Cuando llamé a la casera por la noche para decirle que había decidido quedarme en el piso, se puso tan contenta que me dijo:

  • ¡Claro! Si es que en este piso estas muy bien… No te preocupes que yo te lo arreglo un poco, para que estés más a gusto. ¿Qué es lo que crees que más falta hace cambiar?
  • Pues… La instalación eléctrica es viejísima. Los interruptores esos de palanca son muy deprimentes…
  • Pues mando ir al electricista y que te ponga unos nuevos. ¿Cómo los quieres?
  • No sé… normales. Y algunos de los enchufes son de esos viejos más pequeños en los que no caben las clavijas nuevas y no puedo enchufar nada si no es con un adaptador.
  • Vale. Pues le digo que te ponga enchufes nuevos. ¿Sabes cuántos son los que están mal?
  • Creo que tres…
  • Vale. ¿Qué más?
  • El baño. El baño es lo peor. Se me ha estropeado la luz del plafón y no he podido ni cambiarla.
  • La verdad es que ese plafón está ya muy viejo y muy feo. Ya estuve pensando en cambiarlo antes de alquilar el piso esta última vez…
  • Y no hay ningún sitio de almacenaje. Tengo que tener todas las cosas apelotonadas en las estanterías…
  • Pues si quieres ponemos una lámpara nueva para el techo y te compro un mueble del lavabo, con un espejo más bonito, para que lo tengas todo mas recogido. O mejor… ¡escoge tú uno que te guste y luego yo te lo pago! ¡Que así lo coges a tu gusto!
  • Ah, pues vale… ¡Muchas gracias!
  • ¿Algo más que no te guste?
  • No me gusta nada el color melocotón del que están pintadas las paredes… ¡hace que el piso parezca oscurísimo!
  • Ya… Antes estaba blanco, pero los anteriores inquilinos lo pintaron de ese color porque decían que quedaba más moderno…
  • Sí. Ahora a todo el mundo le ha dado por pintar las casas de ese color y no lo entiendo. Si vives en un séptimo vale… porque tiene luz de sobra y puedes pintar las paredes hasta de negro si quieres. Pero en piso que no sea tan luminoso, ¡¡ese color se come toda la luz!! ¡¡Hace que el pasillo parezca una cueva!!
  • Bueno… pues mañana le digo al electricista que vaya y que te cambie el plafón del baño, y los interruptores y los enchufes por otros más modernos. Y luego llamo al pintor para decirle que vaya y lo pinte todo de blanco… a ver si puede ir la semana que viene… porque ese suele ser más tardón, Y tú busca algún mueble que te guste, y lo compras… y luego me das la factura y te lo pago. ¿Vale?

O_o
Joder… pues sí que está contenta por que me quede… jajaja.

La verdad es que esta mujer es muy maja… y sopesando las ventajas y los inconvenientes de mudarme… y si me hace esos arreglos… en este momento me interesa mucho más quedarme que irme.

Parece una tontería… ¡pero solo con que haya venido el electricista a cambiar los interruptores y la luz del baño ya se empieza a notar cambio! ¡¡Por fin estoy empezando a salir de “Cuéntame, jajaja!!

plafones

interruptores

 

De momento no me he puesto a mirar muebles de baño ni he quedado con el pintor… porque pensar en ponerme a mover muebles y a hacer bricolaje… ¡¡me da muchísima pereza!!
Es verdad que estando a más de 35 grados no apetece nada ponerse a mover muebles ni a hacer bricolaje… pero tampoco puedo dejarlo para el invierno, porque no puedo seguir con toda la ropa metida en cajas y la casa patas arriba cuando llegue el frío. Y lo que tampoco tendría ningún sentido sería sacar todo y colocarlo en su sitio… para volver a moverlo todo dentro de un mes para pintar y recolocar.

Así que creo que después de llevar casi un mes apalancada, ya es hora de empezar a mover el culo. Me voy a liar la manta a la cabeza y a empezar este mismo fin de semana a hacer la reforma.
Leroy Merlín…¡¡¡allá voy!!!
^_^