¡¡Yuhuuuu!! Este fin de semana ya vinieron los reyes.

Este año les había avisado a todos de que, como llevo meses tratando de limpiar y de organizar la casa y tirando cosas innecesarias, no quería que me regalaran trastos inútiles o telares que no sirven para nada más que para que te los regalen y luego anden por ahí rodando.

Así que, el regalo de mi hermana ha sido totalmente anti-ocupar-espacio: ¡¡¡una entrada para ir este fin de semana a ver el circo del sol!!! 😍😍😍

Me encanta porque a su chico y a mi hermano les ha regalado lo mismo, así que este fin de semana nos lo pasaremos los cuatro zascandileando por Madrid. ¡¡¡Qué guay!!! 😁😁😁

 

Mis padres me han regalado una almohada para dormir (porque la mía estaba ya que daba asco) e instrumental para la cocina, que también lo tenía hecho un asco.

Pero el regalo que más ilusión me ha hecho, sin duda, ha sido el de mi hermano, que me ha regalado lo único que había pedido este año: ¡¡¡UN TALADROOOOOO!!!

Jajajajaja. ¡¡¡Me encanta!!! Porque así ya no voy a tener que ir a pedirle el suyo a mi madre cada vez que necesite taladrar algo. Y sí, he dicho el de mi MADRE, porque mis padres tienen la herramienta por separado: mi madre tiene aquí su propia caja de herramientas, mientras que mi padre tiene la suya en el pueblo, jajajajaja.

 

Mi hermano, cuando no sabe que regalar, siempre regala herramienta… Cosa que en otras familias podría parecer un regalo de mierda… pero en la mía ya sabéis que somos felices haciendo bricolaje, jajaja.

De hecho, al novio de mi hermana le ha regalado un nivel láser, porque el otro día nos comentó que este verano quería arreglar un poco las paredes de la casa que sus padres tienen en Asturias. Y mi padres le han regalado un destornillador de carraca, porque cuando mi hermana nos manda fotos de él haciendo bricolaje siempre tiene unos destornilladores de mierda con los que no puede hacer fuerza, jajajaja.

Y la verdad es que las dos cosas le hicieron mucha ilusión, porque no se esperaba que para él también tuviéramos regalos.

 

Me hizo mucha gracia porque la noche de reyes, cuando ya íbamos para casa, mi hermana y yo íbamos súper emocionadas pensando en que al día siguiente venían los reyes… y mi cuñado se reía de nosotras porque decía que éramos como niñas pequeñas. Decía que entendía que a los niños le haga ilusión porque les traen juguetes, pero que para los adultos ya le parece una celebración sinsentido… y yo le dije que tuviera cuidado, no sea que le fueran a traer un juguete a él y se tuviera que tragar sus palabras. Y es que, yo le había comprado una Jenga, porque una vez en vacaciones estuvimos jugando con una que llevaron unos amigos míos y le encantó.

Y efectivamente, le hizo mucha ilusión. Tanta, que en cuanto terminamos de desayunar (incluyendo la parafernalia que monta mi padre con el roscón de todos los años, por supuesto), dijo que si echábamos una partida y nos pasamos la mañana jugando todos juntos.

 

 

A la hora de comer, también vino mi prima. Cuando os hablo de mi prima, os hablo de la única prima carnal que tengo. Mi padre no tiene hermanos, así que solo tenemos la familia de mi tía, que es la hermana de mi madre, y es de la que os he contado más veces que también le encanta el bricolaje y que tiene un taller de herramienta que podría hacer sonrojarse al tío de Bricomanía.

El caso, es que, después de comer, mi cuñado le dijo a mi hermano: “Manu, me ha dicho Adri que este año te has comprado una casa en ruinas y que la llevas reformando todo el verano. Me la tienes que enseñar, porque seguro que me puedes dar ideas para arreglar este verano la de mis padres”. Como mi prima tampoco había visto la casa de mi hermano desde que la compró, dijo que ella también quería verlo (a pesar de que aquello estaba todo lleno de tierra y que estaba empezando a nevar… y que ella es divinísima de la muerte, y llevaba un modelito muy glamouroso y taconazos, y podía matarse por allí). Pero allá que fuimos todos… y echamos toda la tarde hablando de como apuntalar techos, enfoscar paredes, nivelar suelos, etc. Jajajajaja.

 

Mi cuñado es un tío muy listo y tiene muy buena lógica física y espacial, pero en su familia nadie ha hecho nunca bricolaje, y aunque a él le gusta mucho y hace sus pinitos de forma auto-didacta (y lo hace bastante bien, además)… siempre es más fácil tener más idea cuando en tu casa lo has visto hacer desde pequeño. Así que, empezó a preguntar sus dudas sobre como levantar una pared completamente recta sin que se te incline para ninguno de los dos lados según vas subiendo… y mi hermano y mis padres se lo estaban intentando explicar (con una demostración incluída con otro nivel láser que había por allí).

Como le estaba costando entenderlo, mi prima se metió en la conversación a decirle: “Sí, hombre, lo que te quieren decir es que cuando cojes la llana con el cemento y la colocas así para alisar la pared, tienes que comprobar que el nivel…”. No pude evitar una carcajada, porque de repente me pareció súper cómica la imagen de mi cuñado, con barbas y camisa de leñador,  recibiendo nociones de albañilería de mi prima, que dentro de esa casa en ruinas, peinada toda divina con el pelo hecho bucles, un vestidito, taconazos, y el bolso colgado del codo parecía la “Barbie modelitos”, jajajaja.

En fin. ¿Quien quiere una familia tradicional y planes de reyes tradicionales navideños, pudiendo regalarse taladros y pasarse las tardes hablando de cómo utilizar correctamente un nivel láser? 😂😂😂