Resulta que a mediodía ha subido la vecina de abajo para decirnos a mi compi y a mí que le hemos hecho una gotera.

Parece que la toma de la lavadora está mal y pierde agua, así que hemos llamado al técnico para que venga a mirarlo antes de que vaya a peor y nos ha dicho que tiene que venir también un albañil porque tienen que picar la pared para cambiar un tubo o no se qué.

Madre mía, ¡¡¡me da pánico la que puedan liar!!! Todavía me acuerdo de la que me prepararon los dichosos fontaneros en la cocina mi casa anterior. ¡¡Dos días me tuvieron sin agua y una semana con la cocina patas arriba!! ¡¡Y sin avisar!! ¡¡Casi los mato!!

Como haya que picar la pared, después de que no haya pasado ni un año desde que he terminado de reformar la cocina, ¡me da un soponcio! ¡Con lo cuqui que la tengo ahora!

Aunque pensándolo bien, a ver que dice el albañil cuando venga… porque ya de ponerse a picar, podían poner la lavadora del otro lado de la pared, para que quede en la terraza, en el espacio que hay debajo de la caldera, que es un espacio que no sirve para nada, y así ganaríamos todo ese espacio en la cocina.

Podría aprovechar el hueco donde ahora está la lavadora para poner otro mueble con baldas (len la cocina nunca sobra espacio de almacenaje), o correr el mueble que ahora está en el centro hacia la izquierda para que quede más trozo de encimera volada y poner un par de taburetes de cocina para desayunar:

taburetes-altos-de-cocina

¡Así sí que tendría un toque mucho más moderno la cocina!

De hecho, ahora que lo pienso, creo que el otro día estaban hablando de retirar un par de taburetes altos del trabajo, que estaban en la recepción y que nadie usa, que me podrían servir. 

A ver qué dice el fontanero cuando venga… y a ver si convenzo a la casera de sacar la lavadora fuera, porque sería un cambio guay y sería una buena recompensa del karma por tener que aguantar a los fontaneros y los albañiles y sufrir los destrozos en mi cocina casi-nueva :-S