Esta semana, me ha escrito una chica por facebook, el siguiente mensaje:

gracias-a-todos-por-estar-ahi

Y es verdad.
No creáis que no soy consciente de que el blog ya no tiene ese tono de diario ni esa chispa que tenía el año pasado cuando os hablaba de que si Javi me arrancaba los tangas a mordiscos o de que mi hermana y yo descubrimos que si golpeas la chorra de un chico contra la barriga estando en semi-erección suena como el ruido que hacen las cigüeñas.

Lo sé.
Pero es lo que tiene la vida… que no siempre estamos igual. No siempre tenemos el mismo estado de ánimo, ni llevamos el mismo ritmo.
Este año entre el tiempo que me he pasado jodida por lo de Diego, el tiempo que he estado coja, el exceso de curro que hemos tenido en el trabajo, que varios de mis amigos se han mudado de ciudad y ahora tengo menos gente con la que salir de fiesta, que otros de mis amigos han pasado por malas rachas y han reclamado mucha más atención por mi parte…

En fin.. que mi vida no ha sido el círculo de ligues y situaciones absurdo-sexuales al que estaba acostumbrada.
Ha habido épocas en las que apenas he publicado nada… o épocas en las que no he puesto más que consejos de belleza o cocina o cosas similares… y vosotros habéis seguido ahí, aguantándome como campeones.

Por eso os quería dar las gracias.
Porque esa es otra parte de la vida: el poder ver quién te valora porque te aguanta en las duras… y en las maduras. Y el saber agradecerlo también.

En serio, muchísimas gracias.

Pdta: yo por mi parte, intentaré zorrear todo lo que pueda estas vacaciones (me voy el sábado a pasar una semana con mi hermanita, y luego otra con mi prima… yuhuuuuuuu), a ver si descubro alguna postura sexual nueva… como el camello, el pingüino… o algún otro bicho que añadir al repertorio que ya tengo.
;-)