Mi brico-tarea de esta mañana ha sido forrar un espejo con vinilo blanco.

Es un espejo muy grande que había en el comedor y que no tengo dónde colocar.
Y es que una de las putadas de vivir de alquiler es que tienes que cargar con todos los muebles que hay en la casa cuando entras a vivir en ella, te gusten o no… y muchas veces (sobre todo si tu ya tienes muebles propios) no hacen más que estorbar. Así que te toca exprimirte la cabeza para buscarles otra utilidad/ubicación para que no te estorben.

El caso es que este espejo es de madera vieja… pero de un color del que no hay nada más en toda la casa y que no pega en ningún sitio.

espejo-de-madera

El único sitio de la casa donde no me estorbaría, sería en el recibidor, encima del flamante nuevo mueble de estilo oriental que restauré el otro día:

recibidor-remodelado

Pero evidentemente del color madera que tiene ahora, no me pega nada.
Lo ideal sería pintarlo igual que el mueble, pero recuerdo que la casera me dijo que ese espejo le gustaba mucho… así que no me atrevo a pintárselo, porque lo mismo ella consideraría que se lo he estropeado.

Así que, buscando una alternativa, se me ocurrió que podía forrarlo con un vinilo blanco.

Esta mañana he ido a los chinos a comprar un rollo y me he puesto a la tarea:

forrar-espejo-con-vinilo

Conclusiones:

  • Forrar cosas con curvas es bastante más difícil de lo que parece… sobretodo en las esquinas.
  • El vinilo de los chinos no pega una puta mierda, y se empieza a despegar en cuanto lo acabas de poner.

Vamos, que he estado perdiendo el tiempo, porque ahora me va a tocar comprar un vinilo en condiciones y volver a empezar. Por querer ahorrarme cuatro duros, al final voy a tener que gastármelos igual y encima he perdido toda la mañana para nada.
¡¡ARGGGGG!!