Mi hermana se partía, sobre todo por la rapidez y la gracia con la que Oliver se escapaba continuamente de Patri… pero esta(que nunca se da por vencida) le dijo:

  • Muchas gracias, Oliver, estás en todo… Pero no hace falta que te separes tanto, que no voy a morderte… —se mordió el labio lascivamente y añadió—… ¡Si tú no quieres!
  • En realidad era una excusa para ponerme al lado de Sandra —dijo Oliver pasándome un brazo por los hombros—. Que hoy casi no le he hecho caso, y como luego se cabree y empiece a echármelo en cara a ver quién la aguanta… —y esto último lo dijo guiñándome un ojo—.
  • Jajajaja. ¡Qué morro tienes! —Le dije—. Reconoce que en realidad lo que pasa es que yo te gusto más y no sabías como volverte a poner a mi lado de una forma disimulada.
  • Jajaja. También, también —dijo volviéndome a guiñar el ojo y apoyándo su cabeza contra la mía—.

Desde luego, hay que reconocer que este chico podría ser un calienta-braguetas profesional, si semejante profesión existiera. Enma, que estaba a nuestro lado viendo la jugada, sacó el móvil y nos dijo que nos iba a sacar una foto porque ese momento no podía quedar sin retratarse. No tuve claro si lo decía por el histórico recorte que le había hecho Oliver a Patri o porque Oliver se hubiera quedado tan pegadito a mí.

 

Oliver nunca se deja hacer fotos, o si se deja siempre sale poniendo caras raras. Pero esta vez, para nuestra sorpresa se dejó sacar la foto sin problemas, así que ahora tengo una flamante foto nueva mía y de Oliver abrazaditos, que por supuesto, en cuanto llegue a casa, pienso meter en una carpeta nueva que llevará el nombre de “Oliver”.

No habían pasado ni cinco minutos desde que nos habíamos hecho la foto, cuando me llegó una notificación de Facebook de que me habían etiquetado en una publicación. Era Enma, que había publicado la foto en cuestión en mi muro, sin más mensaje que un emoticono con ojos de corazón.

  • Y eso, ¿a qué viene? Jajajaja.
  • Pues a que estáis tan monos en esa foto juntitos… ¡No me digas que no hacéis buena pareja!
  • Sí sí… Si al que tendrías que convencer de que hacemos buena pareja es a Oliver… Porque por mí ya sabes que no hay problema, jajaja. Pero me refiero que por qué la has subido con tanta ansia y con unos ojos en forma de corazón, en vez de esperar a tener más fotos de todos y subirlas mañana todas juntas en un álbum.
  • Pues porque quiero que Diego vea la foto y que se joda. ¡A ver si se piensa que es el único que puede salir de fiesta y hacerse fotos agarradito a cualquier guarrilla que se encuentre por ahí! ¡¡¡Que se de cuenta de que tú también estás en el mercado!!!

Yo le agradezco mucho a Enma la buena intención del “marketing de guerrilla” que ha pretendido hacer, así que no le he dicho nada… Pero teniendo en cuenta de las cinco últimas veces que he coincidido con Diego, tres de ellas me he terminado yendo a casa con Javi, creo que, uno de los principales problemas que tengo con él, es que tiene demasiado claro lo muy metida en el mercado que estoy.

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