¡Yupiiiii! Mañana a estas horas estaré ya emprendiendo mi viaje de camino a Canarias, así que esta mañana he empezado a hacer la maleta.

He metido minifaldas, camisetas, un par de vestidos, un par de pantalones vaqueros, una chaqueta de punto y una cazadora vaquera.

Este año no me pensaba molestar en meter el bikini porque no ha habido ni una sola vez que haya ido a ver a Olga y que haya podido ir a bañarme en el mar. Y es que Olga vive en Las Palmas de Gran Canaria, que está al norte de la isla y la temperatura allí suele oscilar entre los 15º y los 25º. En invierno, cuando en Valladolid estamos bajo cero, me parece ideal ir allí y poder llevar solamente una manga larga fina y una cazadora… pero en verano, cuando aquí estamos casi a 40 grados y vamos todo el día en tirantes, tener que volver a ponerme una cazadora me parece un atraso.

 

Y es que yo reconozco que soy completamente feliz cuando estamos a 37 grados. Para mí es la temperatura perfecta, porque ¿qué temperatura puede ser más agradable que la del propio cuerpo humano? Estar a la misma temperatura por dentro que por fuera me parece absolutamente ideal. 😍😍😍

Aunque haya gente a la que le parezca una exageración que me guste tanto calor, el caso es que para mí estar a 22 grados no es temperatura suficiente para quedarme en bikini en ningún sitio, y mucho menos si encima estás en la playa y te da la brisa fresca marina… Así que siempre que he llevado el bikini, he vuelto sin haberlo podido sacar de la maleta. Por eso esta vez no pensaba ni meterlo… pero esta mañana me ha llegado por Correos un paquete-sorpresa de parte de mi hermana.

La última vez que estuve con ella me dijo que ya que estoy haciendo tanto ejercicio, debería comprarme una bragas de bikini más pequeñas que las que tengo ahora (que es verdad que son muy grandes) y que me resalten más el culo que se me está poniendo. Parece que la ha estado buscando y, cuando ha encontrado una negra lisa lo suficientemente pequeña, me la ha mandado por correo para que me la pueda poner en mis vacaciones de Canarias, exigiendo que le mande una foto, jajajaja.

https://www.instagram.com/p/BWPvNmUDhJX/?taken-by=treintay_com

Así que, siguiendo órdenes de la mejor hermana del mundo, he metido el bikini, aún a riesgo de salir morada de frío en la foto que me haga para mandársela. 😂😂😂

 

También he metido un conjunto de fitness para seguir haciendo allí los ejercicios del BBG (sí, me ha dado fuerte, jajaja, pero es que viendo los resultados que estoy teniendo ¡¡no quiero dejarlo ahora!!). Y, por último, he empezado a preparar la bolsa de aseo.

Como a raíz de escribir el post en el que os dije que había encontrado champús sólidos, muchas me recomendasteis llevar una jabonera para meterlos (a mí no se me había ocurrido, la verdad… pensaba llevarlos envueltos en un papel), he estado buscando por casa y he encontrado una perfecta: la cajita de sujetadores que decoré con gotitas pintauñas.

 

Recuerdo perfectamente el día que vino Toni a mi casa y me dijo que parecía ninfómana por tener un cajón lleno de condones desperdigados de diferentes marcas y tamaños… y a raíz de esa observación (la de la cara de susto que puso Toni cuando abrí el cajón, digo), hice la cajita para guardarlos (os conté esa anécdota y el paso a paso para hacer la cajita en este post: popurrí de condones).

 

 

Ains, que tiempos aquellos en los que estábamos todos solteros y sin hijos, y salíamos fin de semana sí, fin de semana también… y yo gastaba una caja de condones con tres tíos diferentes, jajajaja.

Ahora que lo pienso, voy a preparar un kit de condones de diferentes tamaños para meterlo también en la maleta, porque lo mismo en Las Palmas, como vamos a salir día sí, día también, consigo revivir un poco esos tiempos pasados. 😋😋😋