Efectivamente, tal y como se barruntaba ayer, hoy he vuelto a quedar con Rodri.

Esta vez ha sido él el que me ha escrito  a media tarde para decirme:

  • Oye tú, esta tarde no tengo que entrenar, así que si quieres ir a hacerme una visita podemos estar más rato. Ya que últimamente parece que tienes más vicio que una puerta vieja… 😜
  • Jajajajaja. ¿Más vicio que una puerta vieja?
  • Sí. ¿No habías oído nunca esa expresión?
  • Pues no… pero vale. Estoy dando un paseo… en rato si quieres voy. En una hora más o menos estoy ahí.
  • Vale. Yo acabo de volver a hacer la compra y he comprado fruta, así que si quieres tengo cosas para que puedas merendar.
  • No te preocupes, que como pensaba dar un paseo largo, ya he metido yo en el bolso una merienda de las mías: un par de lonchas de pavo, almendras y una paraguaya.
  • Bueno, pues entonces te espero y merendamos juntos cuando llegues.

Esta vez hasta me ha sacado un vaso a juego con los colores del papel de cocina que me ha puesto a modo de servilleta, para que la foto me quedara más mona. No puedo con él. 😂😂😂

merienda

 

Alguna vez ya os habéis reído por lo de mis meriendas con Rodri y me habéis comentado en el blog que hay que ver lo que le gusta a este chico hacerme meriendas y darme de merendar… pero en realidad tengo que decir que soy yo la que lo tengo mártir con el tema.

 

Yo hago siempre 5 o 6 comidas al día, principalmente porque:

  1. Como esté más de 3 horas sin comer, me empieza a entrar hambre… y yo con hambre me pongo de más mala hostia que un gremlin mojado.
  2. Porque la única manera que hay de adelgazar es cumplir rigurosamente con las comidas… y ya que me lo estoy currando a tope haciendo los ejercicios del BBG, últimamente llevo lo de las comidas más a rajatabla porque no me da la gana que el esfuerzo que estoy haciendo por un lado se me joda por el otro.

 

Desde que me he puesto más en serio con la dieta siempre llevo algo de comer en el bolso, pero hasta hace unas semanas no lo hacía y me adaptaba a lo que hubiera.

El caso es que cuando quedo con Rodri de forma imprevista (como ayer, que le escribí a media tarde para presentarme en su casa casi de sopetón), me conformo con merendar lo que me dé (faltaría más). Ya sea un sandwich de nocilla, un trozo de salchichón, o lo que sea que tenga por ahí … que da la casualidad de que nunca es nada sin gluten, ni sin lactosa, ni libre de grasas trans, ni bajo en calorías, ni sano, ni nada… porque si llega a tener menos cosas en el frigorífico, casi hace eco.

frigorifico

Frigorífico de Rodri tal y como lo tenía esta tarde, que según él estaba muy lleno porque había estado haciendo la compra ¡¡y tenía hasta fruta!!

 

Pero hubo un día que me escribió y me dijo que fuera el domingo por la tarde a su casa, que así veíamos una peli, y pasábamos toda la tarde juntos y tal… y acepté. Estuvimos viendo una peli tan tranquilos, pero cuando llegó la hora de merendar no había comprado nada “sano” para darme… y me encabroné.

Le dije que como sé que él siempre bebe cerveza, cuando va a mi casa siempre tengo cerveza fría para darle… y me pareció una falta de consideración terrible que él sabiendo que yo siempre meriendo fruta, me INVITARA a ir a su casa sin haberse molestado ni en comprar una puta manzana para darme. Porque si voy sin haberlo planificado, pues vale que no tenga nada y me conformo con lo que haya, pero coño… invitándome premeditamente… ¿qué menos que tener ALGO que yo pueda comer? Y si no tiene nada porque se le ha olvidado o lo que sea, pues que me avise y ya llevo yo algo de mi casa, o que se venga él a la mía…

El caso es que flipó porque nunca me había visto enfadarme o ni siquiera molestarme por nada (de hecho siempre dice que le sorprende lo fácil que soy de tratar porque siempre me parece bien todo y me conformo con cualquier cosa)… pero ese día me puse como un basilisco. Pero que me encabroné tanto que estuve media tarde de morros y casi sin hablarle, ¿eh? Jajajaja.

Así que desde ese día aprendió la lección y ahora si me invita a su casa, intenta tener fruta… o si no por lo menos me avisa antes de que no tiene. 😂😂😂

 

Y es que a mí pocas cosas hay en la vida que me enfaden… pero ya os he dicho que yo con hambre me pongo de muy, pero que MUY mal humor… porque con la comida NO SE JUEGA.