Desde que le dije a mi jefe que me voy a trabajar con La Bolli para probar suerte en el mundo del marketing, se ha dado toda la prisa del mundo para reubicar los proyectos y que me pudiera ir lo antes posible, así que el viernes fue mi último día de trabajo.

Como La Bolli me había dicho que empezara el día 15, me he tomado estos días de relax, antes de la que se me avecina… porque ya sabéis que empezar en un curro nuevo (¡y más en un sector completamente nuevo) puede ser muy estresante.

El fin de semana me fui al pueblo para conseguir una desconexión tecnológica total y una saturación de colesterol total, claro… porque mi padre para celebrar que estaba allí organizó una cena en la bodega. En la que hubo de todo, menos lechuga, jajaja.

bodega

Casi me meo de risa cuando vi la pedazo de navaja que tiene para cortar el pan, que no me cabe en la palma de la mano, jajajajajaja. ¡Qué hombre más exagerado, por favor!

navaja gigante

Pensaba estar en el pueblo hasta el martes, pero siempre se me olvida lo urbanita que soy, la poca gente que hay en mi pueblo en invierno, y lo poco/nada que hay que hacer allí cuando hace frío y encima llueve. Así que al final, me volví el domingo.

Haciendo honor a la verdad, aquí tampoco he hecho más que en el pueblo, porque el lunes y el martes no he hecho nada de NADA. Y es que, ya sabéis que cuanto más tiempo libre tienes, menos haces. Me he levantado todos los días tarde (tan tarde que ya no me apetecía ni hacerme batidos de chía y me he conformado con hacerme unas tristes tostas), para luego pasarme las horas muertas tirada viendo la tele y dormitando.

desayuno

Tostas de pan de espelta, con tofu fresco y anchoas (que si no lo pongo, seguro que me lo preguntáis)

 

El martes por la tarde, justo cuando estaba delante del armario pensando qué ropa ponerme para ir el miércoles a trabajar, me llama la Bolli súper agobiada:

  • Tíaaaaa, ¡¡¡tenemos una movida con la gestoría y no te vamos a poder hacer el contrato hasta el día 1 de marzo!!! Lo siento muchísimo, pero es que no me lo han dicho hasta hoy. ¡¡Estoy hasta los huevos del gestor este!! Es un inútil. Y encima me lo dice porque le he llamado yo, que si no ni eso… ¡Prfffff!
  • Bueno, tranqui mujer, no pasa nada. Solo son dos semanas. Así me da tiempo a desconectar del trabajo anterior, a intentar buscar cursos de marketing para no empezar desde cero… y a ir de compras para renovar vestuario, porque ahora que estaba mirando mi armario, me da la impresión de que todo lo que tengo está súper viejo y hecho una mierda.
  • Jajajaja. No será para tanto. Además aquí no hay etiquetas, puedes venir todo lo informal que quieras.
  • Ya bueno, pero una cosa es ir informal y otra que parezca que cuando salgo de la oficina me voy a vivir debajo de un puente…

En fin. Es caso es que ahora tengo dos semanas enteras para mi sola. Y nunca mejor dicho lo de SOLA, porque a mi compañera de piso le han ofrecido un trabajo fuera y mañana se va 😔😔😔

Así que de repente me quedo dos semanas enteras en casa ¡¡y encima sola!! ¿Y qué coño hago yo ahora estos quince días?