Hoy me he levantado tardísimo y con una cara horrible después de no haber dormido casi nada. Me ha pasado a buscar mi hermana para ir a comer con mis padres y después les he escrito a las chicas para ver si querían quedar esta tarde a tomar algo. Enma ha dicho que sigue en su pueblo con la familia y que no volverá hasta la noche, Pili ha puesto que ella ya estaba por ahí (aunque no ha dicho ni donde ni con quién), y Patri nos ha informado de que no cree que pueda salir de casa porque después de la castaña con la que llegó esta mañana a casa, está hecha un ovillo en el sofá y no se ve capacitada para llegar mucho más lejos que hasta la puerta de su baño, al que, desde que se ha levantado, tiene que estar yendo cada media hora más o menos a vomitar… Así que yo me he resignado a la idea de volver a casa y pasarme la tarde viendo la tele (aunque esta vez teniendo la precaución de escoger películas que no fomenten mi psicopatía amorosa-obsesiva).

Cuando ya había llegado a casa y estaba subiendo las escaleras de culo (siempre las subo y las bajo sentada de culo porque son demasiadas para recorrerlas a la pata coja sin hacerme daño en la pierna buena), me ha llamado Toni para ver si andábamos por ahí y apuntarse para tomar unas cañas con nosotras. Le he dicho que solo estaba yo porque las demás andaban por ahí dispersas y me ha dicho que lo esperara en el bar de debajo de mi casa, que se vestía y venía para acá.

He bajado otra vez de culo las escaleras, he ido al bar, me he sentado, he pedido, y me he puesto a mirar Facebook mientras hacía tiempo hasta que llegara Toni. Lo primero que he visto nada más entrar ha sido un álbum con las fotos de nochevieja que habían subido la pandilla de Diego y Javi. Había una foto de los dos juntos que inmediatamente decidí que en cuanto llegara a casa me la tenía que descargar… aunque no tenía claro en que carpeta de las dos guardarla, si en la de Diego o en la de Javi, porque no me acababa de decir cual de los dos estaba mejor en la foto. De Diego había unas cuantas fotos más. En tres de ellas salía súper-agarradito a dos chicas que estaban bastante más pegadas a él de lo que me hubiera apetecido ver… sobretodo una rubia, que parecía que, si se juntaba un poco más a él, le iba a terminar sacando las tetas (que, por cierto, parecían melones) por la espalda. En una de las fotos estaban dándole un beso cada una en una mejilla y Diego en medio con una sonrisa de oreja a oreja. Por los comentarios que tenía la foto descubrí que era una chica que se llamaba Lidia, pero no pude ver si tenía más fotos con Diego porque tenía el perfil cerrado. Había otras tres o cuatro fotos más, también muy agarradito a otras chicas diferentes… todas desconocidas para mí. No pude evitar darme cuenta de que todas las fotos tenían sus correspondientes “me gusta” de Pili, alias Doña “Apenas me conecto a Facebook”.

De Javi solo había cuatro fotos: en la que estaba con Diego, en otra en la que se le veía pululando por el fondo, y otras dos de un momento que ya parecía de borrachera total… más que nada porque en una de ellas salía quitándose la camisa (y enseñando la tableta de chocolate que en él va súper marcada de serie)… y en la siguiente salía subiéndose a una mesa y agitando la camisa en el aire como si fuese una bandera.

Patri debía estar mirando las fotos a la vez que yo, porque justo en ese momento me ha llamado.

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