Entonces el chico nuevo le dijo a Oliver:

  • Oliver, tío, ya que estáis con estos temas podías irte con Sandra al baño y hacer el Spiderman…

Yo no tenía ni idea de lo que quería decir con eso… y se lo fui a preguntar, pero se me adelantó Enma:

  • ¿Qué es “hacer el Spiderman”? ¿Descolgarse por la pared boca-abajo?
  • No, jajajajaja. —Aclaró Paco-Will—. Es hacer así:

Enma y yo nos quedamos mirándolo un momento sin pillarlo durante unos segundos, pero cuando lo cogimos, soltamos las dos una carcajada a la vez.

Yo iba a hacer un comentario al respecto pero al final la conversación se quedó ahí porque en ese momento se acercaron a nuestro grupo un par de amigas de Elena y los temas ya fueron por otros derroteros.

Poco después de eso, Paco-Will dijo que se marchaba, así que Enma y yo también nos fuimos para casa porque el lunes las dos tenemos que madrugar un montón y si no vamos a estar todo el día como trapos.

Nos pasamos todo el camino hablando de lo de Oliver, a la luz de la conversación que habíamos tenido y llegamos a la conclusión de que si yo fuera un súperheroe mi súperpoder sería el de localizar a los tíos más raros que estén en un radio de cincuenta kilómetros a la redonda.

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