comprarme o no un pantaloncito de tela como de toalla con tirantes (flipas!!)… solo porque tenían mi talla y me cabía.
En fín… que entras al probador:

  • No te queda mal…
  • Hummm, pero se me ven mucho los brazos…
  • Y?
  • Pues no sé… de repente me los veo como muy feos… no?
    Tienen como bultos…
    NO PUEDE SER!!!! TENGO CELULITIS EN LOS BRAZOS??????
  • Qué vas a tener celulitis en los brazos!! No digas bobadas!!!!
  • Pero míramelos!!!!
    Esto qué es? Eh, eh???? Qué es???
  • Que es por la luz esta de los vestidores… que te saca todos los defectos…
    ¿No ves que también parece que tienes celulitis en la espalda???
    Y en la espalda… que yo sepa… no tienes ni celulitis, ni grasa, ni nada!!

Pues a mí que me lo expliquen.
¿¿Por qué cojones tienen que poner en las peluquerías y en los vestidores de las tiendas de ropa, la luz que más defectos te saca del mundo????
Bueno… en la peluquería lo puedo entender… porque tú llegas allí, te sientan delante del espejo… con esas ojeras que te casa la luz, los granos, las arrugas… Y te dice la peluquera:

 

diario_treintanyera

  • Tienes el cutis muy estropeado… ¿te pongo una ampolla flash?
  • Que coño una… ¡¡¡¡ponme TRES!!!!
  • ¿Quieres que te ponga un poco de base de maquillaje también?
  • Sí, porque como me vea así alguien… prffff!!!
  • Y que te haga una limpieza de cutis?? Tienes los poros muy obstruidos… Ya verás como notas la diferencia.

Y la notas… sobretodo en el bolsillo, de la hostia que te meten… porque al llegar a casa y volver a verte con la luz normal, te das cuenta de que estás exactamente igual… pero con 80 euros menos!!
Pero en una tienda de ropa… ¿¿qué sentido tiene que pongan una luz que te haga parecer gorda y fea??? ¿¿¿Qué quieren conseguir con eso???
Es algo que me tiene totalmente intrigada.
Es como lo del control de fichas a la entrada de los vestidores:

  • Cuantas prendas llevas?
  • Cinco
  • Sólo puedes meter cuatro…
  • Pero si está la tienda vacía… y no hay nadie en los vestidores… ¿qué mas te da?
  • Te tengo que dar la ficha...
  • No eres capaz de memorizar que la única persona que hay en la tienda ha metido una prenda más de lo permitido… ni después de esta conversación???
  • Mira bonita… no me puedo acordar de todo.
  • (Y que esta tía tenga trabajo… hay que joderse)
  • Sólo se pueden meter cuatro prendas. Deja aquí una y luego te la doy yo…
  • Prfffff

Te metes en el probador… Te pruebas las cuatro…
Le vas a pedir la otra… pero ¡¡oh, sorpresa!!, no está.
Encabronada, te pones el pantalon de mala manera… Sales medio vestida hasta la puerta de los vestuarios y la coges tú.
Te la pruebas. Te queda igual de mal que todo.
Sales con las CINCO prendas, y la ficha de cuatro, y lo dejas todo encima de la mesa, y te piras… porque allí sigue sin haber nadie…
¿¿¿Para eso me haces dejar una, hija de la gran puta??? Para marcharte y no saber ni las que estoy sacando después???
Prffffff!!!
El caso es que al final acabas llegando a casa… frustrada, encabronada, desmoralizada con tu recién descubierta celulitis-de-brazos… y con:

  • Un vestido que sabes que no te vas a poner nunca, porque te sienta un poco raro en la espalda y el color no te favorece… pero te lo has comprado porque estaba al 70% y era taaaaaaaan barato!!
    O_o
  • Una camisa a la que le faltan la mitad de los botones, porque era la única que quedaba de ese modelo
  • Cuatro camisetas que te han encantado. De la nueva temporada, claro.

Y es que es normal.
Al lado del resto de las mierdas que hay… la ropa de nueva temporada es como un oasis en el desierto…
El caso es que llegas a casa, feliz con tus preciosas camisetas de nueva temporada.
Y justo después de quitarles las etiquetas y ponerlas en la percha… te das cuenta de que en realidad no te hacían falta… y que ahora que las miras bien, no te gustan tanto… y encima no te combinan con el resto de la ropa que tienes.
Y sin rastro de la minifalda vaquera ni de la camiseta negra básica, claro.
Y encima mentalizada de que al día siguiente tienes que empezar el régimen y a levantar cartones de leche con los brazos… a ver si te deshaces de la celulitis.. porque si no no te va a quedar bien la camiseta de tirantes que te has comprado… y que ahora no recuerdas ya ni para qué.
:-S