Ya sabéis que no suelo escribir demasiados posts promocionales, y mucho menos posts anti-promocionales. Pero hoy me veo en la obligación moral de daros un consejo: si queréis mandar un paquete y que llegue tarde, que os quieran cobrar un recargo por entregarlo aunque sea tres días más tarde de lo contratado, que la empresa no se haga responsable de la entrega, y que vuestro paquete se quede perdido en un vacío legal… ¡ni lo dudéis! contratad Packlink y tendréis todo eso, aderezado además con las conversaciones telefónicas más surrealistas que he visto yo, desde que desapareció el maestro Gila.

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Os voy a contar la historia, porque no tiene desperdicio.

Para los que no lo conozcáis Packlink es un servicio web, en el que pones los datos del pedido que quieres mandar y te saca un listado de las diferentes empresas de mensajería por las que mandarlo y los precios de cada una de ellas.

El problema es que no lo contratas directamente con las empresas de mensajería, si no que lo contratas a través de Packlink.

Supongo que todos alguna vez habéis mandado o recibido algún paquete por internet, y supongo que alguna vez habréis tenido algún problema con alguna entrega: bien porque la empresa de mensajería se haya retrasado al entregarlo, porque se lo hayan dejado a un vecino sin tener autorización, o porque os hayan dicho “llamamos y no nos abrió nadie” cuando es mentira porque te has estado toda la mañana en casa.

 

Cuando pasan esas cosas, que no es que sea siempre pero tampoco es algo raro, normalmente llamas, te cagas en ellos, amenazas con poner una reclamación y te lo suelen solucionar de una forma más o menos rápida. Pero en el caso de contratar el envío a través de Packlink, a película cambia completamente.

Mi odisea comenzó cuando hace un par de semanas, una chica me encargó por internet uno de mis “Kits para reemplazar a un novio“. Me lo pidió una semana que estaba de vacaciones, así que me dio la dirección de su casa para que lo mandara, ya que iba a estar allí.

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Me metí en Packlink y contraté un servicio de “Zeleris día siguiente”, porque ya era jueves y quería que le llegara esa semana.

El precio era más caro de lo normal por ser un servicio urgente. Y la página me mostraba un aviso de que si contrataba el servicio antes de una hora, el repartidor pasaría a buscar mi paquete ese mismo día y se entregaría en unas 24 horas.

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El caso el que lo contraté… pero ni pasaron a buscar el paquete ese mismo día (vinieron al día siguiente), ni lo entregaron en 24 horas. Lo intentaron entregar el lunes, cuando la chica ya no tenía vacaciones y no estaba en su casa.

Llamé para decirles que ya que la culpa había sido de ellos (por retrasarse en la recogida y en la entrega), que hicieran el segundo intento de entrega en tra dirección, y se lo llevaran a la chica al trabajo (en la misma ciudad). Pero me dijeron que ellos no se hacían responsables de nada y que no pensaban cambiar la dirección, porque si había un retraso era culpa de Zeleris, no suya.

Llamé a Zeleris y me dijeron que ellos tampoco se hacían responsables de nada porque la contratación la tenía con Packlink y por lo tanto a los que les tenía que exigir el cambio era a ellos.

Y a partir de aquí empezó la batalla.

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Volví a  llamar a Packlink y me dijeron que si quería cambiar la dirección de entrega tenía que pagar de nuevo otro envío. Y al decirles que para eso prefería contratar el envío con una empresa más seria, me respondieron que el coste por devolverme el paquete eran 16,59€.

Casi me caigo de culo y pese a la posterior rectificación, volví a llamar a Zeleris, pidiéndoles que cambiaran la dirección de entrega o que contactaran con la chica, para ver como podían hacerlo:

  • Nosotros no podemos cambiar la dirección porque no tenemos acceso a esos datos. Solo podemos entregarlo en la dirección a la que lo contrató originariamente.
  • ¡Pero si la culpa de que la destinataria no estuviera en esa dirección fue vuestra por retrasaros!
  • Nosotros no sabemos que condiciones le dio Packlink, así que no podemos hacernos responsables. Tampoco tenemos el teléfono de la destinataria.
  • ¿Cómo que no? Si me ha dicho que la llamó el mensajero cuando estaba a su puerta…
  • Eso es imposible.

Llamé a la chica, que todavía tenía la llamada del repartidor y volvimos a llamar:

  • Sí soy yo, el repartidor de Zeleris.
  • ¿Cómo has podido llamar si en la central nos dicen que es imposible acceder a este teléfono?
  • ¿Cómo que no? Si viene en el paquete, en la pegatina con todos los datos de entrega…
  • ¿Y no lo puedes entregar en otro sitio?
  • No, si no me dan la orden desde central.

Vuelta a llamar a central:

  • Oye mira, que ya he estado hablando con la destinataria y con el repartidor. Ya que no puedes cambiar la dirección, podemos hacer una cosa… ¿vais a volver a intentar entregarlo?
  • Sí. Siempre se intenta una segunda vez.
  • ¿Podríais intentar entregarlo a primera hora de la mañana o a partir de las seis y media de la tarde para que la chica pueda estar en casa?
  • No. Porque esto depende de como haya programado la ruta el repartidor.
  • Bueno, pues mañana o pasado o el siguiente… el día que le venga mejor esa zona a esa hora.
  • No vamos a hacer eso. Lo que tiene que hacer la destinataria es estar mañana en casa para recoger el paquete cuando se le vuelva a intentar entregar.
  • ¿Pero a qué hora va a ser eso?
  • Pues puede ser a cualquier hora del día.

O sea… ¿¿¿En serio??? ¿Por qué extraño motivo las empresas de mensajería (al igual que los fontaneros, albañiles, carpinteros…) se piensan que nadie tiene nada mejor que hacer que estar todo el día en casa esperando a que vayan ellos, sea la hora que sea? ¿Es que se piensan que nadie trabaja más que ellos o cómo va esto?

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Después de 3 llamadas más, tiré la toalla (¡¡¡qué sensación de rabia e impotencia!!!) y al final me tocó pagar otro envío para que le entregaran a la pobre chica el paquete. En su trabajo (repito: en su TRABAJO). Dentro de la misma ciudad. Contratado para que se lo entregaran el jueves.

Se lo llevaron el viernes a las siete de la tarde (un horario muy bueno para entregar algo en una oficina, como veis).  Se lo recogió de chiripa la señora de la limpieza porque era la única que estaba. Que si no, no lo hubiera tenido hasta la semana siguiente.

 

Conclusión:

El envío me costó el doble de lo contratado inicialmente como envío urgente, para que llegara una semana más tarde de lo estimado, y después de más de 20 emails y dos horas de llamadas de teléfono que casi me ponen al borde de un ataque de nervios.

Tengo claro que nunca jamás volveré a contratar nada con la mierda de servicio de Packlink, que luego no se hace responsable de nada (más que para cobrar), ni mucho menos si encima es a través de Zeleris 😠😠😠

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    14 comentarios

  1. Lore 4 enero, 2017 at 23:36 Responder

    Me pasó algo parecido también con packlink. Lo mio fue peor, y es que lo enviaron a otra ciudad totalmente distinta. Tenía que estar al día siguiente en Valladolid y lo mandaron país vasco… Se equivocaron. La persona que lo tenía que recoger se marchaba del país y tenía que llevarse ese paquete. Como no llegó a tiempo pedí que me lo devolvieran en lugar de que lo enviaran de nuevo a la ciudad correcta, ya que no habría nadie para recoger, y como no, me cobraron otro envío por eso…. mil llamadas, correos, pasarse la pelota unos a otros… y una mala leche de 3 pares…

  2. Rocio 4 enero, 2017 at 23:57 Responder

    A mi también me paso! Además abrieron el paquete y sacaron unos huevos que había bien envueltos, los quitaron y entregaron el paquete unas 2 semanas después!

  3. Carmen 5 enero, 2017 at 09:29 Responder

    Anda!!! Si salgo en tu blog!!! Jajaja. Menuda odisea que tuvimos y sobre todo tú que tuviste que andar detrás de ellos… Tengo que decir que a pesar de todos los problemas, el kit es estupendo me encanta como te has currado el empaquetado y estoy contentísima con él aunque llegara tarde. Muchas gracias Sandra!!!

    • Sandra Broa
      Sandra Broa 5 enero, 2017 at 15:27 Responder

      Jajaja. Demasiado tiempo que he esperado para publicar el post… pero es que he tenido que esperar a que se me pasará el cabreo porque cuando me ponía a escribirlo me volvía a encabronar, jajajaja

  4. Anais 6 enero, 2017 at 11:37 Responder

    Ya no me extraña nada Sandra… he visto de todo… Ahora mismo estamos una amiga y yo batallando con correos, ella me envío un paquete urgente el dia 3 para que lo recibiera antes de reyes… El problema no es que se retrasaran ni se perdiera por el camino, al día siguiente ya estaba en Zaragoza, en el seguimiento ponía en reparto… Y no vinieron, ni tampoco el dia 5 asi que por la tarde llamé a mi oficina al volver de trabajar (en casa siempre había alguien esos 2 días), en la cual me dijeron: “Ah pues es un paquete urgente! Pues aquí consta que si lo tenían pero no ha salido a reparto… Pues ya hasta el lunes nada… ” Si, pagas un servicio urgente para que se rian en tu cara, te lo pongan en reparto en el seguimiento y no haya salido ni siquiera de su almacen, y me decían que si lo quería que tenía que ir yo a buscarlo (y no a esa oficina, la cual tengo cerca de casa, sino al almacen, que cerraba en media hora y ya no me daba tiempo…). Vaya, que a lo mejor pasan el lunes, o quizás no, vete tu a saber! El caso que la semana que viene ya no habrá nadie en casa porque todos trabajamos, mi amiga con la ilusión fastidiada, y vale que no sea nada que se vaya a perder, pero son todos unos impresentable, ya no me fio de ninguna compañía de transporte…

  5. Patxi 7 enero, 2017 at 13:31 Responder

    Como el ‘I’m lovin it’ de McDonalds, el ‘just do it’ de Nike o el ‘life’s good’ de LG, el ‘llamé a la puerta y no me abrieron’ debería ser el slogan que apareciese justo debajo del logo de SEUR. Trabajo desde casa y por lo tanto paso en ella el 90% del tiempo, y hace tiempo que perdí la cuenta de la cantidad de veces que el repartidor de esta empresa ha dejado la dichosa pegatinita junto al timbre del portero automático (otra chapuza de manual, pues si viene algún gracioso y la arranca a ver lo que haces) estando yo en casa. Mi zona de reparto debe estar por el final de su ruta porque siempre vienen sobre las 2 de la tarde, y desconozco si es porque llevan retraso y necesitan cumplir los horarios o porque ya están hartos de estar toda la mañana dando vueltas; la cuestión es que tengo la total certeza de que para no ‘perder más tiempo’ ponen la pegatina sin ni siquiera tocar, y de esta manera ahorrarse los dos minutos de subir cuatro pisos y hacerte firmar.
    Si el único problema fuese este, pues vale… pero es que para colmo el ‘recuperar’ el paquete es toda una odisea; que si llama a un 902 para que te sangren, que si te lo mandamos al día siguiente (¿para que vuelva a pasar lo mismo otra vez, alma cándida?), que si recógelo en la central o en una tienda a tomar por saco de tu casa…
    Si para colmo, en lugar de tener que lidiar solamente con una, metes a otra empresa ‘intermediaria’ en el ajo, puedo entender perfectamente tu frustración. Quédate al menos con que te servirá para aprender del error y no repetirlo, Sandra.

  6. Karina 8 enero, 2017 at 00:22 Responder

    Hola Sandra te descubrí por casualidad al buscar cosas negativas sobre la copa menstrual ya que solo veo cosas positivas y quise buscar algo negativo y si con tu blog y peor idea se me hizo comprar una solo para hacer la prueba desde ese momento soy tu fan jajajaja e leído muchos de tus post y muero de risa, espero sigas publicando mas, también estoy en proceso de imitarte en unas de tus ideas en cuando a decoración y disfrazes jeje , me encantaría tener tu creatividad saludos desde Mérida México

  7. Ernesto 10 enero, 2017 at 06:05 Responder

    Desconozco los servicios de correos y logística de España. En Argentina, tal vez por resignación obligada, existe el servicio de despacho en sucursal y entrega en la sucursal más cercana que el destinatario/cliente elige. Estas condiciones, en apariencia incómodas. resultan óptimas para los retrasos y demoras del servicio de correos, y para los actores intervinientes en los envíos.
    Claro, la empresa de correos estatal, brinda un abanico de obstáculos al que despacha y al que retira que, mejor opción es elegir un correo privado. ¿Será que ya estamos acostumbrados a que lo que debería funcionar no funcionará? Es cierto que aquí las distancias promedio de los envíos van desde los 400 a los 2000 km. En definitiva, los envíos de sucursal a sucursal resultan adecuados.

  8. Patricia 10 enero, 2017 at 14:39 Responder

    Por mi trabajo trato, en este caso con Seur, a diario, y problemas así nos darían para escribir no un libro, sino una enciclopedia.
    Incidencias tan sumamente surrealistas que desesperan a un nivel extremo. Impotencia tremenda, sumada a que encima tienes llamara un 902.
    En varias ocasiones me han dado ganas de ir directamente con el coche a recogerlo donde fuera que lo tuvieran y entregarlo directamente.
    Desesperación máxima ¡¡

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