Ya doy por terminada la reforma de mi mueble del salón… y este es el resultado final:

 

Como os lo he ido contando poco a poco a lo largo de varias semanas, os voy a hacer un repaso de los principales pasos que he dado para cambiar el aspecto del mueble e unificar los diferentes módulos, que como ya os comenté, pertenecían a dos muebles diferentes:

  1. Pintar los muebles de blanco con pintura chalk paint dándoles un aspecto envejecido de una manera muy rápida a base de tintes diluídos, tal y como os expliqué en el post “Pintar un mueble con aspecto envejecido – versión para vagos.
  2. Unificar los tiradores. Para no arruinarme en el intento, lo que hice fue comprar los tiradores más baratos que encontré (que eran de plástico) y pintarlos con pintura de forja en spray para que el acabado final pegase mejor con el estilo que quería darle al mueble. Os lo conté con todo detalle en el post: Renovar un mueble con tiradores
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  3. Forrar los cristales de las vitrinas con vinilo traslúcido, ya que unos eran completamente transparentes y los otros tenían dibujos. Para ello compré vinilo autoadhesivo para cristales e imité el dibujo de una vitrina en la otra. Os lo conté con más detalle en el post: Cuanto menos se vea, mejor.
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  4. Cambiar el orden de los muebles para darles una mayor continuidad. Antes una de las vitrinas estaba en el extremo mientras que la otra estaba en medio, así que, para que quedaran más simétricas lo que hice fue cambiar el orden de los módulos para dejar las dos vitrinas en los extremos. Además quité una mesa que había en medio y que sobresalía mucho sobre el resto de los muebles y en su lugar puse una planta alta para disimular un poco más el hueco vacío que deja la columna.

 

Algunos me habéis ido sugiriendo que también podría:

  • Pintar la pared del fondo para que destacase más el mueble: me niego, porque precisamente yo ODIO las paredes de colores porque me parece que se comen toda la luz, y lo primero que hago cada vez que llego a una casa es pintarla entera de blanco, como ya os he contado en muchos posts de bricolaje. Solo con pintar las paredes de blanco las casas pasan de parecer cuevas a tener mucha más luminosidad.

    Remodelación del salón de mi anterior piso (podéis ver la entrada completa en el post: “una rata”)

    Por otro lado, en el caso de mi actual salón, al haber tanta separación central entre los muebles, lo que hace que se disimule es que no destaque el mueble sobre la pared. Si pinto la pared de otro color, vuelvo a estar en las mismas que antes, y para eso hubiera pintado de otro color el mueble.

  • Pintar también la mesa y las sillas de blanco. Teniendo en cuenta que tengo las paredes blancas, el mueble blanco y los sofás blancos… y pongo también la mesa y las mesas blancas, mi salón va a parecer la sala de un jodido manicomio. A mí me gustan de color madera oscuro… lo único es que creo que necesito poner más cosas en ese tono de madera para integrarlas con el resto del salón. Pero vamos, pintarlas de blanco está descartadísimo.
  • Cambiar la ventana de espejos que tengo por un cuadro más cuqui. Eso puede que sí que lo haga porque a mí tampoco me entusiasma… Pero no quiero tirarla ni dejarla guardada ocupándome innecesariamente espacio en otro sitio. Así que, de momento, le he quitado el visillo, que es lo que peor quedaba, y la he dejado donde estaba.
  • Tapar el radiador. Otras cosas buenas tendrá mi casa… pero el salón es frío de cojones, así que de ninguna de las maneras voy a tapar el único radiador que tiene para que el calor se disperse todavía peor. En mi caso la practicidad le gana a la estética SIEMPRE.
  • Cambiar el suelo: más me duele a mí a la vista que a vosotros, creedme. Pero no tendría sentido cambiar el suelo del salón sin cambiar el de toda la casa… y por más que busco opciones, no encuentro ninguna que me salga por menos de 1000 euros. Así que me temo que de momento se va a quedar como está.

 

Lo que sí que podría hacer (y seguramente haga) para mejorar el aspecto final del conjunto y que se notara aún menos la separación central, sería:

  • poner otra balda encima del radiador que se metiera un poco sobre la primera y que llegara hasta el extremo del otro mueble, para darle continuidad al conjunto (eso sería lo ideal).
  • poner otro mueblecito del ancho de la columna (debajo de la planta), para que no quede tanto espacio entre un mueble y el otro.
  • colgar la tele en la pared en vez de tenerla posada en el mueble.

 

Vamos… algo así:

 

Puede que lo vaya haciendo poco a poco, pero de momento me conformo con el resultado tal y como está ahora… y además no quiero perder más tiempo con esto porque ahora tengo que preparar mi súper disfraz de Estela Reynolds para carnaval.

Por cierto… ¿os habéis dado cuenta de que en casi todas las fotos de mi salón en las que está la tele encendida siempre sale “La que se avecina”? Claro que, lo raro sería que saliera otra cosa, porque es lo que tengo puesto todo el día. 😂😂😂

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