Cuando empece con el BBG estuve buscando fotos del antes y el después de algunas chicas para motivarme (de hecho las que mas me gustaron las imprimí y las pegue en la puerta del frigo para animarme y no abandonar a la semana).

 

Cuando empecé a ver los resultados en mí misma, evidentemente ya no necesité mas motivación externa y las quité.

Cuando mis amigas me preguntaban por las rutinas les explicaba lo de las rutinas de 28 minutos y les enseñaba las fotos de los resultados que me había descargado.

Una me decía que eso era imposible porque ella iba al gimnasio muchas horas y ni por esas cambiaba tanto. Y yo le dije que ahora hay muchos sitios donde recomiendan rutinas de tan solo 7 minutos (pero muy intensas) porque son mucho más efectivas y mejoran la salud cardiovascular  más que el cardio tradicional (correr o hacer elíptica durante horas) y además tienes resultados mucho mas rápido (y corroboro que es verdad que yo misma he estado épocas apuntada al gimnasio y no he visto oscilar la bascula ni la cinta de medir ni un milímetro con las rutinas de cardio y las pesas tradicionales… o muy poco… y sin embargo ya veis que con estos ejercicios desde el primer mes los cambios han sido más que evidentes).

Mientras estaba viendo las fotos de las chicas, recuerdo que al llegar a la del bikini rojo me dijo: “cuando te pongas como esta, avísame… y entonces puede que me lo crea y me anime yo”.

Pienso que a la hora de hacer ejercicio físico no debes compararte nunca con nadie porque cada cuerpo es diferente y cada evolución es distinta… pero hoy he querido hacer la prueba y compararme con la chica de la foto. Así que me he puesto el bikini más parecido que he encontrado… y el resultado de la comparación es este (y si alguien se lo pregunta: no, no estoy metiendo barriga):

 

Evidentemente iguales no estamos (ni tenemos las mismas hechuras ni es posible poner exactamente la misma pose)… pero tanta diferencia ya no hay. Me ha hecho mucha ilusión ver que estoy muy cerca de ese momento que decía mi amiga de “cuando estés como esa, avísame”. 😉

Empecé con el BBG (Bikini Body Guide) para mejorar un poco físicamente porque últimamente me encontraba fatal y francamente me traumatizaba un poco tener que ponerme el bikini este verano… y aunque al principio me costó mucho ponerme (desde que empecé a decir que lo iba a hacer hasta que hice la primera rutina creo que pasaron dos meses de excusas diarias de “no tengo tiempo”, “me duele la rodilla”, “tengo la regla”…) pero ahora no me cuesta tanto seguir porque ya no se me cansan las piernas, me noto más ágil, más activa, noto más fuerte la espalda (cosa que me viene muy bien teniendo en cuenta que paso tantas horas sentada)… y a lo que menos atención le presto es precisamente a que me quede mejor el bikini. 😄

 

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